21 de noviembre de 2012

Quien avisa no es traidor.

Debido a mi ya conocida poca tolerancia al picante, el otro día vivimos una situación de lo más divertida, bueno, divertida por mi parte, a mis amigos no pareció que les hiciera tanta gracia, a pesar de los lagrimones que les caían por las mejillas.
Como ya dije en una entrada anterior, en estas tierras le echan picante a todo, sin importar que sea una comida caracterizada por su "suavidad" como puedan ser la tortilla de patatas o el gazpacho. No se a que viene esta obsesión, a lo mejor es por el frío, los rusos beben Vodka y los alemanes condimentan la comida a base de puñados de pimienta.

Pues bien, hace unos días me fui a cenar a un turco con un grupo de amigos. Entre risas, estornudos y limpieza de rigor del moquillo goteante, nos trajeron la comida. Unos platos gigantes, enormes, llenos de comida hasta el borde con una pinta estupenda, todo super lecker. Y al lado, como acompañamiento y decoración, habían puesto unas guindillas...

Yo  lo avisé, que conste.

No sé de donde habrá salido esta gente, pero en mi pueblo (y eso que no tengo) las guindillas pican a rabiar.
Cogieron una con un aire totalmente despreocupado y con la absoluta intención de comérsela entera y os repito, yo avisé. Pero nadie me hizo caso, decían que Bah!! que a mi me pica siempre todo, que no tengo aguante y que seguro que no era para tanto. Y volví a avisar. Pero desoyendo mi consejo, sabio por alguna vez en la vida, por segunda vez, decidieron que no pasaba nada, que es solo un pimiento más, que a lo mejor solo picaba un poco, pero seguro que estaba exagerando... no será para tanto, decían…

Aaaahhh!!! casi que puedo hablar de dulce y picante venganza cuando se metieron la guindilla en la boca y empezaron a masticar... sus caras pasaron a ser de diferentes tonalidades rojizas, comenzando por el rosa claro cuando se dieron cuenta de que efectivamente, las guindillas pican, hasta llegar al rojo intenso fuego llama de dragones, ese momento en el que las lágrimas les resbalaban por la cara, me miraban suplicando perdón y un trozo de pan... bueno, mejor una barra entera, ya que te pones.

Tuve que aguantarme la risa malvada y disimularla como buenamente pude con un pequeño ataque de tos tras una sonrisita de medio lado que no pude esconder.

Pero es que, a quien se le ocurre... en fin…


Saludos!!

20 de noviembre de 2012

El teléfono escacharrao´


Aquellos que hayan estado o estén viviendo en un país diferente del que crecieron esta entrada debe de resultarles familiar.
Y es que debido a pequeños malentendidos, frutos puramente de que sean dos países diferentes, crean situaciones que empiezan con la incredulidad, pasan por el estupor y van evolucionando hasta llegar a nivel de mosqueo.

Porque en el momento en el que te miran y te dicen no has tenido infancia, te empieza a salir una venita en la frente que no augura nada bueno, y la temperatura ambiental comienza a aumentar. Una está muy orgullosa de haber crecido con Los Fruitis, Heidi, Oliver y Benji, David el Gnomo y demás personajillos bonachones de aquellos lejanos 90.

Quizás algunos de ellos solo se emitían en España, no digo yo que no, pero cuando alguien me dice que no sabe quien es Simba o Aladdin, ahí la cosa empieza a tomar otro cariz, a ver si al final quien no ha tenido infancia has sido tú...

Todo empezó con un programa en la televisión alemana donde estaban haciendo una lista de los mejores dibujos de antaño.

- Mi peli favorita de cuando era pequeña es Peter Pan - dices.
- Ni idea.
- Como que ni idea?? no la conoces??!!
- No.
- ¿No sabes quien es Peter Pan?
- No.
- Al menos conocerás a "Simba", no?
- No me suena.
- No puede ser, me estás tomando el pelo. No has visto la película de "El Rey León"??
- Si... ah!! te refieres a "Simba". Claro que lo conozco, pero lo has pronunciado muy raro.
- ... lo hemos dicho igual...

- Viste alguna vez "Heidi"?
- No creo...
- Vale, a ver, seguro que si pero seguimos teniendo problemas con las diferentes pronunciaciones. Es una niña, que vive en los Alpes con su abuelo.
- Claro que la vi "Haidi" me gustaba mucho!!

Así podemos pasarnos el día entero, porque Epi y Blas en Alemania los conocen como "Ernie y Bert", el monstruo de las galletas es "Krümelmonster", Aladdín es pronunciado como "Eladín", la pequeña Pippi Calzaslargas es llamada con el nombre completo que nosotros decimos a nuestro buen entendimiento Pippi Langstrum, pero que en realidad se pronuncia "Langstrumpf" y no vive con el Pequeño Tio ni con el señor Nilson, sino con "Kleiner Onkel" y "Herr Nilsson" que son las traducciones literales, si, pero no por eso deja de ser extraño.

Aunque lo más extraño de todo fue cuando un día, tras mi iniciación en el alemán, leyendo una revista, me encontré con el señor Terminator... me puse a leerlo como se debe Sch-war-ze-ne-gger. Quien es este señor?? Mira que me suena el nombre... Arnold Schwarzenegger... No puede ser!!! pero si es "El Chuache"!!!!

Y seguro que esta entrada tiene un Continuará...

Saludos!!

 

19 de noviembre de 2012

Hogar, dulce hogar


Hace ya casi dos semanas que aterricé de nuevo en Colonia y todavía no os he hablado del piso nuevo.

Empezamos teniendo problemas antes de firmar los papeles, pues yo estaba en España y el brazo no lo tengo tan largo como para poder echar un autógrafo en el contrato, pero al final todo salió bien y cuando vine de vuelta tenía un nuevo piso al que regresar, no tendría que pedir asilo en la catedral ni pasar algún día en el antiguo.

El piso está muy bien, no es barato, todo hay que decirlo, pero está en un ubicación muy buena y lo mejor, es que está amueblado... recordáis esa entrada en la que hablé de los alquileres? cuando los alemanes dicen sin amueblar, se refieren a eso, en el más amplio termino de la palabra. Pero cuando un piso está amueblado llega al mismo extremo. No tienen término medio.

Y me explico.

No quepo en mi habitación.

Vine con dos maletas gigantes, y mis compañeros trajeron también bastantes cosas. El piso estaba completamente listo y preparado para su habitamiento. Solo había que entrar con tus cosas, a ser posibles pocas, y disfrutar.



Pero luego empezamos a reorganizar muebles, y llegamos a la conclusión de que nos sobraban cosas. En mi habitación tengo un sofá, dos sillones y duermo encima de dos colchones. Aparte de una tele y dos armarios... eso sumado a dos maletas gigantes, significa que el espacio vital del cubículo está lleno y a punto de ser sobrepasado.


En la cocina pasa más o menos lo mismo.
Hay de todo, y de nuevo, cuando digo de todo, me refiero a que puedes encontrar absolutamente cualquier cosa que busques. Tenemos hasta herramientas de tortura... o eso creemos que son, porque nadie ha visto antes ese cacharro en su vida.

- Que haces?
- Intento exprimir un limón.
- Con la mano?
- Bueno, no tengo exprimidor.
- Lo has buscado?
- No... tenemos?
- Quien sabe, en el armario ese hay de todo... es como el bolso de Mary Poppins...
- Anda mira, aquí hay uno. Y esto? parece una cosa de esas para hacer Wok. Y esto? es para hacer una Fondue??


Por tener, tenemos hasta comida de los anteriores inquilinos, que en la primera semana dieron lugar a situaciones extrañas. Los armarios estaban a reventar, así que tuvimos que ordenar y recolocar.

- Cereales.
- De que son?
- Pfff, de esos que no saben a nada.
- Están abiertos?
- No, así que ya tengo desayuno para mañana.
- De verdad te los vas a comer? pueden llevar aquí años...
- Nah! esto no caduca.
- Tú sabrás...

Se los comió y por si os interesa, sigue vivo.

- Y esto??
- Que es esto??
- No sé, pone que es queso griego.
- Lo probamos?
- Vale.
- Quieres Irene?
- No, déjalo, gracias. Si os morís, prefiero que lo hagáis vosotros primero.
- Pues eso...
- Y que tal está?
- No sabría decirte...
- Sabe raro... pero la verdad es que nunca lo he probado, así que no se a que tendría que saber.
- Para vuestra tranquilidad, tengo a mano el móvil con el número de la ambulancia...


Como podéis ver hablamos entre nosotros, en alemán sobre todo, a pesar de ser 3 españoles y un ruso...
Es curioso, llegar a casa, decir "Hola!" y que te respondan!!! y no solo es que te responden, es que te preguntan por tu día, que has hecho, como ha ido eso que tenías que hacer y si quieres cenar con nosotros, que estamos haciendo la cena... Y cuando te vas, te dicen que tengas un buen día, y que te abrigues, que hace frío...
El otro día me pasó algo raro, vi las 4 toallas juntas colgadas en el baño y tuve una sensación extraña, me sentí en casa. Ya no tengo la sensación, como en el otro piso, de que soy un mueble más.


Un saludo!!

16 de noviembre de 2012

La farola, la cortina y la caca

Esta es la historia de tres objetos del mobiliario urbano que por medio de impensadas coincidencias terminan uniéndose.

Seguramente a muchos de vosotros esta información no os resultará nueva, Alemania es oscura. Pero saber que no me refiero solo a la ausencia de luz solar, que a eso de las 4 de la tarde se hace de noche, sino que además las farolas son un bien protegido y se ponen con cuenta gotas.
En las grandes avenidas no te llegas a dar cuenta de su casi inexistencia ya que los comercios poseen su propia iluminación, y con las luces fluorescentes de los letreros de los supermercados y bares se ve bien. Pero en el momento en el que abandonas esas calles y comienzas a callejear sientes que te adentras en un submundo tenebroso.
Y no os creáis que tienes que irte un poco lejos, no. Estamos hablando de la calle perpendicular. Estas en la esquina y ves como la negrura lo envuelve todo a su alrededor, y allí, en el medio de la calle ves una pequeña, solitaria y desamparada farola. Esta se esfuerza en alumbrar, pero sus intentos resultan en vano y siempre acaba perdiendo su lucha contra la oscuridad, aunque a veces une esfuerzos con otro mobiliario urbano, las cortinas.

Las cortinas son objetos en peligro de extinción. Las persianas, por su parte, ya encontraron su fin, y acompañan a los dinosaurios en el destierro de este planeta.
Os acordáis de los visillos? esas cosas que hacen las abuelas y ponen debajo del cristal de la mesa del salón? pues aquí están en auge y es lo que ponen los alemanes en las ventanas... quedan monísimos de la muerte.
Pues lo dicho, no hay casi cortinas, en el salón o la cocina quedan absolutamente descartadas, y quedan reservadas, como mucho, a las habitaciones, donde encontrarás una tela casi transparente que cuelga del techo y tras la cual podrás ver todos los movimientos que hacen los vecinos.
Está claro que en este país no hay intimidad. Sobre todo cuando hablamos de un bajo sin cortinas, que te dan ganas de poner el careto en la ventana, tipo peli de miedo, y esperar a que algún habitante en la casa pase por allí... buajajajajaja!!! (no creáis que lo digo en broma, que todos los días paso por una de estas viviendas y tengo que contenerme las ganas).

Y estaréis pensando, ¿cómo se relacionan las cortinas con las farolas? pues es simple. La falta de algo colgante en las ventanas provoca que la luz de las casas ayude a la solitaria farola en su fútil intento de alumbrar las calles. Aunque sus aunados esfuerzos terminan siempre en estrepitosos fracasos. Así que tan solo te queda cruzar los dedos y rezar para no encontrarte con el tercer miembro en discordia, las cacas.

Durante la mayor parte del día, la luz solar abandona este país y los viandantes deben encomendarse a la suerte para no pisar una "mina". Cosa que gracias a Gott es sumamente complicado.
Un día, recién llegada a Germania, me fije en la prácticamente inexistencia de desechos perrunos en las calles, y fue algo que me causó bastante curiosidad, como es posible?? pero ahora, tras haber paseado por las calles, lo entiendo a la perfección. Imaginaros como sería esta situación en España... no puedes ir esquivándolas, porque no las ves! al final todos terminaríamos comprando zapatos nuevos cada semana, porque creéis que seríamos capaces de no dejar la huella de la existencia de nuestro querido canino en la acera?? quien sabe, pero sería muy gracioso pisar la deposición que nuestro propio perro ha dejado esta mañana...


Un saludo!!

 

15 de noviembre de 2012

Aventuras con "La Tonta"


A poco más de dos semanas de mi regreso a las teutonías, he empezado la ardua y a veces frustrante tarea de ver la televisión.
Por que no os vayáis a creer que es solo enchufar la caja tonta y ver las imágenes pasar, no señores, el efecto de la tele, que te absorbe sin importar lo que haya a tu alrededor y que entiendes lo que dicen a pesar de que los hijos de los vecinos, por la forma en la que lloran, deban de estar sufriendo alguna clase de tortura china, solo ocurre con el idioma materno de uno y si alguien lo ha conseguido hacer con otro idioma, tiene todo mi respeto.

Por ahora he visto House, CSI, Los Simpsons y One Piece. Y desde aquí manifiesto mi total y más absoluta indignación por el pésimo doblaje que han hecho. Así es como se destrozan las series, en eso han hecho un  trabajo excelente, porque es imposible que hayan podido ponerles unas voces más ridículas, cosa que se evidencia sobretodo en los dibujos... esa voz le pega tan poco a Bart...

Y ahora es cuando llega también mi desconcierto, hace tiempo, no sé donde, oí decir que en Alemania la gente es bilingüe y que en la tele las cosas están subtituladas, tararí que te vi. Por la calle no te vas a encontrar más letreros en inglés que los que puedas ver en España y lo de la tele con subtítulos es una gran calumnia, todo, absolutamente todo, está doblado. Como mucho podremos encontrar la BBC o la CNN. Aunque está claro que eso no quita que la gente se maneje mejor con el inglés que nosotros, pero ni mucho menos podemos hablar de que este es un país bilingüe.

Ayer cambiando los canales de la tele, buscando algo que a las diez de la noche no fuese demasiado denso para entender y que no resultase tan soporífero como La Vuelta ciclista en las tardes de verano, me encontré con el partido de fútbol Holanda - Alemania. Durante el tiempo que estuve viéndolo tuve una epifanía; los alemanes son unos sosos. 

Todos hemos visto alguna vez un encuentro de fútbol en español, verdad? alguien se ha dado cuenta de que los comentaristas no paran de hablar? Da igual de que, siempre hay alguien diciendo algo. Algunas contadas ocasiones todos se callan a la vez y se crea un silencio incómodo, aunque este no dura más de tres segundos, pues siempre llega alguien que hace un comentario "brillante" del tipo "Uy! si entra es gol!" y cosas por el estilo.

Pues bien, en Alemania el trabajo de comentarista es un chollo. No hablan casi nada, puede pasar más de un minuto sin que ninguno abra la boca, no importa lo que ocurra; un contraataque, una falta al borde del área, una patada a la altura del cuello, da igual, el comentarista solo irá nombrando, como máximo, los nombres de los jugadores en posesión de la pelota. Si pongo el volumen de la tele un poco alto seguro que puedo escuchar hablar a Michael Robinson y su guiriespañol. Desgraciadamente en el partido de ayer no hubo goles, así que no sé como narrarán uno, pero seguro que ninguno va a sorprendernos con un "Iniesta de mi vida!!".

Pero está bien, seguiré con mi tarea de sentarme delante de la tele e intentar no dormirme, aunque a mi favor, debo decir que he notado una cierta mejora, al menos ahora ya sé que hablan en alemán y puedo entender los básicos hallo y danke.


Saludos!!