5 de marzo de 2015

Más diferencias culturales

Generalizar es una de las cosas más feas que podemos hacer. No está bien dar por sentado que un país o una comunidad es de tal manera basándonos tan solo en la forma de comportarse de unos cuantos de sus habitantes.
Pero el otro día viví dos situaciones que bien nos podrían servir de muestra para darnos cuenta de las diferencias entre la cultura alemana y los países del sur, turca en este caso, pero muy fácilmente me puedo imaginar a un español en la situación de la turca.


En la clínica damos citas por adelantado y si alguien no puede venir siempre pedimos que nos avisen. En el caso de no aparecer, esa cita se pierde y aún así cuenta como hecha.
Un fallo lo tiene cualquiera, así que si el paciente no viene una vez lo dejamos pasar, aunque es una excepción. Pero claro, si hacemos muchas excepciones estas terminan perdiendo el  nombre y pasan a ser de algo excepcional a algo habitual.
Una paciente, turca, no vino a una sesión. Se le olvidó completamente. Vale, no pasa nada, nos pasa a todos, por esta vez haremos la excepción.
La segunda vez que no vino también se le había olvidado, y me puso todo tipo de justificaciones, todas entendibles y lógicas. Pero si damos citas y los pacientes no vienen el dinero no entra y yo quiero cobrar a final de mes.
Le expliqué lo mejor que pude el concepto de excepción y que este suele ser único e irrepetible. Pero la señora se negaba a aceptarlo.
Y entonces llega un momento en el que por muy bien que me quiera manejar en alemán discutir en este idioma no es lo mío, así que terminé pidiendo auxilio a mi jefa.

No somos robots, no somos perfectos, somos humanos. Se nos pueden olvidar las cosas.
Esas eran las frases que más repetía la paciente. Daba mucho hincapié en el hecho de no ser robots, de no ser seres perfectos.
Mi jefa siempre le respondía con calma y apelando a la moralidad y responsabilidad.
Por supuesto que si. Pero también debemos de aceptar que nos hemos equivocado y asumir las consecuencias.

Así estuvieron 20 minutos, una en plan yo me libro por la cara, busco todos los resquicios que pueda para salir airosa. La otra firme y estricta. Las normas son las normas y se acatan tan cual están. Y punto.
Fue curioso ver desde fuera las dos culturas en acción.
Al final mi jefa consiguió que la paciente firmase, muy a regañadientes, que había ido aunque no lo hubiese hecho, aunque eso si, nos dijo que no volvería. De momento ha cumplido su palabra y dudo que vuelva.

A los pocos días me volví a encontrar con la misma situación. Una paciente faltó por segunda vez sin avisar. Cuando le dije que aún así tenía que firmar que había venido me preparé para la retahíla de excusas y justificaciones. Pero no, la señora, alemana, me dijo que por supuesto. Que era su culpa, a ella se le había olvidado y que por supuesto firmaría. Faltaría más.
Y listo, no hubo que dar más explicaciones ni nada. Entonó el mea culpa y todo solucionado...

Bien es cierto que también me puedo imaginar a un español en la segunda situación, al igual que a un turco. Pero fueron dos situaciones tan extremas y tan seguidas que se me quedaron grabadas.

Un saludo!!


2 de marzo de 2015

La Cenicienta - Aschenputtel

Erase una vez un hombre muy rico que tenía una mujer que estaba gravemente enferma. Cuando esta sintió que se acercaba el final llamó a su hijita a su cama.

- Querida niña, mantente buena y piadosa. Así Dios siempre estará a tu lado. Yo cuidaré de ti desde el cielo y nunca te abandonaré.

Después cerró los ojos y murió.

La niña iba todos los días a visitar la tumba de su madre, lloró mucho, pero se mantuvo buena y formal. La nieve cubrió con un pequeño manto la sepultura y cuando el Sol llegó de nuevo el padre de la niña se casó con otra mujer.

La mujer tenía dos hijas y a las dos las trajo consigo a casa. Bonitas por fuera pero malas y feas por dentro. Y aquí empezó un tiempo muy malo para la pobre hijastra.

- ¿Por qué tiene que estar ella con nosotros? - dijo la madrastra - Si quiere comer que se lo gane. Que trabaje en la cocina.

Le quitó todos sus vestidos bonitos y le dio uno viejo y gris con el que vestirse. Luego la llevó hasta la cocina. Allí había mucho trabajo pesado que hacer desde por la mañana temprano. Llevar el agua, encender los fuegos, cocinar y limpiar. Las hermanastras hacían todo lo imaginable para hacerle la vida imposible. Se burlaban de ella y le esparcían cenizas en los guisantes y las lentejas para que tuviese que volver a separarlas.

Por las noches, cuando estaba tan cansada de haberse pasado todo el día trabajando, no tenía ninguna cama donde dormir, sino que tenía que tumbarse al lado del horno, encima de las cenizas. Y por eso, como siempre estaba llena sucia y llena de hollín la llaman Cenicienta.

Un día, cuando el padre iba a ir a una feria, les preguntó a las dos hermanastras que si querían que les trajese.

- Bonitos vestidos - dijo una.
- Perlas y piedras preciosas- dijo la otra.
- ¿Y tú, Cenicienta? - le preguntó el padre - ¿qué quieres tú?
- Padre, tan solo quiero que en tu viaje de vuelta corta la primera ramita que tu sombrero toque y tráemela.

Y así el padre les compró a las hermanastras bonitos vestidos, perlas y piedras preciosas. Y en su camino de vuelta a casa, cuando pasó a través de un arbusto, la ramita de un avellano se le enganchó en el sombrero. Así que la partió y se la llevó.
Al llegar a casa le dio a las hermanastras lo que le habían pedido y luego le dio a Cenicienta la ramita de avellano. Ella le dio las gracias y se fue a la tumba de su madre. Allí plantó la ramita y lloró tanto que sus lágrimas regaron la planta. Al poco tiempo en ese lugar creció un robusto y hermoso árbol.

Cenicienta iba tres veces al día allí, lloraba y rezaba. Todas las veces un pajarillo se posaba en el árbol y le daba todo lo que ella deseaba.

Sucedió que el rey celebró una fiesta que duraría tres días para que su hijo pudiese encontrar una mujer. Las dos hermanastras estaban invitadas, así que llamaron a Cenicienta para que les ayudase a preparase.
- Cepíllanos el pelo. Limpia nuestros zapatos y abróchanos las hebillas. Vamos a bailar en la fiesta del rey.



Cenicienta así lo hizo, pero lloró mucho porque a ella también la gustaría poder ir al baile con ellas. Tenía muchas ganas de asistir a la fiesta, así que le pidió permiso a su madrastra.

- Cenicienta, no tienes nada que ofrecer y además no tienes ningún vestido que puedas ponerte - dijo la madrastra - ¡Además no sabes ni bailar! Te he echado un cuenco de lentejas en las cenizas, si las separas en dos horas podrás ir a la fiesta.

La chica salió por la puerta de atrás al jardín y gritó.

- Palomitas, tórtolas y todos los pajaritos que vivís en el cielo, venid y ayudadme a separar las lentejas. Las buenas en pucherito y las malas en el buchecito.

Por la ventana de la cocina entraron dos palomas blancas y después las tórtolas. Luego fueron llegando bulliciosas y presurosas el resto de aves que vivían bajo el cielo. Entraban en la cocina y separaban las lentejas de las cenizas. Las palomas comenzaban a picotear y pik, pik, pik, pik y después el resto de pájaros, pik, pik, pik, pik. Una hora más tarde habían terminado y salieron de nuevo a fuera.

Cenicienta le llevó el pucherito a la madrastra. Estaba realmente contenta porque pensaba que al fin podría ir al baile.

- No Cenicienta - dijo la madrastra - No tienes ningún vestido y no sabes bailar. No puedes ir.

La niña se puso de nuevo a llorar.

- Si me traes en una hora dos pucheritos llenos de lentejas separados de las cenizas entonces podrás ir - le dijo la madrastra pues pensaba que eso no sería capaz de lograrlo.

Así que fueron a la cocina y le mezcló dos pucheros de lentejas con las cenizas y se fue, dejando a Cenicienta sola en la habitación. La niña salió por la puerta de atrás al jardín y gritó.

- Palomitas, tórtolas y todos los pajaritos que vivís en el cielo, venid y ayudadme a separar las lentejas. Las buenas en pucherito y las malas en el buchecito.


Por la ventana de la cocina entraron dos palomas blancas y después las tórtolas. Luego fueron llegando bulliciosas y presurosas el resto de aves que vivían bajo el cielo. Entraban en la cocina y separaban las lentejas de las cenizas. Las palomas comenzaban a picotear y pik, pik, pik, pik y después el resto de pájaros, pik, pik, pik, pik. Cuando había pasado tan solo media hora los pajaritos ya habían terminado, y salieron por la ventana de nuevo.
Cenicienta le llevó los pucheritos a la madrastra. Estaba realmente contenta porque pensaba que al fin podría ir al baile.

- Es inútil niña, no puedes venir. No tienes ningún vestido y no sabes bailar. Solo nos avergonzarías. Después salió con sus dos hijas y su marido en dirección a la fiesta.

Cuando ya no quedaba nadie en la casa Cenicienta corrió hasta la tumba de su madre y debajo del avellano gritó.

- ¡Arbolito, sacude tus hojas,
Y deja caer sobre mi oro y plata!

Y así el pájaro que siempre estaba allí posado le echó un vestido de oro y plata  y unos zapatos adornados con seda y plata.
Al llegar al baile ni la madrastra ni las hermanastras la reconocieron. Iba tan hermosa vestida que pensaron que debía de ser la hija de un rey extranjero. Para nada pensaron en Cenicienta, pues la hacían en casa llorando sobre la ceniza.

El hijo del rey llegó hasta donde Cenicienta se encontraba y cogiéndola de la mano comenzaron a bailar. El no quería bailar con ninguna otra chica así que en ningún momento la soltó de la mano. Y cuando alguna otra chica llegaba les decía.

- Ella es mi pareja.

Bailaron y bailaron hasta que el sol se puso y ella se quiso ir a casa.

- Iré contigo y te acompañaré hasta tu casa - le dijo el príncipe, pues quería saber donde vivía la chica.

Pero Cenicienta consiguió escaparse de él saltando por el palomar. El príncipe espero hasta que su padre llegó y le explicó por donde se había ido la muchacha.
Cuando el padre de Cenicienta se enteró de lo sucedido pensó inmediatamente en su hija.
Pusieron todo el palomar patas arriba, miraron dejado de todas las ramas y dentro de cada rincón, pero no consiguieron encontrar nada.

Cenicienta salió por el palomar y corrió hasta el avellano donde dejó su bonito vestido y el pajarito se lo llevó. Luego se vistió de nuevo con su vieja ropa y se tumbó en las cenizas.
Cuando la madrastra y las hijastras volvieron a casa se encontraron a Cenicienta tumbada sobre las cenizas con su viejo y sucio vestido. En la chimenea había una lámpara de aceite ya casi apagada.

Al día siguiente, cuando los padres y las hermanastras ya se habían dio de nuevo para continuar con la fiesta, Cenicienta fue hasta el avellano

- ¡Arbolito, sacude tus hojas,
Y deja caer sobre mi oro y plata!

El pajarito dejó caer un vestido que era más bonito aún que el del otro día. Y cuando Cenicienta se presentó en el baile con ese vestido todo el mundo la miraba con admiración por lo guapa que iba. El príncipe había estado esperando hasta que ella llegase, y cuando la vio la cogió de la mano y solo bailó con ella. Y cuando alguna otra chica llegaba les decía.

- Ella es mi pareja.

Cuando la noche cayó Cenicienta quiso marcharse. El príncipe quiso acompañarla para así saber donde vivía. Pero ella saltó con agilidad por el peral que había en la parte trasera del jardín de la casa.
El principie espero hasta que su padre llegase y le contó por donde se había ido la desconocida muchacha.
Cuando el padre de Cenicienta se enteró de lo sucedido pensó inmediatamente en su hija.
Pero cuando derribaron el peral nadie salió del interior de sus ramas.
Al llegar a casa se encontraron a Cenicienta en su sitio de siempre, en las cenizas. El pajarito había vuelto a recoger el vestido y Cenicienta se había puesto con rapidez su vieja y sucia ropa.

Cuando al tercer día los padres y las hermanastras se fueron, Cenicienta se dirigió al tumba de su madre y le dijo al avellano.

- ¡Arbolito, sacude tus hojas,
Y deja caer sobre mi oro y plata!

Esta vez el pajarito dejó caer el vestido más hermoso que nadie hubiese visto, con unos zapatos de oro. Cuando Cenicienta llegó a la fiesta todo el mundo se quedó sin palabras. El príncipe solo bailó con ella. Y cuando alguna otra chica llegaba les decía.
Ella es mi pareja.

Al caer la noche Cenicienta quiso marcharse, y el príncipe insistió en acompañarla a casa. Ella volvió a escapar, pero esta vez el príncipe había sido precavido y hecho pez en las escaleras, así que cuando la chica salió uno de sus zapatos se quedó pegado en el suelo.
El príncipe recogió el zapato y al día siguiente salió en busca de aquella chica a la que le entrase el zapato. Cuando la encontrase esa sería su esposa.
Las hermanastras se alegraron mucho de esto, pues ellas tenían unos pies muy bonitos.

La más mayor fue hasta el probador junto con su madre para probarse el zapato, pero el dedo gordo era demasiado grande, y no entraba bien. El zapato era demasiado pequeño para ella. Su madre con un cuchillo en la mano le dijo.

- Si quieres ser reina córtate el dedo. Cuando lo seas no tendrás que ir a ningún lado andando.

La hermanastra se cortó el dedo gordo, lo tiró y fue a donde el príncipe se encontraba. Como el zapato le valía pensó que ella sería su esposa, así que la subió a su caballo y se fueron.

Pero cuando estaban pasando por la tumba de la madre, dos palomas que estaban posadas en el avellano gritaron.

- Rucke di gu, rucke di gu,
Hay sangre en el zapato,
Es demasiado pequeño,
La verdadera novia todavía está en la casa.

El príncipe vio que realmente había sangre en el zapato, así que le dio media vuelta al caballo y dejó a la falsa novio de nuevo en la casa.

- Esta no era la correcta, que la otra hermana se pruebe el zapato.

La otra hermanastra entró en el probador con su madre. En esta ocasión los dedos si que entraban, pero el talón era demasiado grande. Su madre con un cuchillo en la mano le dijo.

- Si quieres ser reina córtate el talón. Cuando lo seas no tendrás que ir a ningún lado andando.

La hermanastra se cortó el talón, lo tiró y fue a donde el príncipe se encontraba. Como el zapato le valía pensó que ella sería su esposa, así que la subió a su caballo y se fueron.

Pero cuando estaban pasando por la tumba de la madre, dos palomas que estaban posadas en el avellano gritaron.

- Rucke di gu, rucke di gu,
Hay sangre en el zapato,
Es demasiado pequeño,
La verdadera novia todavía está en la casa.

El príncipe vio que realmente había sangre en el zapato y las calcetas estaban completamente rojas. Así que dio media vuelta al y dejó a la falsa novio de nuevo en la casa.

- Esta tampoco es la correcta - les dijo a los padres - ¿No tenéis otra hija?
- No - dijo el padre - Bueno, de mi mujer muerta tengo una sucia Cenicienta. Pero ella no puede ser la novia.

El príncipe la mandó llamar, pero la madrastra se lo impidió.

- No se moleste, está siempre muy sucia y no podemos permitir que la vea.

Pero el príncipe insistió y al final la hicieron venir.
Cenicienta se lavó un poco las manos y la cara y al llegar le hizo una reverencia al príncipe. Él le quitó el sucio zapato del pie izquierdo y con gran facilidad consiguió que el zapato de oro entrase sin ningún problema, encajaba a la perfección.


El príncipe estaba impresionado, y cuando levantó la vista reconoció la cara de Cenicienta.

- ¡Esta es la correcta!

La madrastra y las hermanastras estaban confundidas y muy furiosas. Pero el príncipe subió a Cenicienta a su caballo y salieron de la casa.
Cuando  estaban pasando por la tumba de la madre, dos palomas que estaban posadas en el avellano gritaron.

- Rucke di gu, rucke di gu,
No hay sangre en el zapato,
No es demasiado pequeño,
Es la chica correcta, se la lleva a casa.

Cenicienta llamó a las palomas y estas fueron a su encuentro, posándose cada uno en uno de sus hombros
En el día de la boda las hermanastras se presentaron allí y muy zalameras quisieron congraciarse de su suerte.
Cuando el cortejo de la novia se dirigió a la iglesia, yendo la mayor a la derecha y la menor a la izquierda, las palomas les picaron en un ojo y se los sacaron. Al salir, yendo la mayor a la izquierda y la menor a la derecha, las palomas les picaron los otros ojos y también se los sacaron. Y así, debido a su maldad y falsedad fueron castigadas a vivir ciegas por el resto de su vida.


Hacía ya mucho tiempo que quería traducir este cuento, pero dada su gran longitud nunca me animaba. Pero bueno, creo que no me ha quedado demasiado mal. Si veis errores avisadme por favor.

Y ahora pasemos al cuento. ¿Qué os ha parecido? Esta es sin duda una historia conocida por todos, al menos lo que viene siendo el argumento principal. Creo que el cuento original nunca lo llegué a leer, aunque sabía esas situaciones macabras de cortes de pies... Ha sido algo interesante, por llamarlo de alguna manera, ver como se iba desarrollando la historia. Y ese trágico final por parte de las hermanastras, un tanto injusto debo decir, ya que para mí aquí quien tiene la mayor parte de la culpa en el mal trato de Cenicienta es la madrastra. Bueno, no, miento, el responsable es el padre, que permite que la traten así, y hasta él mismo la menosprecia llamándola Cenicienta. Para mí los que tendrían que haber salido peor parados son los padres, no las hermanastras.
Moraleja, ¿cuál creéis que es? Todas malas acciones producen malas reacciones y quien las da las toma. ¿Si eres bueno recibirás cosas buenas a cambio?

Personalmente, y sin que sirva de precedente, la versión de Disney me gusta mucho más. He echado en falta al hada Madrina, la calabaza, los ratoncillos y la medianoche.


Incluso la película con actores reales , Por siempre jamás de Drew Barrymore, Dougray Scott y Anjelica Huston, me ha gustado más que la versión original.
Demasiado macabro para mi gusto, y esto sin duda ratifica aquello que decían los hermanos Grimm, que sus cuentos no son historias para niños. Yo sin duda, nunca le contaría esta historia, así tal cual, a ningún niño.

La Cenicienta - Aschenputtel, es el cuento número 21 del libro "Cuentos de la infancia y del hogar" escrito por los hermanos Grimm.
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Extraño, ¿verdad? No recordabas el cuento así, la versión que a ti te contaban cuando eras pequeño no se parece mucho a esto que acabas de leer... Pero he aquí, el cuento original escrito por los hermanos Grimm. Y lo mejor de todo es que este no es el único raro, la gran mayoría de las historias que conocemos son diferentes a los originales.
¿Quieres leer los cuentos originales de los hermanos Grimm? Pincha aquí, toma asiento y déjate sorprender.
Un saludo!!





26 de febrero de 2015

Haftpflichtversicherung

Alemania, ese país lleno de normas, reglas y seguros. Hay una norma ya establecida para cualquier situación que nos podamos imaginar, y un seguro que cubre cualquier posible accidente o altercado que pueda suceder en cualquiera de esas situaciones.
A parte del seguro médico hay otro que casi, por no decir todos, los alemanes tienen, el Privathaftpflichtversicherung, abreviado a Haftpflichtversicherung, sí, habéis leído bien, esa es la palabra abreviada.
En realidad este seguro también existe en España, vendría a ser el homónimo alemán del Seguro de Responsabilidad civil.
¿Qué es esto?

Cada uno es responsable de sus propios actos, debemos asumir nuestros errores y si rompemos algo estamos moral y casi socialmente obligados a pagarlo. En especial cuando es un tercero el afectado.
Este seguro es el que nos libra de todas esas preocupaciones.
Si vamos a una casa, tiramos una vajilla al suelo y esta se hace añicos, el seguro se hará cargo de pagar los daños que hayamos causado. Siempre hasta un límite previamente establecido. Obviamente no va a pagar una vajilla nueva, el seguro pagaría una indemnización de perjuicios que dependerá de lo que hayamos hecho.
Si le rompemos la pantalla del móvil a alguien, el seguro cubre los gastos.
Si perdemos las llaves de la empresa y hay que cambiar las cerraduras de todo el edificio nuestro seguro se hará cargo de eso, de nuevo hasta una cantidad determinada.



Hay muchas empresas diferentes  que nos ofrecen este servicio, cada una con ofertas distintas. No todas aseguran lo mismo. Hay algunos que cubren también a la pareja y a los niños.
Por lo que he estado viendo los precios oscilan entre los 50-60€ al año, y parece que la más económica en cuanto a calidad - precio es la ASSTEL.
No es un seguro demasiado caro y nos puede sacar de bastantes apuros.
Nunca pasa nada hasta que ocurre.

Nosotros ya habíamos escuchado hablar sobre este seguro, pero entre que no es obligatorio y que en España no se suele hacer pues lo solemos tener incluido en el seguro de hogar, no nos habíamos siquiera planteado la idea de hacernos uno. Hasta que hace unos meses un amigo llevaba el perro con la correa larga. Aún era de día, pero la correa es muy fina, así que si no sabes que está ahí es complicada de ver. Y eso es lo que le ocurrió a un biciclista... pasó entre nosotros y el perro, con la mala suerte que la correa del perro se enganchó con la correa de la bici...
El chaval se cayó de la bici, pero por suerte no se hizo nada. El chucho ni se inmutó. La que más perjudicada salió fue la bicicleta.
Cuando le dijimos que no teníamos Haftpflichtversicherung casi le dio un chungo. Había que arreglar la bici y si nosotros no tenemos el seguro ¿quién va a pagar la reparación? Una amiga que iba con nosotros si que tiene, y llegamos a un acuerdo. Le dábamos al chico 20€ y si la reparación costaba más de eso decíamos que nuestra amiga, la que tiene seguro, era la que llevaba el perro y así la reparación quedaba cubierta.
Por suerte no costó más de 20€. Pero después de eso nos hemos empezado a plantear pagarlo. No pasó nada, pero nos podía haber costado un disgusto...


Parece ser que algunos caseros te obligan hacerte uno para poder alquilarte el piso, pero a mi eso nunca me lo han pedido.
Si tienes coche, mascotas o niños es muy recomendable hacerse uno.

¿Vosotros tenéis este seguro? ¿Alguna vez os habéis visto en la necesidad de usarlo?

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Si quieres informarte más sobre Alemania, como es la vida en este país o que es lo que se necesita para emigrar aquí pincha en este enlace: Emigrar a Alemania, seguro que encuentras algo que te pueda interesar.

Un saludo!!


23 de febrero de 2015

Frases de películas III

Hace ya un tiempo que empezamos con esta recopilación de frases míticas del cine. Siempre tuve curiosidad por saber como dirían los alemanes esas frases con las que hemos crecido. Aquí os dejo la tercera parte con otros discursos, conversaciones o frases que todos conocemos.



 „Superkalifragilistikexpialigetisch(Mary Poppins)



“Supercalifragilisticoespialidoso" (Mary Poppins)


 Siempre tuve curiosidad por como se diría esta mítica y conocida palabra en alemán. La verdad es que no se diferencian en mucho, pero será porque llevo toda mi vida escuchando la otra, que en español me gusta más como suena.


"Hasta la vista, baby." (Terminator 2 – Tag der Abrechnung)

Sayonara baby” (Terminator 2: el juicio final)

 Algunas veces los traductores se encuentran con problemas de difícil solución. Como es este caso. Lo especial de la frase es que esté en español, pero si lo dejan tal cual cuando la veamos nosotros pasará sin pena ni gloria, así que había que buscar algo que la hiciese significativa. Fue en japonés, pero bien podría haber sido en chino o en ruso.



Tue es oder tue es nicht. Es gibt kein Versuchen.“ (Star Wars - Das Imperium schlägt zurück).


“Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes.” (Star Wars – El Imperio contraataca)


 Esta es para mi una de las mejores frases de Yoda. Tanto en alemán como en español me suenan estupendamente.


Ron, Stopp, Stopp, Stopp! So stichst du noch jemanden das Auge aus! Und übrigens hast du die falsche Betonung. Es heißt Leviooosa und nicht Leviosaaa!“ (Harry Potter und der Stein der Weisen).


“¡No, para, para, para! Le acabaras sacando un ojo a alguien. Además, lo estás diciendo mal. Es Leviósa, no Leviosaa" (Harry Potter y la piedra filosofal).

Hermione, o Hermine como lo traducen por aquí, suena igual de sabelotodo en todos los idiomas. Y por cierto nunca entenderé porque en el Harry Potter alemán traducen tantas cosas que no necesitan traducción, hasta le cambian el nombre a algunos personajes.



"Ich mache ihm ein Angebot, das er nicht ablehnen kann." (Der Pate).

"Le haré una oferta que no podrá rechazar." (El Padrino).

El libro es una obra de arte y consiguieron hacer una adaptación a la altura, aún así no sé porque, pero las voces en alemán me gustan más, queda como más real, más "mafiosas".



"Ehrlich gesagt, meine Liebe, das ist mir egal." (Vom Winde verweht).

" Francamente, querida, me importa un bledo” (Lo que el viento se llevó).

Será que la palabra "bledo" es tan poco usada que hace que a uno no se le olvide esta frase con facilidad. En cambio en la alemana no hay ninguna palabra que la haga especial.



Flieht, ihr Narren! (El señor de los anillos: La comunidad del Anillo).


"¡Corred insensatos!"  (Der Herr der RingeDie Gefährten).


 En alemán suena muy bien, pero es que ese "¡Corred insensatos!" es tan mítico, que siempre me gustará más que cualquier versión.



Oh Captain mein, Captain!” (Der Club der toten Dichter).

“¡Oh capitán! ¡Mi capitán!” (El Club de los Poetas Muertos).

Sin duda una frase mítica de un libro fantástico con una buena adaptación. Es bastante cortita, pero aún así me encanta.



"Unsere Pfeile werden eure Sonne verdunkeln."
"Dann kämpfen wir im Schatten!" (300).

Nuestras flechas ocultaran el Sol
Pues lucharemos a la sombra. (300).

He visto tantas veces esta película en español que cuando la veo en alemán se me descoloca todo un poco, espero esas grandes frases aparecer y cuando lo hacen no suenan como deberían de sonar. Tienen fuerza e imponen, pero ufff, me resultan tan extrañas...



„Ich habe Dinge gesehen, die ihr Menschen niemals glauben würdet. Gigantische Schiffe, die brannten, draußen vor der Schulter des Orion. Und ich habe C-Beams gesehen, glitzernd im Dunkeln, nahe dem Tannhäuser Tor. All diese Momente werden verloren sein in der Zeit, so wie Tränen im Regen. Zeit zu sterben.“ (Blade Runner)


“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir"
(Blade Runner)

 No sé... no sé... la voz no me termina de convencer... La entonación del alemán le da ese algo que necesita una frase para hacerse mítica. Pero la voz... ¿qué opináis vosotros?


¿Qué os parecen a vosotros? ¿Qué versión os convence más? Todas las versiones en español son de España, y posiblemente en América latina lo hayan traducido de otra manera o incluso lo hayan dejado en inglés. ¡Contadnos!

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El alemán es un idioma muy rico, tiene una gran cantidad de palabras y de expresiones que muchas veces desconocemos, pero para descubrirlas solo tienes que pinchar en este enlace: Peculiaridadesdel alemán.

Un saludo!!


20 de febrero de 2015

Flohmarkt

Los alemanes están muy concienciados con el reciclaje, eso ya lo hemos visto en alguna que otra ocasión. Pero los plásticos y botellas no es lo único que reciclan. Son muy aficionados a comprar cosas ya usadas. Y digo usadas porque nunca se sabe si es de segunda mano o de octava...
Hay bastantes páginas donde se venden o regalan todo tipo de cosas, desde ropa y zapatos, hasta películas o sillones. Todo lo imaginable.
Pero a pesar de que las compras por internet funcionan muy bien, lo más típico es ir a los Flohmarkt.
¿Tenéis en la cabeza un mercadillo? Los que ponen los domingos por las mañanas en las plazas. Pues eso es más o menos lo que sería un Flohmarkt. Solo hay una pequeña diferencia y es que todo lo que allí se vende es algo usado.


La gente se va allí con cajas llenas de cosas que ya no usan y las ponen a la venta.
En todas las ciudades podemos encontrar alguno los domingos, que es el día por excelencia de los Flohmarkt. Por lo general siempre se hacen en el mismo lugar y duran todo el día.
Para una idea más clara, El Rastro de Madrid sería clasificado como un Flohmarkt en Alemania.

No hay ninguna compañía que intervenga, es todo entre particulares. Cualquiera puede ir allí con cosas para vender. Aunque claro, hay que pagar una cantidad de dinero para poder vender nuestros productos allí. ¿Cuanto? depende de la ciudad y de los metros que vayamos a usar.
Quizás tengamos suerte y podamos sacarnos algún dinerillo, pero si os animáis lo mejor es que vayáis con la idea de echar el día, intentar amortizar lo que hayamos pagado por el sitio y lo que consigamos de más, pues genial. Pero no echéis cuentas de tiempo y ganancias, os podréis desmoralizar un poco.

En estos mercadillos podemos encontrar todo tipo de cosas. Muchísima ropa, herramientas, libros, películas, juguetes y un muy largo etcétera. Si rebuscamos un poquillo podemos encontrar auténticas gangas, pues además una de las cosas más típicas de estos lugares es el regateo. Todo precio es negociable y si se te da bien puedes llegar a hacer muy buenas compras.

Alemania no es el único lugar en el que existen estos mercados, diría que en la mayoría de ciudades podemos encontrar algo parecido, pero ¿de dónde provienen? ¿cuándo se iniciaron?
La gente siempre ha comprado y vendido en la calle, los trueques forman parte de la esencia del hombre. Y el heredar la ropa de algún pariente o amigo es muy normal. Pero parece ser que lo de comprar ropa usada es una costumbre que comenzó cuando hace unos siglos ha, a finales de la Edad Media. De vez en cuando algún miembro de la nobleza decidía deshacerse de algo de ropa y en lugar de tirarla se la daban al populacho.
Una vez que esa antigua ropa señorial había pasado por la gente con pocos recursos higiénicos y estos la vendían, lo hacían añadiéndole algunas pequeñas mascotas incorporadas. Si traducimos Flohmarkt al español nos sale mercado de la pulga... Y así, en honor a esos insectos y a esa gente poco aseada, se ha quedado el nombre.


Seguro que muchos de vosotros habréis ido alguna vez a uno de estos mercados, en España, Alemania o algún otro país. ¿Qué os parecen? ¿Compráis mucho? ¿Ropa también?
Yo la verdad es que no suelo comprar cosas de segunda mano, pero ropa muchísimo menos. Tengo ropa heredadas, pero siempre por gente que conocía.
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Si quieres informarte más sobre Alemania, como es la vida en este país o que es lo que se necesita para emigrar aquí pincha en este enlace: Emigrar a Alemania, seguro que encuentras algo que te pueda interesar.

Un saludo!!



18 de febrero de 2015

Mutzenmandeln

Es posible que en estos días de Carnaval estéis viendo por las panaderías y pastelerías unas pequeñas bolitas hiper recubiertas de azúcar. Son las Mutzenmandeln, un dulce típico alemán de la la zona del oeste del país, se suelen comer en Nochevieja y Carnaval.
Las podemos encontrar en todas las pastelerías, aunque la verdad es que para lo pequeñas que son, son bastante caras. Así que muchos alemanes prefieren hacerlas ellos mismos. 
Personalmente no las he hecho nunca, pero sí que las he visto hacer y la verdad es que no parece que tengan mucho misterio.
Por si alguien quiere prepararlas, os dejo una receta que he encontrado. No la he hecho, así que no sé como quedará, pero ya digo que no es demasiado complicado.

Mutzenmandeln 




Ingredientes:
3 huevos
2 yemas
175 gr de azúcar en polvo
20 ml de cognac
1 pizca de sal (si, un tanto impreciso)
500 gr de harina
75 gr de almendras molidas
2 cucharadas de postre de levadura en polvo
90 gr de mantequilla
100 gr de azúcar

Preparación:
En un recipiente grande mezclar bien todos los huevos, el azúcar en polvo, la sal y el cognac. Después se le añade la mantequilla y las almendras molidas y se vuelve a mezclar. Por último añadimos la harina y la levadura, y volvemos a mezclar.
Cuando se haya formando bien la masa la extendemos en una superficie lisa, la aplanamos un poco y con una cuchara separamos los trozos dándoles la forma deseada. 


Hay unos moldes ya hechos con la forma que deberían de tener las Mutzenmandeln, pero sino tenemos uno también podemos hacerlo con una cuchara normal.



Después metemos las bolitas en una sartén a 180° durante 4-5 minutos. Hasta que se pongan doradas.
Les espolvoreamos un poco de azúcar por encima, y listas.

Es recomendable esperar hasta que se enfríen un poco para comerlas, pero dicen que aún calientes es cuando mejor saben.

Yo las he probado, las caseras, y la verdad es que no me desagradaron. Me parecía que tenían un sabor conocido, sabían algo así como a buñuelos, además de tener una forma parecida.


Se supone que deben de tener forma de almendra, eso es lo que significa el Mandel del nombre, pero a mi me sigue recordando más a un buñuelo...


He encontrado recetas diferentes para este postre, pues parece ser que cada familia sigue una receta distinta. Los ingredientes básicos siempre son los mismos, pero hay algunas variaciones, sobre todo con el alcohol que se les echan, cada una lleva una bebida alcohólica diferente, incluso algunos ni siquiera llevan, así que imagino que será al gusto del consumidor.

Si alguno de vosotros ha hecho alguna vez Mutzenmandeln y tiene la receta, estaría encantada de tenerla y así asegurarnos de que funciona de verdad.

¿Habéis probado alguna vez este dulce? ¿Qué os pareció?

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La gastronomía alemana es muy variada, siempre queda algo nuevo que probar y saborear. ¿Te vienes a descubrir nuevos platos?


Un saludo!!
 









17 de febrero de 2015

Miércoles de carnaval - Aschermittwoch

Ya no queda nada para que termine el Carnaval. Mañana es Miércoles de ceniza, y con ello se da por terminada esta fiesta. Después comienza el periodo de Cuaresma, las libertades se restringen y toca ayunar. Pero la fiesta de Carnaval aún está demasiado presente en la cabeza de la gente. Una fiesta donde el anonimato, oculto bajo un montón de disfraces, es el protagonista. Muchas cervezas, mucha música, algún que otro secreto y un par de errores. Así que alguien debe de pagar los platos rotos, alguien debe de llevarse las culpas de todo lo ocurrido en estos últimos días. Alguien debe de responsabilizarse de los errores y llevarse consigo todos nuestros pecados. Para que lo que pase en Carnaval, se quede en Carnaval.

Y ese chivo expiatorio no es otro que el Nubbel.

Él es el responsable de todas esas borracheras y mañanas de resaca... Él fue el que te hizo comerle la boca a esa zombie tan mona, aún cuando sabía que tenías novia... Él fue quien tras muchos meses te incitó a volver a fumar...

Y como todo es su culpa debe de pagar por ello.

En la noche del martes al miércoles, a las 12 de la madrugada, el Nubbel es quemado en las calles de Alemania en un espectáculo público donde cualquiera con algo que olvidar puede formar parte. En el Nubbelverbrennung todos nuestros errores, pecados y excesos son quemados, olvidados y convertidos en ceniza.


Entre multitud de acusaciones de ebriedad, locura e infidelidad (múltiple y algunas veces hasta con alevosía), el Nubbel es juzgado y condenado a ser calcinado de forma unánime por todos los allí congregados. Y así, con el fin del Nubbel, el Don Nadie, el Cualquiera, der Niemand, der Irgendwer, todo queda en nada.

Esta es una antigua tradición que se realiza en la madrugada del martes al Miércoles de Ceniza, vendría a ser algo parecido a nuestro Entierro de la sardina. Aschermittwoch es literalmente Miércoles de Ceniza.

La gente se reúne delante de los bares y allí juzgan y queman al Nubbel.

El Nubbel es una muñeca de paja vestida con ropa antigua. Es un símbolo de la fiesta y los excesos. Por eso su quema nos libra a nosotros de nuestros propios pecados.


En esta ceremonia el Nubbel es acusado de todos sus pecados y un hombre, el que vendría a ser el fiscal, vestido con ropa oscura y una capa, modera todo el juicio y es a quien los presentes deben de convencer sobre la culpabilidad del Nubbel.

Algunas de las acusaciones más típicas son:
¿Quién es el culpable de que nuestras carteras estén vacías?
¿Quién es el culpable de que hayamos puesto los cuernos?

A lo que la multitud siempre responde:
Dat wor der Nubbel!“ (¡Fue el Nubbel! Esto lo dicen en Kölsch, el dialecto de Colonia).
Der Nubbel hat Schuld! Er soll brennen!“ (¡El Nubbel es el culpable! ¡Debe arder!).



Hasta que el fiscal es fácilmente convencido y permite que se realice justicia.
Después los allí congregados se van de vuelta al bar a festejar que ya son libres de todos sus pecados.

Y cuando el miércoles termina todo es ceniza y el Carnaval finaliza.


Os dejo un vídeo que he encontrado con una de estas quemas. Pobre Nubbel.

En algunos bares adelantan esta celebración al martes por la tarde para que así más gente pueda asistir, ya que el miércoles no es fiesta y esta quema dura un rato largo.

¿Habéis presenciado alguna vez un Nubbelverbrennung? ¿Qué os pareció?

Muchas más cosas sobre el Carnaval de Colonia:

Carnaval
11.11. - Elfte Elfte, Carnaval en Colonia
Jueves de Carnaval – Weiberfastnacht
Lunes de Carnaval Rosenmontag
Personajes del Carnaval de Colonia

Das Kölsche Grundgesetz - Leyes fundamentales de Colonia

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Vivimos en un país diferente al nuestro, y eso en algunas ocasiones implica también una nueva cultura con tradiciones que al principio nos pueden resultar extrañas. Pero no hay nada como saber de que se tratan para poder entender. ¿Te vienes a descubrirlas con nosotros?

Un saludo!!