4 de junio de 2014

Tarjetas de crédito

Antes de venir a Alemania ya tenemos unas cuantas ideas preconcebidas de este país y de sus habitantes, algunas más ciertas que otras, cierto es. Pero en lo que nunca se nos ocurre pensar es en como vamos a pagar. Si nos vamos a quedar poco tiempo por estas tierras es algo que ni siquiera se te pasa por la cabeza. Tan solo te aseguras de que la cuenta española tenga dinero y de ahí vas tirando.
Así que claro, luego la sorpresa es mayúscula cuando recién llegado te vas al supermercado. Todo es nuevo, un idioma nuevo, una cultura nueva, gente nueva y porque no, una cuenta bancaria nueva. Porque eso es lo que vas a tener que hacer para poder pagar en el super.
En Alemania existe una tarjeta, que solo podrás encontrar en este país, y que te abrirá las puertas de todos los comercios. Es la EC-Karte y sin ella es muy posible que mueras de hambre o que te arruines, lo que primero llegue.

En muchos establecimientos tan solo aceptan esta tarjeta o similares, ¿cuáles son esas similares? Las giro-card o las tarjetas de débito.
¿Por qué? Pues es sencillamente por cuestiones económicas. Al hacer un pago con estas tarjetas sacas dinero directamente desde tu propia cuenta, es automático. Pero con las VISA o las Mastercard el establecimiento tiene que pagar un coste adicional por la transacción. Por eso se inventaron estas tarjetas, tu pagas el importe justo, ni un solo céntimo más y el comercio tampoco tiene que hacer ningún pago añadido. Todo el mundo sale ganando, pues el mantenimiento de esta tarjeta también es gratis.
Con esta tarjeta, siempre y cuando lleve además el logotipo de VISA o de Mastercard, podremos pagar y sacar dinero en el extranjero. Pero tener en cuenta que sacar dinero tiene comisión. ¿Cuanto? Eso ya depende nuestro banco y del banco del que saquemos el efectivo.

El único pero, que no es posible hacer pagos en internet con ella.

¿Es absoluta y necesariamente la posesión de una de estas tarjetas? No, antes he exagerado un poco. No es algo de vida o muerte pues hay bastantes establecimientos en los que la VISA o la Mastercard son aceptadas y en la mayoría de los restaurantes tampoco te van a poner ningún problema. La cuestión es saber cuales son los supermercados en los que podemos comprar y cerciorarnos que en el local en el que estemos podemos pagar sin la EC-Karte antes de hacer nada, teniendo en cuenta que queremos pagar con la tarjeta. Con los euros no vamos a tener problemas, obviamente.

De los supermercados tan solo los económicos, Lidl, Aldi, Edeka y Netto son los que no aceptan la VISA y la Mastercard. En el resto nunca he tenido ningún problema. De las tiendas de ropa, Mc Donalds y demás tampoco tenemos que preocuparnos. Pero es posible que de pronto alguna tienda pequeña en nuestro barrio no acepte otra cosa que la EC.



En realidad tampoco es tan dramático, hay muchos supermercados y todos están muy bien distribuidos, pero si tienes la mala suerte de que al lado de tu casa solo hay alguno de los tres que os he dicho antes, Lidl, Aldi o Netto, vamos a tener que hacer unas cuantas improvisaciones.
Ya sabéis que sacar dinero en un país extranjero siempre genera comisiones. Y a no ser que realmente nos vayamos a quedar muy poco tiempo, haceros ya la idea de que vais a tener que sacar dinero.
También podéis recurrir a los amigos que hagamos por aquí. Gente que se queda poco tiempo y tiene suficiente dinero en metálico, gente que si que pueda sacar dinero de un cajero sin comisiones o que no les importe. Esos serán tus amigos, ¿por qué? Porque vayáis donde vayáis vosotros pagáis con la VISA, siempre que la acepten, y ellos os dan el dinero en metálico. Así sobreviviréis, podréis ir al Lidl de la esquina de vuestra casa sin tener que daros el paseo hasta el Kaiser, cinco calles más abajo, donde si que podéis pagar con vuestra tarjeta.
Este truco será eficaz siempre y cuando tengáis un buen colchón de dinero en la cuenta, tengáis muchos amigos que os puedan hacer el favor y que estos sean gastosos.
Y ya os digo que durante un tiempo corto esto es factible, vivido en propias carnes, pero es un tanto estresante. Además te sientes un poco inseguro al no saber si podrás pagar la comida o van a tener que “invitarte” (de nuevo).

Si al final decidís haceros una cuenta en el banco, sabed que pare eso deberéis de haberos empadronado en la ciudad. Una vez que tengamos nuestra cuenta nos darán una única tarjeta, la EC-Karte. No importa el banco, esta tarjeta es la que se dispensa siempre.
La tarjeta de crédito tan solo la podremos solicitar cuando nos hayan ingresado durante tres meses una nómina.


Yo no tenía ni idea de la existencia de esta tarjeta hasta que no llegué a Alemania, quise pagar en el Netto que había al lado de mi casa y me dijeron que la VISA española era muy bonita, pero que allí no me servía de nada. O EC o en metálico. Y nada, allí se quedó la mitad de mi comida, pues no llevaba el suficiente dinero encima.
He de confesar que me entró un poco el pánico. Me iba a quedar cinco meses en Berlín y cuando me dijeron eso pensé que no iba a poder pagar nada con la VISA, cuando luego vi que no era en todos los sitios me relajé bastante, pero cada  vez que entraba en un establecimiento y veía que aceptaban mi tarjeta me daban ganas de comprar algo solo por el hecho de poder hacerlo.




Otra cosa curiosa de Alemania en relación con las tarjetas de crédito es que nunca jamás te van a pedir el DNI o cualquier tipo de carnet de documentación cuando pagas con ella. Tú das la tarjeta, metes el PIN o firmas el ticket y listo.
Si la tarjeta no es tuya pero te sabes el PIN, mala suerte para esa persona. Y si te piden firmar, rodado va, le echas un garabato cualquiera y listo.
Solo hay un momento en el que te pueden pedir documentación y es, curiosamente, cuando la tarjeta no está firmada. Pues se supone que no pueden comparar tu firma.
Pero claro, no todo el mundo mira que la tarjeta lleve rúbrica. Tan solo ha habido dos veces que me han pedido del DNI al pagar con la tarjeta sin firmar.
Me han insistido muchas veces en que la firme, pues si me la roban cualquiera puede poner la firma detrás y nadie se dará cuenta de que no es suya, pues como está firmada nunca te van a pedir documentación. Pero como se supone que sin firma deben de pedirme el carnet…
¿Qué es mejor? Firmar, no firmar… En Alemania es muy aconsejable, por no decir obligatorio, sobre todo para evitarte las miradas asesinas de las cajeras y los sermones de la señora del banco, pero bueno, luego cada cual hará lo que quiera.


¿Habéis tenido experiencias dignas de contar con pagos con tarjeta? Sin importar el país, por supuesto.

________

Si quieres informarte más sobre Alemania, como es la vida en este país o que es lo que se necesita para emigrar aquí pincha en este enlace: Emigrar a Alemania, seguro que encuentras algo que te pueda interesar.

Un saludo!!




2 de junio de 2014

Historias de guardería

Desde hace unas semanas a través de la clínica en la que trabajo estoy yendo a unas guarderías a hacer un cursillo con los niños. En principio todo parecía bien sencillo, tan solo tengo que hacer que se muevan, que jueguen, fácil.
Todo iba bien hasta el preciso momento en el que comenzamos a jugar a algo de pillarse. La teoría la sabían, se desperdigaron por la sala y al que le tocaba pillar se puso a ello. Pero poco a poco empezaron a hacer algo que no sé muy bien si llamarlo raro o mejor curioso. Comenzaron a dar vueltas en círculo, todos para el mismo lado, hacia la izquierda, uno detrás de otro. Y al final al que le tocaba pillar acabó siendo el primero en ese círculo sin fin. ¿Conocéis el refrán ese de la pescadilla que se muerde la cola? Pues eso era exactamente lo que estaban haciendo, el primero intentando pillar al último, pero no lo conseguía y así eternamente.
La primera vez que lo vi la verdad es que no supe bien que pensar.
Y ahí me veis a mi, diciéndoles que se desperdigasen, que no corriesen en círculo, que se moviesen por toda la sala. Y al que pillaba que se diese la vuelta, ¡que los tenía a todos detrás! Durante unas escasas décimas de segundo parecía que iban a escucharme y a empezar a moverse como se supone que tiene que hacerse en un juego de pillar, pero no, siempre se quedaba en amago y un par de vueltas más tarde todos estaban de nuevo dando vueltas en círculos, uno detrás de otro.
¿Sabéis lo interminables que se hacen los juegos así?

El orden les viene en los genes, pensé. No tienen más de cinco años y ya están empecinados en ir todos en una misma dirección, sin salirse del camino, siguiendo lo estipulado.

No he vivido esta experiencia en una guarde española, pero dudo mucho que los niños no aprovechen el momento para volar libres sin rumbo creando a su alrededor un pequeño caos en miniatura.


Otra de las cosas que también me llamaron la atención es lo llorones que son. Aunque esto no es especial de los alemanes, hay niños españoles que igualmente a la más mínima se quejan. Pero me hizo gracia, había un par de ellos que con que rozaran el suelo lo más mínimo ya me estaban buscando con la mirada poniendo pucheritos. Y yo que había visto “la caída” pasaba de ellos. Sus caras de asombro al ver que no les hacía caso no tienen precio.

Estos dos hechos me tenían un poco con la mosca detrás de la oreja, porque está claro que los niños no hacen estas cosas así porque si, los adultos siempre están detrás. Lo de correr en círculos, he de decir que me creaba especial curiosidad. Todo un misterio.
Y un día, de forma casual descubrí el porqué de este extraño comportamiento infantil y además, resulta que el llanto descontrolado por haber rozado el suelo con la rodilla estaba relacionado con el misterio de correr en círculos.

En una ocasión una de las chicas que trabaja en la guardería se vino conmigo durante la hora que yo estaba con los niños. Se acababan de poner a correr cuando para mi sorpresa les dijo:
- Corred todos en círculo, uno detrás de otro, no os vayáis a chocar y os hagáis daño.

¡¿Disculpa?!
Son niños, ¿hola? No llegan al medio metro de estatura, algunos ni siquiera levantan más de tres palmos del suelo, el daño que se pueden hacer si se caen es bastante asimilable.
¿Chocar entre ellos? De nuevo, son niños, no coches de carreras, no creo que vayan a coger la suficiente velocidad como para que el posible choque tenga unas consecuencias devastadoras.
Y si se caen, y si chocan, vale. Un chichón, un arañazo, un moratón, rodillas con cicatrices. ¿Y? Una persona sin cicatrices en las rodillas es un niño sin infancia. Los niños se caen, se levantan y se vuelven a caer y se tienen que volver a levantar y no pasa nada. No hace falta que vayas a ver que ha pasado si tan solo se ha resbalado.
Pues no señores. La chica esta insistía una y otra vez en lo de correr en círculos y cada vez que un niño caía al suelo ya estaba ella allí, da igual que el pequeño se levantase al segundo, ella comprobaba que no tenía ninguna herida en ninguna parte.

Tengo tres que son especialmente salvajes, ya los conozco, así que si los veo por los suelos no me preocupo, al momento vuelven a estar en pie. Me hizo muchísima gracia cuando uno de ellos cayó, un resbalón de nada, y la chica fue corriendo a su lado. El niño la apartó, se levantó y la miró con cara de “quita de en medio, ¿no ves que me van a pillar por tu culpa?”. Tuve que aguantarme la risa, ¡bien por ti pequeño!


Ya os comenté hace unas semanas que en las guarderías alemanas tan solo se dedican a jugar, no les enseñan absolutamente nada más allá que buenos modales y pedir las cosas por favor, y esto siempre depende del educador.
Lo que me llamó mucho la atención es que realmente esto es así, no hay ningún tipo de enseñanza. En tan solo una hora con ellos me di cuenta que uno de los niños era mucho más inteligente que el resto, entendía todo mucho más rápido que los demás e ideaba trucos al instante para no ser atrapado en el “pillao”. Les comenté a las educadoras esto y me dijeron que no se habían dado cuenta… y ese niño lleva en la guardería dos años…

Con esto no quiero decir que las guarderías alemanas sean malas, es cierto que podrían aprovechar un poco más esta época de la infancia donde aprenden todo tan deprisa, pero bueno, de todas formas a ellos les va bien.

No tengo hijos, así que eso de no acudir a la primera caída y lloro quizás cambie drásticamente cuando los tenga. Hablo desde la inexperiencia, al menos con los propios. Pero sinceramente creo que no hay que darle tanta importancia a los choques y caídas. De todo hay que aprender. Y ninguno de nosotros tenemos un trauma por habernos caído y recaído al suelo cuando éramos pequeños.

¿Qué opinan esos que ya tienen niños? O los que trabajen con niños, también nos vale.

Un saludo!!





30 de mayo de 2014

Michael Schumacher




Michael Schumacher

Nació el 3 enero 1969 en Hürth, en el estado de Renania del Norte-Westfalia, Alemania.
Es un expiloto de automovilismo de velocidad alemán.

Es conocido por ser el piloto más laureado de la Fórmula 1 y también el más sancionado, ganó siete campeonatos mundiales de Fórmula 1, dos con la escudería Benetton en 1994 y 1995, y cinco con Ferrari entre los años 2000 y 2004.

Cuando le he preguntado en alguna ocasión a los alemanes sobre él, todos me han contado cosas buenas, nadie jamás me sacó algún trapo sucio o me puso alguna pega. Nadie en Alemania tiene en cuenta sus tretas y artimañas para ganar. De hecho, en alguna ocasión me llegaron a decir que es una persona tremendamente humilde, que hace donaciones anónimas millonarias a organizaciones benéficas. Siempre me pregunté como se puede hacer una donación anónima y que todo el mundo lo sepa… pero bueno, con el aluvión de odas y buenas palabras hacia él, cualquiera era el valiente que les ponía una sola pega.


A los cuatro años comenzó a competir en los kars, en el circuito de sus padres en Kerpen, circuito que actualmente aún existe. A los seis años ganó su primer campeonato, y a los 16 años quedó segundo en el mundial. Siguió compitiendo y ganando campeonatos hasta que en el año 1991 debutó en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Bélgica en el equipo Jordan. Este debut fue tan solo una sustitución del piloto oficial, Bertrand Gachot, que estaba en prisión. No pudo acabar la carrera por fallos en el coche y tuvo que retirarse, pero su actuación dejó a todo el mundo impresionado y le valió una llamada de Flavio Briatore y un contrato con el equipo Benetton.
Al año siguiente quedó tercero y fue dos años después cuando consiguió su primer campeonato, aunque la última carrera tuvo bastante controversia, pues se rumoreaba que había irregularidades técnicas en los coches del equipo y Schumacher no dudó en chocar intencionadamente con el Williams de Damon Hill para ganar el campeonato por un punto.
En 1996 fichó por Ferrari, relación que duró muchos exitosos años. Aunque no empezara del todo bien. El primer año se encontraba justo en la misma situación que en 1994, y quiso repetir la maniobra de choque intencionado para poder ganar. Pero en esta ocasión no le salió bien, y tuvo que retirarse. La FIA se dio cuenta de la intencionalidad de este accidente y le sancionaron con la retirada de todos los puntos que había conseguido durante el campeonato.
Tres años más tarde sufrió un accidente en el Gran Premio de Gran Bretaña donde se fracturó una pierna. Tuvo que estar un tiempo en reposo, pero cuando en el 2000 reapareció lo hizo con más fuerza que nunca y durante cinco años en el podio no se vio otro color que el rojo Ferrari, pues ganó el campeonato cinco veces consecutivas.
La soberanía de Schumacher-Ferrari acabó en el 2005, cuando Fernando Alonso le ganó la partida.

Al final, en 2006, con 37 años, siendo el piloto más longevo de la historia y el que había conseguido más títulos, colgó el casco. Al menos el de Fórmula 1, pues pasó a competir en las motos. Pero parece ser que el mundo de las dos ruedas no era lo suyo y unos años más tarde, en 2009, volvió a la Fórmula 1.
Pero su retorno no fue para nada lo que se esperaba. Regresó siendo piloto de Mercedes, pero el coche no era del todo competitivo o quizás fue por los cambios que había sufrido la Fórmula 1 desde su partida, fuera lo que fuese, nunca consiguió estar al nivel que se esperaba de él.



En 2012 se retiró de forma definitiva de la Fórmula 1.

No cabe ninguna duda de que es un grandísimo piloto, pero su carrera ha quedado bastante empañada con algún que otro mal gesto y bastantes polémicas, pues no siempre jugaba limpio y no dudaba en sacar provecho de las situaciones que se le presentaran, fuese la que fuese.

A pesar de todo en Alemania se le tiene muchísimo cariño y aprecio, le apodaron Schumi, un diminutivo de su apellido, Schumacher, hacedor de zapatos literalmente al español. También se le llama Kaiser, emperador. Y eso dice mucho de lo querido que es alguien para su gente.
Aunque no solo le quieren en su país, este afecto llega a todas partes del mundo, algo que se ha podido ver ampliamente en estos últimos meses, desde que en diciembre del año pasado sufriese un grave accidente que lo dejó en coma, los mensajes de apoyo y ánimo para él y para su familia han sido constantes.
Actualmente sigue hospitalizado, está estable pero continua en coma. No se sabe si despertará o si no lo hará. Pero los daños cerebrales que sufrió durante el accidente fueron bastante serios, así que es posible que si recobra la consciencia quede con lesiones cerebrales importantes.

¿Qué opináis de él? ¿Os gusta como piloto?

________

Si quieres conocer más famosos que nacieron en Alemania no dudes en pasarte por esta página: Celebridades alemanas.


Un saludo!!


29 de mayo de 2014

Día del Padre - Vatertag

Hoy es el día de la Ascensión de Jesús, Christi Himmelfahrt, eso significa que en Alemania ocurren dos cosas importantes: es fiesta en muchas ciudades y, además, se celebra el Día del Padre.
Es curioso que este día no tenga una fecha exacta y cada país lo celebre cuando “mejor le convenga”.

Todo empezó en Estados Unidos en el año 1909, cuando Sonora Smart Dodd quiso hacerle un homenaje a su padre, un veterano de la guerra de Secesión que, tras la muerte de su mujer al dar a luz al sexto hijo, educó y crió a todos ellos lo mejor que pudo. Sonora se sentía muy orgullosa de su padre y pensaba que era un gran ejemplo a seguir, por eso propuso este día, el día del Padre, para homenajearlos, pues ellos también tienen un papel importante en la vida de los hijos y las madres ya tenían su propio día.
El día que propuso fue el 5 de junio, pues era el cumpleaños de su padre. Pero al final esto no llegó a instaurase, aunque la idea ya estaba sembrada. Unos cuantos años más tarde el presidente Calvin Coolidge apoyó esta iniciativa y en 1966  Lyndon Johnson declaró que el tercer domingo de junio sería el día del padre en los Estados Unidos.

En España fue una maestra la que, a petición de los padres de sus alumnos, realizó un homenaje a los mismos. Ellos también querían tener un día, pues el de la madre ya existía.
Con un poco de publicidad en las radios y periódicos, y la ayuda de los gerentes de Galerias Preciados y El Corte Inglés, en unos pocos años este día quedó instaurado y bien arraigado en el calendario. Siendo siempre en la misma fecha, el 19 de marzo, día de San José, por eso de que es el padre de Jesús.

En Alemania ya hemos dicho que se celebra en el día de la Ascensión de Jesús, 40 días tras la Semana Santa. Este día es en algunas regiones festivo y aunque resulte curioso los padres, no pasan  este día con sus hijos. No señor, por estas tierras este es el día de vacaciones de los padres, vacaciones del trabajo y de la familia. Pues se reúnen con su amigos, llenan hasta arriba un carrito de cervezas y de salchichas (algunos incluso lo hacen a lo grande y preparan un carro de caballo), meten también una barbacoa dentro y como la primavera ya está aquí, emprenden camino al campo, donde pasarán el día comiendo y bebiendo, celebrando el día del padre sin sus hijos.


Personalmente lo encuentro un tanto ilógico, lo suyo sería celebrar este día con la razón que tienes de celebrarlo, si eres padre tienes hijos, pero bueno, las tradiciones son las que son.



Se supone que también juegan a juegos típicos de este día, pero en mi inexistente paternidad no he podido descubrir en que consisten los susodichos. Si alguien lo sabe o se entera, soy toda oídos.


Por supuesto, no todos los padres celebran este día de esa manera, muchos de ellos prefieren pasarlo con sus familias.

¿En que fecha se celebra este día en tu país de origen o de actual residencia? ¿Se hace algo típico que solo se haga allí? ¡Contadnos!

________

Vivimos en un país diferente al nuestro, y eso en algunas ocasiones implica también una nueva cultura con tradiciones que al principio nos pueden resultar extrañas. Pero no hay nada como saber de que se tratan para poder entender. ¿Te vienes a descubrirlas con nosotros?

Un saludo!!



28 de mayo de 2014

Creencias populares

Se dice, se rumorea, cuenta la leyenda que si te pitan los oídos es que alguien está hablando de ti, y según que oído sea será bien o mal. También dicen eso de:
-Que mal huele, ¿quién ha sido?
-El que tenga las manos rojas
O que el que primero lo huele debajo lo tiene.

Algunos dicen que el hipo no se pasa hasta que no se lo has pasado a alguien, aunque muchos aseguran que sin cantar una cancioncilla no se va a ir:
Hipo tengo,
a mi amor se lo encomiendo.
Si me quiere bien,
que se quede con el.
Sino,
que me lo devuelva otra vez.


También cuentan que al tonto siempre le cae la primera gota.
Hasta dicen que si te masturbas te salgan granos, algunos hasta aseguran que acabarás ciego.

Creencias populares. ¿Base científica? Escasa. Son de esas cosas que te cuentan cuando eres pequeño y que te crees a pies juntillas. Jamás se pondrá en duda y si da la casualidad de que tienes el estómago ligero y no puedes evitar que una olorosa y silenciosa ventosidad se escape vas a quedarte callado como una tumba hasta que alguien salte para poder decirlo y quitarte así las culpas de encima.

Cada país es una cultura distinta y por lo tanto estos dichos también serán diferentes.
Por Alemania se dice que cuando te entra hipo es porque alguien está hablando de ti.
Todos hemos tenido alguna vez unas zapatillas que hacen ruido, ¿verdad? Que cada vez que das un paso van sonando, ploff, ploff, ploff. Pues resulta que si tus zapatillas hacen eso es que son unas chivatas, les están diciendo a todo el mundo que quiera escucharlas que eres un ladronzuelo. En Alemania que las zapatillas suenen al andar es porque no las has pagado.

También dicen por aquí que si ves a una chica sola paseando con su perro es que la susodicha chica está buscando algo… y con algo me refiero a alguien. Que está soltera y disponible, vamos. Aunque la verdad es que de esto último tengo varias serias dudas, le veo muchas lagunas. Con lo amantes que son de los animales, muchas chicas solteras tendría que haber.
Pero vamos, todos ellos están basados en suposiciones muy supuestas y generalizadas.


Es curioso que en España digamos que alguien está hablando de ti cuando te pitan los oídos y en Alemania sea cuando te entra hipo. Pero lo más curioso y extremo lo tienen los japoneses, para ellos la señal de que alguien habla sobre ti son los estornudos.
1 estornudo es que están diciendo algo bueno de ti
2 estornudos son una crítica
3 estornudos es que alguien está hablando muy mal de ti.
Y así sucesivamente, cuanto más estornudes más “verde” te estarán poniendo.


He escuchado que en Argentina y Chile alguien habla bien de ti si te pica la oreja izquierda y mal si es la
derecha. ¿Hay alguien por ahí que pueda corroborar esto?

¿Qué otras creencias de este tipo decís vosotros? ¿Conocéis alguna interesante en vuestro país o en alguno al que hayáis ido?

Un saludo!!



26 de mayo de 2014

Comentaristas de fútbol

No sé si ya lo he dicho en algún momento, pero soy bastante futbolera, aunque solo sea de verlo en la tele. A pesar de llevar ya dos años por estas tierras aún no me he decidido por ningún equipo de la Bundesliga, la liga alemana. Pero de todas formas, como buena aficionada del fútbol no me perdí el partido que tenía al país en vilo, la final de DKB-Pokal, que vendría a ser algo así como el homónimo alemán de nuestra Copa del Rey.

Es en estos momentos de euforia y pasión, donde los comentaristas viven el momento como si fuese el último, cuando mejor nos podemos dar cuenta de que a pesar de lo cerca que están nuestros países, la cultura alemana y la española difieren en mucho.

No sabría decir si aquí o en España se vive más el fútbol, el aficionado en si se diferencia en muy poco. Todos llevarán los colores de su equipo hasta el final sin importar lo que pase.
La gran diferencia la vamos a encontrar cuando veamos un partido por la tele.
Estamos acostumbrados a nuestros comentaristas, esos hombres que hablan tan rápido que a veces ni se les entienden o que para romper el silencio incómodo que se acaba de formar por no haber dicho nada en los último 3 segundos sueltan frases magistrales del tipo “¡Uy! Si entra, es gol”.

Así que cuando te pones delante de una tele alemana con la intención de ver un partido alemán en su propio idioma, vas mentalizado en que no vas a entender mucho más allá de un par de nombres.
Y bueno, es posible que si tu nivel de alemán no es muy bueno eso sea todo lo que entiendas, pero realmente puedes darte muy por satisfecho, pues habrás entendido el 80% de lo que han comentado a lo largo de 90 minutos.
Los comentaristas no hablan señores, están allí, te dicen así un poco por encima el nombre del jugador que lleva en ese momento la pelota y ya está. Así si que mola trabajar.

Que la primera vez que lo ves no puedes evitar coger el mando y darle al volumen, seguro que es eso, que no lo oyes, porque el partido ya ha empezado y nadie dice nada…
Pero no. Aquí es donde se muestra esa horchatosidad propia y característica de los teutones. La cual queda más aún representada cuando se anota un gol.

Una imagen vale más que mil palabras, un vídeo ya ni os cuento.
Así que os dejo unas comparaciones, para que podáis ver vosotros mismos la gran diferencia.

España



Alemania



América latina (lo siento, no sé diferenciar de donde)



Por supuesto, nada que decir sobre este ya mítico momento:



Esto creo que nunca podría haber sido narrado por un comentarista alemán. Por mucho que les guste el fútbol esta pasión les falta.


Con ver estos ejemplos, y sabiendo lo gran fanáticos del fútbol que son, no es de extrañar que les parezcamos ruidosos. Si no son capaces de alterarse en momentos así, de subir la voz y dejarse llevar cuando está socialmente permitido, como van a hacerlo en un momento cualquiera del día.

Por otro lado, que siempre hay que ver la parte positiva, los telespectadores teutones se ahorran escuchar comentarios del todo absurdos.


Una curiosidad que me hizo mucha gracia. El otro día escuchando la radio estaban diciendo algo sobre el partido de la final de la Champions y no hacían más que hablar del "Real" y los "Matraztemacher". Lo que me reí cuando entendí que era eso... ¡¡¡habían traducido Colchoneros al alemán!!! Hacedor de colchones les rebautizaron... Para que luego digan que somos los españoles los que traducimos todo, ellos también lo hacen, y además en cosas intraducibles.


Para aquellos que hayan visto algún partido en alemán, ¿qué os pareció? ¿os resultó raro?


Un saludo!!




 

23 de mayo de 2014

El pobre y el rico - Der Arme und der Reiche

Esto ocurrió hace muchos años, cuando el propio Dios todavía andaba en la tierra entre la gente normal. Una tarde durante su camino se dio cuenta que estaba muy cansado y la noche le cayó antes de que pudiese encontrar un albergue. En el camino se encontró dos casas una enfrente de la otra, una era grande y bonita, la otra era pequeña y tenía un aspecto bastante pobre. La grande pertenecía a una familia rica y la pequeña a un hombre pobre.
Nuestro Señor pensó: al rico no le resultaré molesto. Ahí quiero pasar la noche.
Cuando el hombre rico escuchó a alguien llamar a su puerta abrió la ventana y le preguntó al extraño que que buscaba allí.
El Señor respondió: le ruego por un alojamiento para esta noche.
El rico miró al forastero con ojo crítico desde la cabeza hasta los pies y ya que nuestro querido Dios llevaba un simple vestido y no parecía un hombre que tuviese mucho dinero en el bolsillo, el hombre negó con la cabeza y le dijo:
-No os puedo acoger, todas mis habitaciones están llenas de hierbas y semillas. Y si tuviese que dar cobijo a todo aquel que golpea mi puerta, yo mismo tendría que mendigar. Buscaos otro sitio donde quedaros.
Luego cerró la ventana y dejó en la calle a nuestro Señor.

Así que nuestro querido Dios dio la vuelta y se dirigió hacia la pequeña casa. Al poco de haber llamado a la puerta un pobre hombre abrió una puertecilla e invitó al forastero a entrar.
-Pasad la noche en mi casa – le dijo el hombre – Ya está muy oscuro y no podrá seguir caminando.
Esto le complació a nuestro querido Dios y entró en la casa.
La mujer del hombre le estrechó la mano, le dio la bienvenida y le dijo que se pusiese cómodo y se sintiese como en su casa. No tenían mucho, pero lo que tuviesen se lo darían con gusto de todo corazón.
Luego puso patatas al fuego y mientras estas se hacían ordeñó a la cabra para que así tuviesen un poco de leche fresca. Cuando la mesa estuvo puesta nuestro querido Señor se sentó con ellos y comió. La comida no era muy buena pero aún así le supo deliciosa.
Al acabar de comer y siendo hora de acostarse la mujer llamó a su marido.
-Escucha querido marido, esta noche deberíamos dormir en la paja y así el pobre forastero podrá acostarse en nuestra cama y descansar bien. Ha estado durante todo el día andando y estará muy cansado.
-Por supuesto, sin ningún problema – dijo el marido – se le ofreceré ahora mismo.
Así que fue hasta Dios y le ofreció la cama para que así pudiese relajarse debidamente.
Nuestro querido Señor no quería quitarle al matrimonio, que ya eran un poco mayores, su cama. Pero ellos insistieron hasta que él aceptó y se tumbó en el camastro. Luego ellos se construyeron en el suelo un lecho de paja.
A la mañana siguiente se levantaron bien temprano y le prepararon al invitado el mejor desayuno que podían con los alimentos que tenían.

Cuando la luz del Sol entró por las ventanas y Dios se levantó, volvieron a comer todos juntos y al terminar quiso ponerse de vuelta en el camino. Cuando ya estaba en la puerta se dio la vuelta y les dijo:
-Como habéis sido tan caritativos y piadosos, pensad que tres cosas deseáis y os lo concederé.
-Que más podría desear que la bienaventuranza eterna y que mi mujer y yo, mientras vivamos, disfrutemos de una vida sin enfermedades. Y poder tener todos los días un poco de pan – dijo el hombre – No tengo un tercer deseo que añadir.
-¿No te gustaría tener una casa nueva en lugar de esta tan vieja? – preguntó Dios.
-Oh, si – dijo el hombre – si eso también fuera posible, me encantaría.

Y así Dios hizo sus deseos realidad y convirtió la vieja casa en una nueva. Les dio su bendición y continuó su camino.

Era bien entrado el día cuando el hombre rico se levantó. Se acercó a la ventana y vio una casa de ladrillos rojos completamente nueva donde se supone que tendría que estar la vieja casucha. El hombre abrió mucho los ojos de la incredulidad y llamó a su mujer.
-Dime, ¿sabes qué ha pasado? Ayer por la noche ahí estaba la vieja y miserable casa de siempre. Y hoy hay una casa nueva. Ve, averigua que ha ocurrido y cuéntame.
La mujer fue hasta allí y le preguntó al hombre pobre.
-Ayer, ya bien entrada la tarde, un forastero llamó a nuestra puerta, quería pasar la noche en nuestra casa. Le acogimos y esta mañana al despedirse nos concedió tres deseos, la eterna buenaventura, salud para esta vida, un trozo de pan todos los días y por último convirtió nuestra antigua casa en una nueva.

La mujer del hombre rico volvió de prisa y le contó a su marido todo lo que el hombre le había dicho.
-¡Será posible! ¡Es para arrancarse los pelos y darse bofetadas! ¡Si lo hubiese sabido! El hombre ese estuvo aquí primero y podría haber pasado la noche con nosotros, pero no le dejé entrar – se lamentó el hombre rico.
-Pues no pierdas tiempo – le dijo la mujer – móntate en el caballo, así podrás alcanzarlo. Tienes que pedirle tus tres deseos.

El hombre rico siguió el buen consejo de su mujer, se subió al caballo y galopó hasta que alcanzó a nuestro Señor. Con toda delicadeza, cordialidad y educación le suplicó que no le guardase resentimiento por no haberle dejado entrar en aquel momento. Se fue a buscar las llaves de la casa, pero cuando volvió él ya se había ido. Si hubiese vuelto, sin ninguna duda le habría dejado pasar la noche en su casa.
-Bien – dijo Dios – si alguna vez vuelo, me alojaré en vuestra casa.
Entonces el hombre rico le preguntó que si al igual que su vecino, el no podía pedir también tres deseos.
Dios le respondió que si, que podía pedirlos, pero sería mejor que no pidiese ningún deseo pues no serían buenos para él.
El hombre argumentó que si supiese que esos deseos se harían realidad, seguro que encontraría algo que le hiciese feliz.
-Vuele a casa – le dijo nuestro querido Dios – tus tres deseos serán realizados.
Así que el hombre puso rumbo de nuevo a casa, y por el camino fue pensando en que es lo que desearía.

Estaba tan concentrado en sus pensamientos que dejó caer la brida del caballo, este comenzó a saltar y esto le hizo perder el hilo de sus pensamientos. Acarició al caballo en el cuello y le susurró palabras tranquilizadoras.
-¡Cálmate Liese!
Pero el caballo no paraba de moverse y brincar. Esto puso tan de los nervios al hombre que le hizo perder la paciencia y acabó vociferando.
-¡Ojalá te rompieses el pescuezo!

Nada más terminar de decir estas palabras, plump, cayó al suelo junto a su caballo, muerto. Pues este había sido su deseo.
Como era de naturaleza avaricioso no iba a dejar la silla de montar allí. Así que desató las correas, se la cargó a la espalda y puso de nuevo rumbo a casa, aunque esta vez a pie.
-Todavía te quedan dos deseos – intentó reconfortarse a si mismo.

La arena del camino hacía que tuviese que ir andando muy despacio y el sol de mediodía le quemaba. Tenía mucho calor, el cansancio comenzaba a hacerle efecto, estaba empezando a ponerse de muy mal humor y la silla se le clavaba en la espalda.
Aún no había decidido que más iba a pedir, e iba pensando en voz alta.
-Aunque desease todas las riquezas y tesoros del mundo sé que luego se me seguiría antojando mil cosas más, así que tengo que hacerlo de alguna manera para que no me quede ningún deseo sin cumplir.
Suspiró y siguió pensando.
-Si fuese un campesino bávaro al que se le concediesen tres deseos seguro que como primer deseo diría mucha cerveza, como segundo tanta cerveza como pudiese beber y como tercer deseo un barril más de cerveza.

Algunas veces pensaba que al fin se había decidido, pero al instante se daba cuenta de que eso no era suficiente. De pronto se le ocurrió pensar que mientras el estaba pasando todas esas penurias su mujer estaba sentada en una fresca habitación sin nada que hacer. Eso le enfureció tanto que sin pensarlo dijo:
-Ojalá estuviese ella en casa sentada en la silla y no pudiese bajar, en lugar de tener que ir yo cargando con ella.
Nada más terminar de decir la última palabra la silla desapareció de su espalda y se dio cuenta de que su segundo deseo acababa de ser cumplido.
Eso lo puso furioso y comenzó a correr, quería llegar lo antes posible a casa y encerrarse en una habitación para pensar concienzudamente cual sería su último deseo.

Cuando llegó a casa vio a su mujer sentada en la silla de montar, no hacía más que gritar y sollozar pues no era capaz de bajar de ella.
-Estate contenta – le dijo el hombre – te proporcionaré todas las riquezas del mundo, así que quédate ahí sentada.
-¿De qué me servirán todas las riquezas del mundo si tengo que quedarme sentada en esta silla? – le gritó enfadada la mujer – tú has deseado que estuviese aquí sentada, así que tienes que sacarme de aquí.
Y quisiese o no tuvo que utilizar en ese momento su tercer deseo para que su mujer pudiese bajarse de la silla de montar.

Por lo que al final tan solo se quedó con el enfado, cansancio, injurias y un caballo perdido, mientras que el hombre pobre vivió cómoda y tranquilamente durante el resto de su vida.



Nunca había leído este cuento así. Había escuchado y visto versiones de magos, duendes y demás seres mágicos que conceden deseos y estos nunca son lo que parecen, siempre tienen un lado malo y al final habría sido mejor no haber deseado nada.
Aunque la verdad es que me ha gustado bastante, muy instructivo.
¿Moraleja? Las buenas acciones siempre son recompensadas y que hacer las cosas buscando el beneficio propio, de forma egoísta y sin pensar en nadie más que en ti mismo trae malas consecuencias.
La traducción esta hecha entera por mi, así que si veis que algo no tiene mucho sentido decidmelo por favor,

¿Qué os ha parecido este cuento? ¿Lo habíais leído antes?

El pobre y el rico - Der Arme und der Reiche, es el cuento número 87 del libro "Cuentos de la infancia y del hogar" escrito por los hermanos Grimm.
________

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado... pero aún quedan muchos más cuentos que leer, muchas historias por recordar y otras tantas por descubrir. ¿Te vienes? Cuentos de los hermanos Grimm.

Un saludo!!