16 de abril de 2018

Tschick


Título originalTschick
Título en español: Goodbye Berlín
Autor: Wolfgang Herrndorf
Año de publicación: 2010

Las vacaciones de verano no se presentan especialmente interesantes para Maik, un chico de 14 años que vive en Berlín. Su padre se va a un supuesto viaje de negocios con su secretaria, su madre es ingresada en una clínica de desintoxicación y encima no ha sido invitado al cumpleaños de la chica más popular de la clase, Tatjana, la que por supuesto le gusta.

Piensa que esos días los va a pasar solo, en la piscina de su enorme casa. Pero entonces, Tschick, realmente Andrej Tschichatschow, un chico ruso y compañero de clase de Maik que tampoco ha sido invitado a la fiesta, llega con una sorpresa y una propuesta que lo obligarán a salir, a la fuerza, de su aburrimiento.


Es un libro de literatura juvenil, pero está lleno de aventuras que creo que los adultos también pueden disfrutar. Además, gracias a eso las palabras que se utilizan no son demasiado complicadas, quitando las veces en las que se usa un poco el lenguaje callejero, Umgangssprache. Pero aun así, es posible leerlo en alemán y entenderlo.

En el año 2016 hicieron una película del libro. No la he visto, pero por lo que me han dicho, la cinta no le hace justicia a las palabras escritas. Como suele pasar.


Si queréis leer un libro en alemán que sea entretenido, os lo recomiendo. Y no le tengáis miedo a hacerlo en su idioma original. Puede que tardéis algo más que en español, pero es posible. Quizás no entendéis el 100%, yo no lo hice, pero la idea general se consigue.

¿Conocíais este libro? ¿Lo habéis leído?

Si alguien se anima a leerlo, me encantará conocer sus impresiones sobre esta novela.
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Si quieres leer más reseñas de libros alemanes pincha en este enlace: Biblioteca.

¡Un saludo!


10 de abril de 2018

Cuando la procrastinación gana la partida

Este relato participa en el taller de abril de la página Literautas. 
Las premisas son: Un escritor o una escritora con miedo al folio en blanco y que contenga las palabras lencería, lápiz y limón.


Hace un día espléndido, el sol brilla con fuerza en el cielo y me calienta. Pero ese calor tan solo se queda en la superficie, encima de la ropa, y no llega a traspasar la piel. Dentro de mí hay un sentimiento muy fuerte que mana, surge de mi interior, y contrarresta cualquier sensación de alegría o confort.

La frustración se ha hecho dueña de mi cuerpo y campa a sus anchas.

Ya han pasado varias semanas desde que me senté por última vez delante de esa hoja en blanco. Y por aquel entonces ya habían pasado unos cuantos días desde que permanecía inmaculada.

Me da miedo volver allí. Enfrentarme a ella y darme cuenta de que sigue tal y como la dejé.

Así que, aquí estoy, convenciéndome de que hay que aprovechar los días de sol cuando todavía no quema mucho. Doy paseos por el campo, me pierdo entre los frutales y me asombro por lo naranja de la naranja y lo amarillo del limón.

Ando y ando hasta que se hace de noche, ya no hay sol y la excusa se acaba. Así que regreso a casa a paso lento, muy despacio, casi arrastrando los pies. Intento retrasar todo lo que puedo ese inevitable momento. Es angustioso.

Pongo una lavadora, luego otra, las tiendo y me deleito con la fina lencería de la vecina del cuarto. Luego plancho: camisas, pantalones, sábanas, trapos de cocina y calcetines. Hago magdalenas rellenas de mermelada casera, una tarta de chocolate y un lomo de bacalao gratinado con una guarnición de patatas panaderas y pimientos de piquillo acompañado de espárragos trigueros.

Cuando me dispongo a cenar el cielo empieza a clarear, un nuevo día comienza. Tacho otro número en el calendario y suelto un largo y hastiado suspiro.

Me giro hacia la mesa y esta me devuelve una mirada retadora, la hoja en blanco sigue ahí, exactamente igual que antes.

Se ríe de mí, lo sé. Piensa que no valgo nada y le daría la razón. Pero en ese momento todos los textos que he escrito con anterioridad me miran con el ceño fruncido, decepcionados. Saben que son buenos, o al menos no muy malos, y no les gusta pensar que fueron escritos por alguien cobarde, por una persona que no afronta sus miedos y se esconde detrás de banales excusas.

Me acerco hacia allí, me siento en la silla, tomo el lápiz y cierro los ojos. Respiro con calma y cuento hasta diez una y otra vez. Dejo que mi mente vague en ese pozo de bocetos inacabados. Selecciono, descarto y reinvento.

Cuando vuelvo a abrir los ojos las palabras no fluyen en torrente, pero una pequeña chispa se ha prendido en el interior de mi cabeza y una imagen difuminada comienza a abrirse paso.

Sonrío con alivio, feliz, y comienzo a escribir mientras siento, otra vez, la conocida sensación de una idea formándose.

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Hace mucho tiempo que no me encuentro en la situación de sentarme delante de una página en blanco y no saber qué escribir. Pero por desgracia, la procrastinación y yo somos grandes amigas. En especial cuando más interesante está la historia o cuando me queda poco para terminarla, y la verdad, es algo que no entiendo.

¿Y vosotros? ¿Alguna vez os habéis encontrado con una página en blanco? ¿Cómo os habéis sentido? ¿Qué habéis hecho para ganarle la partida?

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Si quieres leer más textos originales escritos por la autora de este blog, en este enlace los puedes encontrar todos.

¡Un saludo!




9 de abril de 2018

Maultaschen

Las Maultaschen son unas especie de empanadillas muy típicas de la región de Suabia, al suroeste de Alemania.

Suelen estar rellenas de verduras, sobretodo espinacas y algo de carne picada. Pero cada casa tiene su receta secreta que hace de las Maultaschen de mamá las mejores del mundo mundial, igual que las empanadillas.


Se supone que el origen de este plato se remonta a la edad media, en el Monasterio de Maulbronn, el cual aún existe. Durante la época de Cuaresma, cuando no está permitido comer carne, los monjes metieron trocitos de carne dentro de una masa a la que le añadieron muchas verduras, por lo cual nadie se podía dar cuenta de que se estaban saltando la Cuaresma. Se dice que los monjes las llamaban Herrgottsbscheißerle, que vendría ser algo así como “engaño al Señor”.

Según esta explicación es probable que las Maultaschen tenga este origen, pues:

Maul podría provenir del nombre del monasterio.
Taschen es bolsa. Y eso es lo que son, unas bolsas rellenas.

Pero, ¿es cierto? Quién sabe. Aunque hay una cosa muy curiosa y es que, de una manera u otra, este plato está presente en las gastronomías de muchísimos países.

En España tenemos las empanadillas. En Polonia los magníficos pierogis, en Hungría también existen, aunque no recuerdo su nombre.
Pero no se queda solo en Europa: en China tienen los deliciosos jiaozi, en Japón se llaman gyōza; me podría comer docenas de una sola sentada, y en Corea se llaman mandu.
Y el wantán, que se come en indonesia, es básicamente lo mismo.


Y seguro que si nos ponemos a investigar un poco más lo encontraremos en más gastronomías mundiales como plato típico del país.

5 de abril de 2018

Hinz und Kunz

Hinz und Kunz es una frase hecha que se utiliza en alemán para referirnos a una persona cualquiera.

Son las abreviaturas de Heinrich y Konrad, dos nombres que desde la Edad Media han sido de los más utilizados.

A principios del siglo XI muchos de los emperadores y altos miembros de la nobleza alemana se llamaban así. El pueblo los imitó y tomó esos dos nombres para sus propios hijos. Por lo que desde este siglo hasta el XIII, buena parte de los niños nacidos en esa época fueron llamados con esos nombres.

Es por eso que en algún momento se comenzaron a utilizar estos dos nombres para referirse a “alguien”. No sabemos cómo se llama esa persona, pero con lo comunes que son, es probable que se llame Heinrich o Konrad, Hinz o Kunz, sus diminutivos.

Esta expresión se mantuvo a lo largo de los siglos hasta llegar a la actualidad, que se siguen utilizando en el mismo contexto. Aunque solo las abreviaturas, no los nombres completos.

Para que os hagáis una mejor idea, en español tenemos un homónimo que también implica dos nombres, Fulano y Mengano, Fulanito y Menganito. Y se utilizan de la misma manera en los dos idiomas.

Os dejo unas frases para que veáis como se ponen en uso:

Mich interessiert nicht, was Hinz und Kunz von mir denken.

Mich nervt, dass sich Hinz und Kunz dazu berufen fühlen, hier ihren Senf großzügigst zu verteilen, statt einfach die Klappe zu halten, wie man das tun sollte, wenn man keine Ahnung hat.“

Las he sacado de una página de refranes y frases hechas en alemán bastante interesante.


Heinrich y Konrad siguen siendo unos nombres muy utilizados en Alemania, aunque nunca he escuchado los dos diminutivos.

Como ya hemos dicho, en alemán es Hinz y Kunz. En español, Fulanito y Menganito (algunos añaden Futano).
Pero ¿sabéis cómo se dice en otros idiomas?

¿Conocíais esta expresión en alemán?

A mí me ha parecido muy curioso.

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El alemán es un idioma muy rico, tiene una gran cantidad de palabras y de expresiones que muchas veces desconocemos. Para descubrirlas solo tienes que pinchar en este enlace: Peculiaridades del alemán.


26 de marzo de 2018

Tú o usted

Hace un par de semanas comencé a trabajar en una guardería. No soy muy buena en la memorización de nombres y no voy todos los días, así que me está costando bastante acordarme del nombre de todas mis compañeras. Pero es que además de eso me lo están poniendo muy complicado.

Llego el primer día:

Una se presenta con su nombre de pila y me dice que los niños también la llaman así. Me tutea.
Otra lo hace con su apellido, y los niños también se dirigen a ella de esa manera. Y además me habla de usted.

Vale, eso está claro. Nombre de pila, tuteo. Apellido, de usted.

La siguiente me dice su nombre, pero los niños la llaman por su apellido y también me tutea.
Otra se presenta con su apellido y los niños también le deben de decir de esa manera.
Otra con el nombre.
Otra con el nombre, pero para los niños es Frau “Apellido”.
Y otra me dice su apellido y que los niños la llaman por su nombre. O era al revés. Y me tutea, o tenía que llamarla de usted, ¿y los niños?

En cada grupo hay tres o cuatro educadoras y si hay cinco clases… Ya no sé a quién puedo tutear, a quien tengo que decirle de usted y si tengo que decirle a los niños que le pregunten a Frau X o era por su nombre.

Y todo es un jaleo. Y al final no llamo a nadie por su nombre. Y espero a que me hablen a mí para saber cómo dirigirme a ellas (bueno, no siempre, de algunas ya me acuerdo).

Las guarderías alemanas son especiales de por sí y merecen una entrada para ellas solas, pero esto de los nombres me está resultando de lo más fascinante. Es increíble como llevan los alemanes esto del tuteo y el trato de usted hasta los extremos más insospechados.

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¿Curioso? ¿Interesante? ¿Descabellado? Los alemanes nunca van a dejar de sorprendernos, siempre habrá algo nuevo que descubrir. Si quieres conocer más "alemanadas", esas costumbres de los alemanes que nos resultan curiosas, échale un vistazo a esta página.

¡Un saludo!



19 de marzo de 2018

Preposiciones - Acusativo

Las preposiciones en alemán son unas partículas invariables muy importantes dentro de la oración ya que según cual usemos tendremos que declinar la frase de una manera u otra.

Hay una lista de todas estas preposiciones, igual que la que nos tuvimos que aprendernos en el colegio: a, ante, bajo, cabe, con contra…

Es un poco complicado pero al final es solo cuestión de memorizar que preposición rige cada caso. Aunque, por supuesto, siempre hay excepciones. Pues hay preposiciones que se pueden regir con dos casos.

Preposiciones que rigen en acusativo: bis, durch, für, gegen, ohne, um, wider.
Preposiciones que rigen en dativo: aus, außer, bei, entgegen, gegenüber, mit, nach, seit, von, zu.
Preposiciones que rigen en dativo o en acusativo: ab, an, auf, hinter, in, neben, über, unter, vor, zwischen.
Preposiciones que rigen en genitivo: son muchísimas y la mayoría de ellas se usan en los niveles más avanzados del idioma: abseits, anlässlich, anstelle, aufgrund,außerhalb, beiderseits, bezüglich, hinsichtlich, infolge, jenseits, ungeachtet, unterhalb, unweit, vonseiten.
Preposiciones que rigen en genitivo u otro caso: (an)statt, binen, dank, entlang, innerhalb, längs, laut, mangels, mittels, trotz, während, wegen, zufolge, zugunsten.

Vamos a ir viéndolas poco a poco. En esta ocasión nos vamos a quedar con las primeras, las que rigen acusativo.


Bis.

Significa hasta.

Hay dos tipos de preposición bis. Las que se usan solas y las que van acompañadas de otras preposiciones como puedan ser zu, nach o um.

Explicar todas las variantes sería muy complicado y la verdad es que no estoy segura de entenderlo al 100%, así que nos vamos a quedar con la versión sencilla y más utilizada que es cuando va sola.

Wir fahren bis Madrid. Viajamos hasta Madrid.


Durch.

1. Local. Por, a través de. Indica un desplazamiento por o a través de un lugar.

Der Zug fuhr durch den Tunnel. El tren pasó a través del túnel.
Wir sind durch ganz Europa gereist. Hemos viajado por toda Europa.

2. Causal. A causa de. Se refiera a la causa de algo.

Durch den Sturm ging die ganze Ernte verloren. A causa del temporal se perdió toda la cosecha.

3. Instrumental. A través de, por medio de. Se refiere al medio a través del cual se produce una acción.

Wir haben es durch das Radio erfahren.
Nos enteramos por la radio.

4. Es la operación de dividir.

20 durch 4. 20 dividido por 4.


Für.

1. Finalidad. Para, por.

Ich brauche es für die Reise. Lo necesito para el viaje.
Ich habe es für dich getan. Lo hice por ti.

2. Para expresar un intercambio o una sustitución.

Kannst du für mich bezahlen? ¿Puedes pagar por mi?
Wie viel willst du für den Wagen? ¿Cuánto quieres por el coche?
Ich habe es für 20 Euro gekauft. Lo he comprado por 20 euros.

3. Temporal. Por, para.

Diesmal bleibe ich für langere Zeit. Esta vez me quedaré por más tiempo.
Ich brauche es für morgen. Lo necesito para mañana.


Gegen.

1. Local. Contra.

Ich bin gegen den Baum gefahren. He chocado contra el árbol.
Er hielt den Brief gegen das Licht. Sostuvo la carta contra la luz.

2. Temporal. Hacia. Se utiliza para indicar sobre que hora vamos a llegar. En este caso es sinónimo de ungefähr, aproximadamente.

Wir kommen gegen Mittag. Llegaremos hacia el mediodía.
Ich rufe dich gegen Ende der Woche an. Te llamaré hacia finales de semana.
Wir werden wahrseinlich gegen Ostern umziehen. Probablemente nos mudaremos por Semana Santa.

Esta forma de utilizar el gegen es muy común en alemán, pero en español no queda bien hacer la traducción. Yo traduciría la primera frase como “Llegaremos sobre el mediodía”. Pero en ese caso estaríamos utilizando otra preposición. Sin embargo, así es como se dice en alemán.

3. Adversativo. Contra.

Eine Impfung gegen Grippe. Una vacuna contra la gripe.
Hast du etwas gegen mich? ¿Tienes algo contra mí?

4. Depende de la traducción.

Dieses Medikament ist nur gegen Rezept erhätlich. Este medicamento solo se puede adquirir con receta.
Wir können Ihnen das Produkt nur gegen Barzahlung liefern. Solo le podemos suministrar el producto si paga al contado.


Ohne.
Sin.

Ohne das nötige Werkzeug kann ich es nicht reparieren. Sin las herramientas adecuadas no puedo repararlo.
Wir kommen ohne die Kinder. Venimos sin los niños.
Ohne seine Hilfe hätten wir es nicht geschafft. Sin su ayuda no lo habríamos conseguido.
Er hörte ohne Interesse zu. Escuchaba sin interés.


Um.

1. Local. Alrededor de.

Die Erde kreist um die Sonne. La Tierra de vueltas alrededor del Sol.

2. Temporal. Se usa para indicar la hora exacta.

Der Film beginn um acht Uhr. La película empieza a las ocho.


Wider.

Contra. Se utiliza en lugar de gegen cuando los nombres tienen un significado abstracto.

Es geschah wider meinen Willen. Sucedió en contra de mi voluntad.


Ahora que ya sabemos cuáles son estas preposiciones, qué significan y cómo se usan solo nos queda repasar la declinación del acusativo.






Die Erde kreist um die Sonne. La Tierra gira alrededor del Sol.
Um, acusativo.
Sonne es femenino y el artículo femenino en acusativo es die.


Wie viel willst du für den Wagen? ¿Cuánto quieres por el coche?
Für, acusativo.
Wagen, masculino. El artículo masculino en acusativo se declina como den.


Er hielt den Brief gegen das Licht. Él sujeta la carta contra la luz.
Gegen, acusativo.
Licht es neutro. El artículo neutro se declina como das.


Parece complicado pero una vez que aprendes que für siempre se declina con acusativo terminas diciendo für dich de manera automática. No sabes porqué, pero de otra manera te suena raro.

Espero haber explicado esto de una manera medianamente sencilla de entender.

Todos estos ejemplos y las explicaciones las he sacado de un libro de gramática alemana que me compré hace muchos años y que me ha acompañado en este arduo camino que para nada ha terminado. Aún lo sigo utilizando en bastantes ocasiones, se llama “Gramática de la lengua alemana. Ejemplos y explicaciones”, está escrito por Andreu Castell y es de la editorial Hueber. Os pongo un enlace a la página de la editorial. Es el segundo libro. 
Dejo constancia de que no recibo ningún tipo de beneficio por esto, tan solo quiero compartir con vosotros un material para aprender alemán que me parece muy útil y completo.


En otras entradas seguiremos viendo el resto de preposiciones.

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Todos aquellos que no hemos aprendido el alemán desde pequeños sabemos lo difícil que puede resultar este aprendizaje, pero no es imposible, eso te lo aseguro. Pincha aquí para ver todas las lecciones que ya hemos visto.

¡No desistas! Al final lo conseguirás.

¡Un saludo!




17 de marzo de 2018

Canela, vainilla e incienso

Todos los días, y casi a la misma hora, el hombre entraba en la vieja tienda de discos. Estaba muy lejos de su casa y tardaba más de una hora en llegar, pero le encantaba aquel lugar.

El dueño era un apasionado de los discos antiguos, los vinilos, las bandas sonoras de cine y los gatos. Eso era lo que vendía en su tienda, menos gatos, y eso era lo que él buscaba.

Al abrir la puerta el familiar olor inundó su nariz. Era una mezcla de canela, vainilla e incienso. A algunos podría parecerle demasiado empalagoso, pero a él le tranquilizaba, le hacía sentirse en casa.

Como todos los días, el dueño se encontraba detrás del mostrador. Tenía unos auriculares en las orejas y escuchaba algo con los ojos cerrados.

No se dio cuenta de la llegada del hombre hasta que el felino, que dormitaba en su regazo, saltó al verlo.

—Esta mañana ha llegado algo que te encantará —le dijo abriendo los ojos.

El gato se había acercado hasta el hombre y se rozó contra su pierna pidiendo atención.

—¿Está en la sección del fondo? —preguntó. Se agachó y acarició la cabeza del animal.
—Como todo lo bueno por descubrir —respondió el dueño colocándose de nuevo los auriculares.

La distribución de la tienda era bastante peculiar, pero la sección del fondo era especial. No tenía un orden fijo. Al dueño le encantaba meter obras maestras, versiones únicas y ediciones limitadas entre el resto de discos. Decía que ahí era donde residía el placer de la búsqueda. Había que ser perseverante y no rendirse nunca, pues uno nunca sabía cuándo iba a aparecer ese disco que llevábamos años buscando o aquel otro que nos cambiaría la vida.

El hombre dejó al gato en el mostrador y se dirigió hacia allí. El dueño podría haberle apartado el disco y dárselo al llegar, pero al hombre le gustaba la intriga y le emocionaba el reto de descubrirlo por sí mismo. No sabía qué era lo que buscaba, pero estaba seguro de que lo sabría cuando lo encontrase.

Empezó a buscar por el medio y luego continuó hacia la derecha. Siempre lo hacía así.

Sacó discos y vinilos al azar: primeras versiones, clásicos de los 80, grupos mundialmente famosos y otros completamente desconocidos. Algunas portadas llamaron su atención, como la de ese grupo de nombre impronunciable o esa otra con la cara de una bruja de enigmática sonrisa.

Pasó varias horas perdido en aquel mundo. Disfrutó de cada uno de los nuevos descubrimientos y apartó un par de discos para llevarse a su casa. No tenía mucho espacio, pero siempre había hueco para uno o dos discos más. Casi se había olvidado de las palabras del dueño cuando lo encontró.

La portada era igual a como la recordaba: negra con las letras plateadas envueltas en unas sencillas filigranas. Nunca le gustó esa carátula, se lo dijo millones de veces, pero jamás le hizo caso.

Tomó el disco con manos temblorosas y le dio la vuelta. Repasó la lista de canciones y sonrió al leer los títulos. Se acordaba de todas ellas y recordaba perfectamente el momento en el que fueron terminadas. Le encantaba su sonrisa de satisfacción cuando las acababa, se había enamorado por ellas.

Abrió el disco y cuando vio la contraportada comenzó a sudar.

Encima de las impresiones de la discográfica había algo escrito a mano. Era su letra, reconocería esas eses en cualquier parte.

—No sabes la emoción que he sentido al enterarme de que aún me buscas —comenzó a leer en voz baja. —Irme fue un error, el mayor de todos los que he cometido y espero que puedas perdonarme.

Cerró la tapa con lentitud y una pequeña lágrima cayó sobre el plástico.

Se giró para preguntarle al dueño que dónde había encontrado el disco, pero lo que vio le dejó paralizado.

Habían pasado muchos años y el tiempo lo había cambiado. Sin embargo detrás de las pequeñas arrugas de sus ojos y de las canas que poblaban su cabeza descubrió ese rostro que tanto amó y que tanto había echado de menos.

Lo miraba con miedo sin saber si acercarse o no.

—Perdóname por todo lo que te hice pasar.

Cuando escuchó esa voz que llevaba tanto tiempo deseando volver a oír, se lanzó sobre él y lo atrapó entre sus brazos.

—Solo si me prometes que nunca te volverás a ir.
—Jamás.

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Este relato participó en el ejercicio de escritura de marzo del 2018 del blog Literautas.

Las premisas eran: Que el relato tenga lugar en una tienda de discos y que aparezcan en el texto las palabras gato, bruja y cine.

¿Qué os parece? ¿Quién os imagináis que es esa última persona?

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Si quieres leer más textos originales escritos por la autora de este blog, en este enlace los puedes encontrar todos.

¡Un saludo!


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