13 de mayo de 2013

Malentendidos

Ya os conté hace unas semanas que en el idioma de Goethe las “erres” son un tanto particulares, si la letra se encuentra en mitad de la palabra, va precedida de una vocal y  seguida de otra consonante, se pasa de largo, alargando la vocal anterior.
Con esto llego a una de las mayores palabras malsonantes del alemán, Arsch, que traducido al español vendría a ser culo, pero un culo muy vulgar, llegando a ser casi un exabrupto. Para que os hagáis una idea, Arsch es una de las palabras que componen uno de los mayores insultos alemanes, Arschloch, es decir, gilipollas. Que traducido de forma literal quedaría en agujero del culo.
La verdad es que en lo que a vocabulario peyorativo se refiere, el alemán deja bastante que desear, porque aunque no lo parezca, eso que dicen cuando hablan no son insultos.
¿Conocéis el monólogo de Goyo Jiménez, Los americanos


Este es un trozo, el monólogo es bastante más largo, pero la última parte es la que me interesa.

Los alemanes también podrían contratar un asesor de insultos. Los estadounidenses al menos meten el fuck entre frase y frase, algunos lo utilizan hasta de coletilla, por aquí las coletillas son Ach so! y Echt? y por muy mal que suenen, no son insultos.
Hace unos años vimos en un cine de Berlín una película española con subtítulos en alemán. No soy demasiado fan del cine español, pero esta película "Balada triste de trompeta", he de decir, que fue el culmen de la horrorosidad. Mira que empezaba bien, pero fue decayendo poco a poco, hasta que al final resultó ser de lo peor que he visto nunca, si hay algún afortunado que no haya tenido el privilegio de verla, de verdad, que se quede con las ganas de hacerlo, sus neuronas se lo agradecerán.
Y bueno, que me desparramo, la cuestión es que como en toda película española, los insultos (y las tetas) estarán a la orden del día y he aquí, que realizaron una encadenación con un resultado llamativo: Maldito cabrón hijo de puta!!! Ole tu narices, te habrás quedado a gusto. Y en esto que aparece el subtítulo en alemán: Idiot.
Venga!!! No me podéis decir que la traducción de ese pedazo de insulto queda en un escueto idiota, si esa palabra casi no se puede ni considerar un improperio con todas las de la ley, es tan pfff, tan blandito… idiota…

Pero bueno, todo esto venía para que entendieseis que por aquí el Arsch es una palabra fuerte. Esa falta de variedad provoca que los pocos insultos que tienen sean considerados como muy intensos.
A esto unir esa peculiaridad de las erres mudas.



Así que imaginaros la cara que se me quedó el otro día.
-       Hola, buenas tardes.
-       Buena tardes.
-       ¿Usted es?
-       Frau “Asch”.

Perdón???!!!! Miré a la señora con curiosidad, me estará tomando el pelo, supóngome yo, porque nadie puede llamarse culo, verdad? Me tuve que morder el labio y aguantarme la risa.
-       Disculpe, ¿como ha dicho?
-       Frau “Asch”

Mierda, lo ha vuelto a decir.

-       Podría deletreármelo.
-       A-S-C-H

Por suerte le falta la erre, así que la cosa se queda tan solo en un susto.
No tengo ni idea de si es un apellido común o no, pero como no lo sea, imagino que el marido y los hijos de esta señora han tenido que pasar una buena infancia.


Unn saludo!!

10 de mayo de 2013

Español y estaciones

Uno de los sitios en los que trabajo es un geriátrico y como tal, en su interior residen ancianos, cada cual con su historia, su acento y sus expresiones.
También hay enfermeras, ¿y sabéis? Deben de realizar un casting en la entrevista de trabajo de este sitio, y así, según tu grado de agridez y horchatamiento irás colocado en una planta u otra.
Las enfermeras de la primera planta son simplemente agradables, te devuelven el saludo y si tienes algún tipo de problema con un paciente te ayudan.
La tercera planta es el paraíso, ahí residen los pacientes más afortunados, pues las enfermeras son un encanto, siempre tienen una sonrisa en la cara, hacen bromas y les ponen música en el comedor, de hecho hay una que siempre va silbando por los pasillos.
Pero el segundo piso… estas enfermeras son el estereotipo encarnado de personalidad teutona, aunque no físicamente, porque las rubias son bajitas y gordas y las altas son gordas y morenas, ajá. Pero salvando ese pequeño detalle, son desagradables hasta cotas inimaginables.
Tengo una teoría, estas enfermeras tienen un aspecto físico humano, pero por dentro son la encarnación de algún orco fugado de El señor de los anillos, pues sino no encuentro otra explicación plausible, tienen corazón de ogro, os lo prometo.
El geriátrico es como La Divina Comedia, en cada nivel te irás encontrando con un “hábitat” diferente.

Pues bien, en la tercera planta, donde da gusto entrar, hay una enfermera que habla tanto con los pacientes que se le han pegado sus expresiones. Imaginaos una señora de, no sé cuantos años tendrá, imagínome que rondará los treinta y pico. Esta chica va por el mundo diciendo expresiones que tan solo escucharéis en la boca de vuestra abuela. A mí personalmente no me resulta raro, tengo suficiente con conseguir enterarme de lo que dice, así que la parte de averiguar si la expresión tiene más años que Matusalén y ya está pasada de moda me queda un poco grande, pero aún así el significado más o menos puedo entenderlo. Casi siempre.
El otro día estaba explicándole una cosa, pero por la cara de póker que me puso no debió de entender nada. Así que me soltó un “eso me suena a español”. Me quedé completamente pillada.”¡Ostras! ¿le he hablado en español?” pensé. Rebobine un poco y no. “No, no se lo he dicho en español, eso era alemán” le dije toda segura de mi misma. Me miró de nuevo, poniendo más cara de póker aún y entonces empezó a partirse de risa.
Yo que no tenía ni idea de a qué venía eso, me quedé callada esperando a que se le pasara el ataque.

Resulta que “eso me suena a español” en alemán “das kommt mir Spanisch vor”, es una expresión alemana vieja como el Sol, que vendría a significar lo mismo que nuestro “me suena a chino”. 
¿A qué viene eso del español? os preguntaréis. Hay varias versiones, pero lo que más extendido está es que el origen de esta expresión se remonta allá por el siglo XVI, cuando el rey Carlos I de España y V de Alemania emprendió su viaje a España con toda su corte. Nadie sabía hablar español, ya que ninguno había crecido en nuestro país, por lo que el idioma les suena extraño y desconocido.

En la actualidad, cuando a los alemanes algo les suena a chino dicen que solo han entendido estación, “ich verstehe nur Bahnhof”. ¿De dónde proviene eso de la estación? Hay dos teorías.
Una dice que tiene su origen en el Berlín de los años 20. Cuando alguien tenía la estación como punto final en el viaje solo pensaba en eso y el resto de lo que le dijeran le daba lo mismo.
La otra teoría dice que viene de la Primera Guerra Mundial, los soldados veían la estación como un símbolo de la vuelta a casa… Esto no lo entiendo muy bien, creo que me falta contexto, pero imagino que será que tenían como meta llegar a la estación para volver al hogar y toda su atención se centraba en eso, así que todo lo demás ni lo escuchaban.

La mayoría de los idiomas tienen una expresión parecida, curiosamente el chino y el español son los que predominan. Os dejo un enlace a la wiki donde podréis verlo si tenéis curiosidad, está en alemán, pero creo que es entendible aunque no se sepa.

Así que ya sabéis, la próxima vez que algo os suene a chino, saber que tenéis una variante de español o utilizar una estación.

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El alemán es un idioma muy rico, tiene una gran cantidad de palabras y de expresiones que muchas veces desconocemos, pero para descubrirlas solo tienes que pinchar en este enlace: Peculiaridadesdel alemán.

Un saludo!!
 

7 de mayo de 2013

Berlín - Unter den Linden

Hace ya unas semanas vimos unos cuantos lugares emblemáticos de Berlín, en esta segunda parte voy a centrarme en las avenidas que unen Alexanderplatz con la Puerta de Brandeburgo.
En este recorrido pasamos por dos de los lugares más conocidos de la ciudad: la isla de los museos y la avenida Unter den Linden.
Saliendo de Alexanderplatzt, bajando por la avenida Karl-Liebknecht-Straße, cruzamos un puente y ahí entramos a una pequeña isla en el centro de Berlín. Es el río Spree, que se separa formando un canal.
El nombre de la isla deja muy poco a la imaginación, como bien suponéis, está llena de museos. Pero hay dos lugares también bastante importantes en esta isla.

Isla de los Museos. Pincha en la imagen para ir a Google Maps

2 de mayo de 2013

OMNI

Algunas veces la mezcla de no saber que significa una palabra y una imaginación que se sale totalmente de mi control crea imágenes en mi cabeza que no tienen ningún tipo de lógica.
El otro día llegó a la clínica un paciente con el brazo vendado y una férula de quita y pon. Le preguntamos que le pasó y… parece ser que se cayó de algún objeto en movimiento y se rompió el húmero, una fractura abierta, es decir, que se veía el hueso por fuera. Lo mejor, de eso hacía dos semanas.
Bien… no se como serán los huesos de los alemanes, pero en España si te haces una fractura de esas, te endiñan una escayola por lo menos unas cuantas semanas. Aquí no, pa que! Una férula para cuando el muchacho salga a la calle es suficiente...

Pero a lo que iba.
El hombre dijo que se había caído de una, y lo pongo tan cual sonó, “rolla”. Lo cual no tengo ni idea de que significa, pero teniendo en cuenta que luego añadió que se lo hizo al girar una curva en la calle, pude llegar a la conclusión de que el misterioso objeto es algún tipo de medio de transporte e imagino, por la pinta de la fractura, debía de tener una cierta potencia.
Así que me puse a repasar mentalmente los medios de transporte que conocía, pero por desgracia, este OMNI (Objeto Motorizado No Identificado), no llegó a entrar en ninguna de mis lecciones de alemán.
De todas formas yo le seguí dando vueltas a la cosa, pero solo me venían a la cabeza dos palabras y lamentablemente ninguna de ellas tenía el más mínimo sentido.
Por un lado, Rollstuhl, por eso del “roll” al principio. Pero como queréis que os lo diga, como alguien se caiga de una silla de ruedas y se fracture el húmero en la caída, tiene un serio problema.
La otra palabra era Rollator, que también empieza por “roll”. El problema es que no veo plausible la idea de que un chaval de, no se cuantos años tendrá, pero seguro que a los 30 no llega, vaya por la calle con un andador y al girar una curva se caiga… es cierto que hay algunos andadores que van como quieren, pero no se vosotros, yo aún no he visto a ningún ancianito que vaya por la calle haciendo derrapes en las curvas, a lo Formula 1.
Dándole vueltas al palabro me quedé el tiempo que duró la terapia. Le volví a preguntar otra vez como se había hecho la fractura, para asegurarme de que realmente había entendido bien lo que había dicho. Y si, allí estaba otra vez la dichosa palabrita.
¿Qué diablos será una “rolla”?
Al final, cuando el chico se fue, no pude evitar preguntarle a mi jefe por el significado de este misterioso objeto.

¿Sabéis? En alemán hay palabras para todo, cada cosa tiene su nombre y para hacerlo todo más sencillo, hay incluso algunas cosas que tienen dos nombres y otras cosas que comparten nombre.
Por que saber que moto se dice Motorrad, pero no siempre es así, no, las motos viejas, las viejas viejas, esas que para arrancar tienes que pisar una manivela, eso que en España lo calificaríamos como trasto/cacharro/cosa y demás variaciones unido al adjetivo de prehistórico, de hace siglos, milenios… esto ya va a gustar del interlocutor. Bien, pues ese artilugio en alemán se llama “rolla” y de ahí se cayó mi intrépido paciente. De una “rolla”, aunque por otro lado, patinete, de esos que llevan un palo para agarrarte, también se llaman “rolla”.
Que por cierto, realmente se escribe roller.


Saludos!!
 

1 de mayo de 2013

1 de mayo

Cada cual habrá vivido esta festividad de una forma distinta, pues no en todas las provincias españolas se celebra igual.
La festividad de Los Mayos, como yo siempre lo he escuchado, es, al igual que la inmensa de las tradiciones, una celebración de origen pagano. En esta ocasión nos remontamos a la época de los fenicios que realizaban la fiesta mayumea en honor de la primavera. Esta tradición fue asimilada por los celtas y de ellos la copiaron los romanos. Debido a la gran extensión que tuvo este imperio, la original fiesta fenicia se extendió por buena parte de Europa.
En el actual primer día de mayo, los romanos celebraban la llegada de la primavera y de las primeras flores del año. Cada región romana poseía un dios autóctono al que veneraban junto con Júpiter, Neptuno, Minerva, Baco y demás gentucilla importante.
Bona Dea

Casualmente, en Hispania se veneraba a la diosa Bona Dea (de la cual, tengo que confesar, no he escuchado en mi vida), que era la diosa de la fertilidad, la castidad y la salud. No me preguntéis porque fertilidad y castidad convergen en la misma señora, eso decírselo a los romanos.

A Bona Dea también se la conocía como Maia o Fauna, ya que era hija de Fauno. Su representación suele ser el de una mujer sentada en un trono sosteniendo una cornucopia.
Es asociada con la serpiente, pues en la antigua Roma, este animal era un símbolo de la curación. ¿Alguna vez os habéis preguntado porque en el símbolo de las farmacias hay una serpiente? Yo me atrevería a decir que este es un origen bastante probable, ya que en los templos de esta diosa se realizaban muchas curaciones con hierbas medicinales. Bona Dea era invocada por los romanos para pedir por la salud.



Pero a lo que iba, a esta diosa se la adoraba en Hispania y en este día, la diosa de la fertilidad tenía su gran festejo anunciando la llegada de la primavera.

A esta tradición en España se le añadió una cosa más con la llegada de los árabes a la Península Ibérica, el Canto de Ronda, que consiste en que los muchachos salían a las calles a cantar para intentar cortejar a alguna moza. Aunque actualmente me parece que esta tradición ha quedado obsoleta, pero los Cantos de Ronda siguen existiendo hoy en día.
Por último llegamos al cristianismo, que no os creáis, pero fueron muy listos, pues como ya hemos visto en varias ocasiones, en lugar de suprimir las tradiciones de los que allí vivían e implantar unas propias, decidieron coger  lo que ya había, cambiarle el nombre, tergiversar un poco el porque se realizaba tal fiesta y así nos salen Los Mayos, celebración en honor  a la Virgen María. 

Árbol de Mayo. Francisco de Goya
La noche del 30 de abril al 1 de mayo en muchos pueblos españoles se coloca en la plaza municipal un palo alto (árbol de mayo) donde se congrega la gente para bailar y festejar. Los muchachos trepan por el árbol compitiendo entre ellos para alcanzar la parte más alta, donde tendrán que coger una bandera…
Se supone que esta es la tradición que hay en España. Por mi parte jamás he visto una cosa parecida, ni nada que se le asemeje en lo más mínimo. En La Mancha lo que hay son cruces de mayo por las calles. Pero de los palos esos no hay ninguna huella.

Y bueno, ya que el blog tiene relación con Alemania, os diré que por estos lares esta tradición también existe, de hecho lo que se supone que se hace en España es bastante parecido a lo que hacen aquí.
En la plaza de la ciudad colocan un Maibaum, que es un árbol alto desramado, pintado de azul y blanco, decorado con guirnaldas y los escudos de las corporaciones artesanales de cada pueblo.
Para poder plantar el árbol, los lugareños deberán realizar una procesión por todo el pueblo, que acaba en la plaza central, donde los chicos más jóvenes plantarán el árbol, mientras que el resto de la gente comen salchichas y beben cerveza a su alrededor (para dar envidia, imaginoyome).

Maibaum en Múnich
A esto se le añade el Maitanz, baile de mayo, tradicionalmente llamado como Walpurgisnacht, en conmemoración a Santa Walpurgis (espero que no haya ninguna chica que tenga la gran desgracia de llamarse Walpurgis), este baile se realiza alrededor del árbol, con alegría, alboroto y muchas cervezas en las manos.
El último elemento de esta fiesta lo realizan de nuevo los muchachos, que deben de ir al bosque, coger un árbol, desramarlo, adornarlo y plantarlo por la noche delante de la puerta de su amada, la cual verá el regalo a la mañana siguiente.
Aunque actualmente, para evitar la deforestación de los bosques cercanos a las metrópolis urbanas, hay lugares donde se pueden comprar estos Maibaum.

Desde esta noche hasta dentro de varias semanas, incluso meses, va a ser bastante normal que paseando por las calles de las ciudades alemanas encontremos estos árboles sujetos a cañerías, farolas o demás objetos de la calle. 
Será en estos árboles colocados "al azar" donde podremos ver otra de las tradiciones de esta fiesta. Todos estos árboles tienen una cosa en común, y es que aparte de estar decorados por guirnaldas e colores, llevarán un corazón con las iniciales o el nombre completo, de la chica a la que va dirigido.

Esta foto la he sacado de internet, pero esto es exactamente lo que nos podemos encontrar por las calles, así son los típicos Maibaum que se colocan delante de la casa de la persona a la que quieres.


Casi todos los años es el chico el que coloca el árbol, pero hay una excepción, los años bisiestos se cambian las tornas y son las chicas las que deberán de encargarse de poner un Maibaum delante de la casa de su enamorado.

Para que luego digan que los alemanes no son románticos...


¿Alguien ha realizado alguna vez la supuesta tradición de mayo que se hace en España? ¿Conocéis alguna otra celebración que se celebra en este día?

Feliz 1 de mayo para todos!!

Hay otra festividad que se realiza este mismo día pero que casualmente no tiene nada que ver con esto, es la Noche de Walpurgis, la noche de las brujas.

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Vivimos en un país diferente al nuestro, y eso en algunas ocasiones implica también una nueva cultura con tradiciones que al principio nos pueden resultar extrañas. Pero no hay nada como saber de que se tratan para poder entender. ¿Te vienes a descubrirlas con nosotros?




Saludos!!

30 de abril de 2013

Cheetos y Matutano

Frustración…
Una terrible y dolorosa frustración es lo que siento cada vez que me apetece comer “guarrerías”. Entendámoslas como esos productos poco sanos y con un muy escaso valor nutritivo con un sabor muy fuerte y característico, llenos a reventar de edulcorantes y colorantes que por lo general suelen venir en bolsas engañosas llenas de aire donde casi de forma casual ha ido a parar una patata, un gusanito o cualquiera de sus variantes, españolas, claro está, porque aquí en Alemania  en lo que a variedad se refiere deja mucho que desear.
Si vas a cualquier supermercado, en la sección de “guarrerías” podrás encontrar, por supuesto, todo tipo de patatas fritas, en todas las formas y sabores conocidos e incluso también en los aún inexplorados. Las Kartoffeln no pueden faltar nunca jamás.
A su lado está instalado el área del chocolate, que quien dice al lado, dice en frente, pero eso sí, la variedad de chocolates que hay le hace una buena competencia a las patatas, de hecho, hay tantos tipos que hasta Willy Wonka se sentiría perdido y sin saber muy bien que coger. Nutella y Kinder son los reyes del chocolate en Alemania. Aunque es que se lo han ganado a pulso, crean una adición tan grande que por un momento llegas a olvidarte de que lo que tú querías era otra cosa.
Por allí cerca andarán las galletas, por supuesto muchas con chocolate, de galletas no puedo decir nada, hay suficiente variedad como para pasarte un rato decidiendo a cual de ellas vas a secuestrar.
Los frutos secos también andan por los alrededores, es aquí donde la cosa empieza a perder fuelle, hay panchitos, cacahuetes, una mezcla de todo y algunas cosas más. Pero no mucho más.
Después encontramos las chucherías, que suelen empezar y en muchos casos acabar, con Haribo ¡¡Haribo macht Kinder froh und Erwachsene ebenso!! 


En su defensa diré que se pueden comprar cajas a reventar de gominolas de todos los sabores, y por lo general, no suele ser muy caro. Una perdición, pues la tienes ahí en la estantería y te los ositos te llaman desde dentro, que digo llamarte, te gritan para que te acerques, abras la tapa para preguntar que quieren y ya estás perdido…


Con esto acabamos de enumerar todo lo que hay en esta sección. Pero claro, tú te quedas con una interrogación en la cabeza, y te preguntas que donde han metido el resto. Así que das vueltas por el supermercado buscando los Cheetos. Cuatro rondas más tardes ves en una estantería las Pringles. Si eso está ahí, los Bocabits no pueden estar muy lejos!! Piensas con esperanza… aaaa…  iluso de ti, pues ¿qué son, en esencia, las Pringles? Patatas, por supuesto, y ¿dónde van las patatas? En el primer grupo… si, has vuelto al punto de partida, mierda.
No busques más, no pierdas el tiempo, tan solo vas a conseguir frustrarte, por mucho que lo intentes los Chotazos, digo, Pelotazos, no consiguieron atravesar los Pirineos.
Gusanitos… fritos… doritos y un largo etcétera.
Señores de Matutano, por favor, hagan campaña con Mercadona y piensen que quizás con un poco de esfuerzo puedan hacer felices a muchos españoles que están más allá de sus dominios.

Maldita sea, después de esto me han entrado unas ganas horrorosas de comer cheetos pandilla… con lo ricos que están esos fantasmillas… ains!!!

Saludos!!
 

25 de abril de 2013

Caperucita Roja - Rotkäppchen

Erase una vez una niña tan dulce y cariñosa, que robaba los corazones de cuantos la veían; pero quien más la quería era su abuelita, a la que todo le parecía poco cuando se trataba de obsequiarla. Un día le regaló una caperucita de terciopelo colorado, y como le sentaba tan bien y la pequeña no quería llevar otra cosa, todo el mundo la llamaba «Caperucita Roja». Un día su madre le dijo:
- Mira, Caperucita, ahí tienes un pedazo de pastel y una botella de vino, llévaselos a la abuelita, que está enferma y delicada; le sentarán bien. Ponte en camino antes de que apriete el calor, y ve muy formalita, sin apartarte del sendero, no vayas a caerte y romper la botella, entonces la abuelita se quedaría sin nada. Y cuando entres en su cuarto no te olvides de decir «Buenos días», y no te entretengas en curiosear por los rincones.
- Lo haré todo como dices - contestó Caperucita, dando la mano a su madre. 

Pero es el caso que la abuelita vivía lejos, a media hora del pueblo, en medio del bosque, y cuando la niña entró en él se encontró con el lobo. Caperucita no se asustó al verlo, pues no sabía lo malo que era aquel animal.
- ¡Buenos días, Caperucita Roja!
- ¡Buenos días, lobo!
- ¿Adónde vas tan temprano, Caperucita?
- A casa de mi abuelita.
- ¿Y qué llevas en la cesta?
- Pastel y vino. Ayer amasamos, y le llevo a mi abuelita algo para que se reponga, pues está enferma y delicada.
- ¿Dónde vive tu abuelita?
- Bosque adentro, a un buen cuarto de hora todavía; su casa está junto a tres grandes robles, más arriba del seto de avellanos; de seguro que la conoces – le explicó Caperucita.
Pensó el lobo: «Esta rapazuela está gordita, es tierna y delicada, será un bocado sabroso, mejor que la vieja. Tendré que ingeniármelas para cogerlas a las dos». Y, después de continuar un rato al lado de la niña, le dijo:
- Caperucita, fíjate en las lindas flores que hay por aquí. ¿No te paras a mirarlas? ¿Y tampoco oyes cómo cantan los pajarillos? Andas distraída, como si fueses a la escuela, cuando es tan divertido pasearse por el bosque. 

Levantó Caperucita Roja los ojos, y, al ver bailotear los rayos del sol entre los árboles y todo el suelo cubierto de bellísimas flores, pensó: «Si le llevo a la abuelita un buen ramillete, le daré una alegría; es muy temprano aún, y tendré tiempo de llegar a la hora». Se apartó del camino para adentrarse en el bosque y se puso a coger flores. Y en cuanto cortaba una, ya le parecía que un poco más lejos asomaba otra más bonita aún, y, de esta manera penetraba cada vez más en la espesura, corriendo de un lado a otro.

Mientras tanto, el lobo se encaminó directamente a casa de la abuelita, y, al llegar, llamó a la puerta.
- ¿Quién va?
- Soy Caperucita Roja, que te trae pastel y vino. ¡Abre!
- ¡Abre el cerrojo! - gritó la abuelita - estoy muy débil y no puedo levantarme.
Descorrió el lobo el cerrojo, abrió la puerta, y la fiera, sin pronunciar una palabra, se encaminó al lecho de la abuela y la devoró de un bocado. Luego se vistió con su vestido, se puso su cofia, se metió en la cama y corrió las cortinas.

Mientras tanto, Caperucita había estado cogiendo flores, y cuando tuvo un ramillete tan grande que ya no podía añadirle una flor más, se acordó de su abuelita y reemprendió presurosa el camino de su casa. Le extrañó ver la puerta abierta; cuando entró en la habitación experimentó una sensación rara, y pensó: «¡Dios mío, qué angustia siento! Y con lo bien que me encuentro siempre en casa de mi abuelita». Gritó:
- ¡Buenos días! - pero no obtuvo respuesta. Se acercó a la cama, descorrió las cortinas y vio a la abuela, hundida la cofia de modo que le tapaba casi toda la cara y con un aspecto muy extraño.
- ¡Ay, abuelita! ¡Qué orejas más grandes tienes!
- Son para oírte mejor.
- ¡Ay, abuelita, vaya manos tan grandes que tienes!
- Son para tocarte mejor.
- ¡Pero, abuelita! ¡Qué boca más terriblemente grande!
- ¡Es para tragarte mejor!
Y, diciendo esto, el lobo saltó de la cama y se tragó a la pobre Caperucita Roja. Cuando el mal bicho estuvo harto, se metió nuevamente en la cama y se quedó dormido, roncando ruidosamente.
He aquí que acertó a pasar por allí el cazador, el cual pensó. «¡Caramba, cómo ronca la anciana! ¡Voy a entrar, no fuera que le ocurriese algo!». Entró en el cuarto y, al acercarse a la cama, vio al lobo que dormía en ella.
- ¡Ajá! ¡Por fin te encuentro, viejo bribón! - exclamó - ¡No llevo poco tiempo buscándote!
Y se disponía ya a dispararle un tiro, cuando se le ocurrió que tal vez la fiera habría devorado a la abuelita y que quizás estuviese aún a tiempo de salvarla. Dejó, pues, la escopeta, y con unas tijeras se puso a abrir la barriga de la fiera dormida. A los primeros tijeretazos, vio brillar la caperucita roja y poco después saltó fuera la niña, exclamando: - ¡Ay, qué miedo he pasado! ¡Y qué oscuridad en el vientre del lobo!

A continuación salió también la abuelita, viva aún, aunque casi ahogada. Caperucita Roja corrió a buscar gruesas piedras, y con ellas llenaron la barriga del lobo. Éste, al despertarse, trató de escapar; pero las piedras pesaban tanto, que cayó al suelo muerto.

Los tres estaban la mar de contentos. El cazador despellejó al lobo y se marchó con la piel; la abuelita se comió el pastel, se bebió el vino que Caperucita le había traído y se sintió muy restablecida. Y, entretanto, la niña pensaba: «Nunca más, cuando vaya sola, me apartaré del camino desobedeciendo a mi madre».

Y cuentan que otro día que Caperucita llevó un asado a su anciana abuelita, un lobo intentó de nuevo desviarla de su camino. Mas la niña se guardó muy bien de hacerlo y siguió derechita, y luego contó a la abuela que se había encontrado con el lobo, el cual le había dado los buenos días, pero mirándola con unos ojos muy aviesos.
- A buen seguro que si no llegamos a estar en pleno camino, me devora.
- Ven - dijo la abuelita - cerraremos la puerta bien, para que no pueda entrar.
No tardó mucho tiempo en presentarse el muy bribonazo, gritando: - Ábreme, abuelita; soy Caperucita Roja, que te traigo asado.

Pero las dos se quedaron calladas, sin abrir. El lobo dio varias vueltas a la casa y, al fin se subió de un brinco al tejado, dispuesto a aguardar a que la niña saliese al anochecer, para volver a casa; entonces la seguiría disimuladamente y la devoraría en la oscuridad. Pero la abuelita le adivinó las intenciones. He aquí que delante de la casa había una gran artesa de piedra y la anciana dijo a la pequeña: - Coge el cubo, Caperucita; ayer cocí salchichas, ve a verter el agua en que las cocí.
Así lo hizo Caperucita, y repitió el viaje hasta que la artesa, estuvo llena. El olor de las salchichas subió hasta el olfato del lobo, que se puso a husmear y a mirar abajo hasta que al fin, alargó tanto el cuello, que perdió el equilibrio, resbaló del tejado, cayó de lleno en la gran artesa, y se ahogó. Caperucita se volvió tranquilamente a casita sin que nadie le tocase ni un pelo.





¿Qué os parece? Este cuento, al no tener una versión Disney no ha sido tan distorsionado. Aunque yo personalmente no conocía ese final de la historia. Nunca escuché sobre un segundo lobo.
Pero es un cuento un tanto retorcido, ¿no os parece? “Los tres estaban la mar de contentos.” De que el lobo hubiese muerto de tal manera… pero vamos, vaya lobo estúpido, que no se despierta mientras le rajan la tripa.
Y por otro lado, lobos que se caen de los tejados. No sé yo…
¿Qué moraleja creéis que enseña este cuanto? A mi solo se me ocurre que a grandes males, grandes remedios… a parte de el hecho de que Caperucita no se deje engatusar una segunda vez, no le veo una gran moraleja educativa a este cuento.

Caperucita Roja - Rotkäppchen, es el cuento número 26 del libro "Cuentos de la infancia y del hogar" escrito por los hermanos Grimm.
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Extraño, ¿verdad? No recordabas el cuento así, la versión que a ti te contaban cuando eras pequeño no se parece mucho a esto que acabas de leer... Pero he aquí, el cuento original escrito por los hermanos Grimm. Y lo mejor de todo es que este no es el único raro, la gran mayoría de las historias que conocemos son diferentes a los originales.

¿Quieres leer los cuentos originales de los hermanos Grimm? Pincha aquí, toma asiento y déjate sorprender.


Saludos!!