18 de marzo de 2016

Frases que son así

Cada idioma es único, con sus refranes y frases hechas. Por eso en muchas ocasiones no vale hacer traducciones y hay que aprenderse las cosas tal como son. No lo pienses, no trates de buscarle un sentido, es así, apréndelo y listo.
Seguro que cada uno de vosotros tiene una pequeña batalla abierta con ciertas frases que se dicen en alemán y que habéis tenido que aprender a asimilar, aun cuando no le hayáis encontrado la lógica por ninguna parte.

Os dejo algunas de las mías:

Mi gran enemiga, ich komme.
Ya me lo he aprendido, pero me ha costado lo mío.

Al principio cuando alguien me llamaba yo hacía la traducción literal, nosotros utilizamos el verbo ir. ¡Voy! Así que yo siempre decía ich gehe.

Pero en alemán se lo toman en el sentido literal, es decir, que te vas de ese lugar.
Ellos utilizan el verbo kommen, que en español tendría los significados de llegar o venir. Es decir, ellos dicen llego. Y ahí es donde está el problema por el cual me costó tanto entender este concepto. Si estoy aún sentada y todavía no me he movido, ¿cómo voy a decir que llego si sigo en el mismo sitio?

Pero pensadlo de otra manera, ¿cómo le preguntas a alguien que si se viene? Kommst du mit? ¿Te vienes? Vale que no es tan solo kommen, es mitkommen, pero ahí tenemos el venir, el voy nuestro...

No sé, tan solo son elucubraciones mías para encontrarle el sentido...

De todas formas, con sentido o sin él, esto es así y así hay que aprenderlo. Ich komme!



Ab ins Bett.

Es lo que les dicen los padres a los niños cuando les mandan a la cama.
Nunca he entendido que hace ese ab ahí.

Ab es una preposición que nos indica desde donde o cuando se realiza una acción, el comienzo de la misma.

Morgen fliege ich ab Berlin. - Mañana vuelo desde Berlín.
Ab hier müssen wir nicht mehr weiterlesen - A partir de aquí no tenemos que seguir leyendo.
Ab heute haben wir Urlaub - Desde hoy tenemos vacaciones.

Entonces, en nuestro caso concreto, ab ins Bett, vendría a ser algo así como que desde ahora en la cama... El concepto lo entiendo, pero la forma de expresarlo me resulta un tanto, bastante, extraña.

Pero bueno, es de esas cosas que son así.



Was auch immer.

Me encanta, was auch immer. Que también siempre...
No tiene ningún sentido.
No estoy del todo segura de cual sería nuestra equivalencia, creo que se podría decir que corresponde con lo que sea, o sea lo que sea.
Cuando estás explicado algo y acabas diciendo o lo que sea.


Jein

Pronunciando como "yain", una mezcla entre el "ja" y el "nein".
Me encanta, además nosotros también tenemos la misma expresión, sería nuestro "sí pero no".

Por poner un ejemplo:

— ¿Has estado alguna vez en Berlín?
— Jein... He estado de paso, pero la ciudad nunca la he visitado.



Ich bin 26 Jahre alt.
Porque en alemán se son años, no se tienen.
Mira que lo sé, soy muy consciente de ello, pero aún así algunas veces se me escapa el "tengo". Lo corrijo en cuanto lo digo, pero queda dicho...



Warum? Darum.

¿Y por qué? Porque lo digo yo.
Frase típica de madre, porque si, porque lo digo yo, y punto.
Ese porque sí, es darum en alemán.
Aunque en realidad si lo tradujésemos sería más bien "por eso". Aunque no hayas dado ninguna razón, que es lo que dicen las madres, porque lo dicen ellas y eso es suficiente.


Estas son algunas frases y expresiones que me parecen curiosas del alemán, pero aún me quedan algunas en la recamara. Este idioma tiene tantos recovecos que siempre habrá algo nuevo que aprender.

¿Conocíais estas expresiones? ¿Qué expresiones pueden con vosotros?

Frases que son así. Segunda parte.

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El alemán es un idioma muy rico, tiene una gran cantidad de palabras y de expresiones que muchas veces desconocemos, pero para descubrirlas solo tienes que pinchar en este enlace: Peculiaridades del alemán.

Un saludo!!


16 de marzo de 2016

Pulgarcito - Daumesdick

Erase una vez un pobre campesino que por las noches se sentaba al lado de la lumbre y avivaba el fuego mientras que su mujer, a su lado, hilaba.

— ¡Que triste es no tener hijos! - se lamentó el hombre - Aquí siempre está todo muy tranquilo, en otras casas tienen ruido y diversión.
— Sí - asintió su mujer y soltó un suspiro - aunque solo fuera uno, aunque fuese pequeñito, del tamaño del pulgar. Aún así estaría satisfecha y lo queríamos con todo nuestro corazón.

Sucedió un día que la mujer enfermó y siete meses más tarde trajo al mundo un niño, que aunque estaba perfectamente formado, con todos sus miembros, no era más grande que un pulgar.

— ¡Ha sucedido tal y como lo habíamos deseado! Lo querremos como a nada en el mundo.

Y así, en honor a su tamaño, le llamaron Pulgarcito.

No escatimaron en alimentos, pero a pesar de todo el niño no creció más y se quedó como en sus primeras horas de vida. Tenía una mirada avispada y pronto se mostró como un niño curioso con la capacidad de salirse con la suya cuando se proponía hacer algo.

Un día en el que el campesino se disponía a ir al bosque en busca de leña dijo para sí mismo en voz alta: Si tuviese a alguien que me llevase el carro.

— ¡Padre! Yo te lo llevaré - exclamó Pulgarcito - estará en el bosque a la hora debida.

El padre se rió ante la ocurrencia del chico.

— ¿Y se puede saber cómo lo harás? Eres demasiado pequeño y no podrás manejar las riendas del caballo.

— Eso no será ningún problema padre - aseguró Pulgarcito - tan solo necesito que madre me suba a la cabeza del caballo. Me sentaré en su oreja y le diré a donde tiene que ir.

— Bueno, al menos una vez podríamos probarlo - dijo el padre.

Cuando la hora de salir llegó la madre sentó a Pulgarcito en la oreja del caballo y este comenzó a guiarlo por el bosque. ¡Arre! ¡Sooo!

Todo salió perfecto, el pequeño llevó al caballo por el camino sin ningún problema, como si fuese un maestro de equitación. Pero resultó que mientras doblaba una esquina Pulgarcito gritó "¡Arre! ¡Arre!" y dos hombres extraños pasaron delante de ellos.

— ¡Santo Dios! ¿Qué es eso? - gritó uno de ellos - Por ahí va un carro y el carretero le grita al caballo ¡pero al hombre no se le ve por ninguna parte!

— Seguro que es brujería - dijo el otro - Sigamos al carro y veamos a donde nos lleva.

El carro siguió su camino adentrándose en el bosque hasta llegar al lugar acordado, donde el padre estaba cortando la leña.

Cuando Pulgarcito vio a su padre le llamó.

— ¿Ves padre? Aquí estoy con el carro. Ya puedes bajarme.

El padre agarró el caballo con la mano izquierda y con la derecha bajó a su hijo del animal y lo sentó sobre la paja.

Cuando los dos hombres vieron a Pulgarcito se quedaron completamente asombrados.

— Escucha, ese pequeño muchacho podría ser la solución de nuestros problemas - dijo uno de ellos - si nos lo llevamos a la ciudad podríamos exhibirlo y ganaríamos una enorme fortuna. ¡Comprémoslo!

Así que se acercaron al campesino y le hicieron la propuesta.

— Véndenos al muchacho, le irá bien con nosotros.
— No - dijo el padre con rotundidad - es lo mejor de mi vida y no lo vendería ni por todo el oro del mundo.

Pero Pulgarcito había escuchado la oferta y agarrándose a los pliegues del abrigo de su padre fue escalando hasta llegar a su hombro y le susurró al oído.

— Padre, déjame ir. Te aseguro que volveré.

Por una buena suma de dinero el padre les entregó a Pulgarcito.

— ¿Dónde te quieres sentar? - le preguntaron los hombres.
— Me sentaré en el borde de vuestro sombrero. Así podré andar un poco e iré viendo el paisaje. Pero no os preocupéis, no voy a caerme.

Los hombres cumplieron su deseo y cuando Pulgarcito se despidió de su padre se pusieron en marcha.
Anduvieron hasta que el sol comenzó a ponerse y entonces Pulgarcito habló.

— Dejadme bajar un momento, es muy urgente.
— ¡Bah! Quédate donde estás - dijo el hombre en cuyo sombrero iba sentado el muchacho - no me voy a enfadar. Los pájaros también sueltan cosas de vez en cuando.
— ¡No! - insistió Pulgarcito - yo no soy como ellos, yo tengo educación. ¡Bájame!

El hombre se quitó el sombrero y dejó al muchacho en el campo que había al borde del camino.

Cuando estaba en el suelo Pulgarcito saltó y corrió por el terreno hasta una madriguera que anteriormente había divisado y se metió en el interior.

—¡Buenas noches señores, pueden seguir su camino a casa sin mí! - gritó Pulgarcito.

Los hombres se lanzaron a la madriguera y con un palo buscaron en su interior, pero el muchacho estaba muy en el fondo y todo fue en vano. Cuando la noche cayó los hombres desistieron. Con un gran enfado y las bolsas de dinero vacías comenzaron de nuevo a caminar.

Cuando Pulgarcito estuvo seguro de que los hombres se habían marchado salió de la madriguera.

— Es muy peligroso andar por el terreno de labrar durante la noche - se dijo a si mismo - es muy fácil caerse y romperse la crisma.

Por suerte se encontró con la "casa" vacía de un caracol y pudo meterse dentro.

— ¡Bendito Dios! - exclamó el muchacho - aquí podré pasar la noche y estaré seguro.

Poco tiempo después, cuando estaba a punto de quedarse dormido, escuchó las voces de dos hombres que pasan por allí.

—¿Qué es lo que podríamos hacer para llevarnos el oro y la plata del cura?
— Eso puedo decírtelo yo - gritó Pulgarcito.
— ¿Qué fue eso? - preguntó asustado uno de los ladrones - escuché a alguien hablar.

Los hombres se quedaron parados en el sitio y afinaron el oído. Entonces Pulgarcito volvió a hablar.

— Llevadme con vosotros y os ayudaré.
— ¿Dónde estás?
— Busca en la tierra y guíate hacia donde proviene la voz.

Finalmente el ladrón encontró al muchacho y lo levantó en el aire.

— Tú, pequeño duendecillo. ¿Cómo crees que nos puedes ayudar? - preguntaron los ladrones escépticos.
— Muy fácil - respondió Pulgarcito - me puedo colar por los barrotes de la habitación del cura e iros pasando todo lo que queráis llevaros.
— Interesante... Queremos ver de lo que eres capaz.

Al llegar a la casa del cura el muchacho se metió en la habitación y desde dentro gritó con todas sus fuerzas.

— ¿Queréis llevaros todo lo que aquí hay?
— Habla más bajo, no vayas a despertar a nadie - dijeron los ladrones asustados.

Pero Pulgarcito hizo como si no los hubiese escuchado y volvió a gritar de nuevo.

— ¿Qué es lo que queréis? ¿Queréis llevaros todo lo hay aquí?

Esa vez la cocinera, que dormía en la habitación de al lado, escuchó las voces y se levantó a ver que era lo que pasaba.

Los ladrones se asustaron y echaron a correr, pero cuando llevaban un trecho recorrido recuperaron la valentía y pensaron que el muchacho solo les estaba tomando el pelo. Así que regresaron sobre sus pasos y susurraron.

— Ahora ya, en serio, danos algo de lo que hay allí.

Pulgarcito volvió a gritar con todas sus fuerzas.

— Os daré todo lo que hay aquí, alargad las manos.

La cocinera aún estaba alerta y escuchó estas palabras con total claridad. Así que se levantó inmediatamente de la cama y abrió la puerta de la cocina con fuerza.

Al verla aparecer los ladrones echaron a correr como alma que lleva el diablo.

La moza no vio nada fuera de lo normal y decidió encender una vela. Antes de que reparase en él Pulgarcito aprovechó que la puerta estaba abierta para llegar al granero y esconderse allí.

La cocinera buscó y rebuscó por todos los rincones, pero no encontró nada extraño. Y al final, creyendo que todo había sido un sueño volvió a la cama.

Pulgarcito trepó por los palillos de heno y encontró un buen lugar para dormir. Quería quedarse allí toda la noche, descansar y luego partir para casa de sus padres. Pero aún le quedaba mucho por vivir ¡los problemas y las penas nunca se acababan en este ancho mundo!

Al rayar el alba la moza fue al granero para darle de comer a las bestias. Su primera parada fue el montón de heno, tomó un brazado, y que mala suerte, que era justamente donde Pulgarcito se encontraba durmiendo.

El muchacho dormía tan profundamente que no se despertó hasta que no se encontró en la boca de una vaca.

— ¡Ay Dios mío! - gritó - Cómo habré ido a parar a este molino.

Pero pronto se dio cuenta de donde se encontraba realmente. Tuvo mucho cuidado de no meterse entre los dientes y así acabar hecho papilla, luego se deslizo por la garganta hasta llegar al estómago.

— En esta habitación se olvidaron de poner ventanas - dijo el muchacho - El sol no llega a entrar por ninguna parte y nadie enciende ni una mísera luz.

El aposento no le gustaba para nada y lo peor de todo es que por la puerta seguía cayendo más y más heno. El lugar se iba haciendo cada vez más pequeño.

El miedo pudo con él y gritó con todas sus fuerzas.

— ¡No me des más de comer! ¡No me des más de comer!

La cocinera estaba ordeñando a la vaca en ese momento cuando escuchó las voces, no vio a nadie pero reconoció la voz. Era la misma que había escuchado por la noche. La chica se asustó tanto que se cayó de la silla y desparramó toda la leche por el suelo.

Corrió hacia el cura y le contó lo que había pasado.

— ¡Santo Dios señor Párroco! ¡La vaca ha hablado!
— Estas loca niña - respondió el cura.

Pero aún así fue hasta el establo y quiso comprobar lo que la moza había dicho.

Al poner un pie en la estancia Pulgarcito volvió a gritar con todas sus fuerzas.

— ¡No me des más de comer! ¡No me des más de comer!

El párroco también se asustó y pensó que un mal espíritu se había metido dentro del cuerpo de la vaca. La única manera de acabar con esta situación era matar al animal.

Y eso fue lo que sucedió, mataron a la vaca y el estómago, donde Pulgarcito se encontraba, fue tirado al estercolero.

Pulgarcito trató de abrirse paso al exterior y al final, con mucho trabajo pudo llegar a la entrada. Pero antes de que pudiese poner un pie fuera una nueva desgracia le sobrevino. Un lobo hambriento que rondaba por allí se comió el estómago entero de un solo bocado.

El muchacho no perdió la valentía y pensó que quizás podría hablar con el lobo y llegar a un acuerdo. Así, desde su panza gritó.

— Querido lobo, sé de un sitio en el que podrás comer todo lo que quieras.
— ¿Dónde diablos es eso?
— En tal y tal casa. Tendrás que entrar por la alcantarilla y luego podrás ir a la cocina, allí encontrarás todo el bacon y las salchichas que quieras.

Pulgarcito le explicó con precisión como era la casa de su padre y sin pensárselo una segunda vez el lobo se puso en marcha. Al caer la noche se coló por la alcantarilla y entró en la despensa donde comió hasta quedar bien lleno.

Una vez que se hubo saciado quiso salir de la casa, pero estaba tan lleno que no cupo por donde había entrado. Pulgarcito había contado con ello y desde el interior del lobo comenzó a bramar y gritar todo lo alto que pudo.

— ¡Cállate de una vez! - le espetó el lobo - vas a despertar a todo el mundo.
— ¿Y qué? Tú ya has saciado tu hambre, ahora me toca a mí divertirme - y comenzó de nuevo a gritar con todas sus fuerzas.

Al final su padre y su madre se despertaron. Con cuidado se acercaron a la despensa y miraron al interior por una rendija. Cuando vieron al lobo el hombre buscó un hacha y la mujer una hoz.

— Quédate detrás - dijo el hombre cuando comenzaron a entrar - si cuando le dé un hachazo no ha muerto tendrás que rematarlo tú.

En ese momento Pulgarcito escuchó la voz de su padre.

—Querido padre, ¡estoy aquí! Estoy dentro del cuerpo del lobo.
— ¡Oh Dios mío! - gritó el padre - nuestro querido hijo ha encontrado el camino de vuelta a casa.

Mandó a la mujer dejar la hoz para no herir a su hijo. Después levantó el hacha y de un fuerte y certero golpe le cortó al lobo la cabeza. Con unas tijeras y un cuchillo le abrieron al animal la tripa y sacaron a su hijo del interior.

— ¡Ah! Nos hemos preocupado mucho por ti.
— Sí padre, he corrido mucho mundo. Gracias a Dios que ya puedo respirar aire puro.
— ¿Dónde has estado?
— ¡Ay padre! Estuve en una madriguera, en la tripa de una vaca y en la panza de un lobo. Y ahora, por fin, estoy con vosotros.
— No te volveremos a vender nunca más, ni por todo el oro del mundo - aseguraron los padres. Luego besaron y achucharon a Pulgarcito con todo su cariño.

Le dieron de beber, de comer y le trajeron nueva ropa, la suya había quedado destrozada por todas sus aventuras.



Creo que nunca había leído el cuento de Pulgarcito, al menos este, por que la historia no me suena de nada. Pero es raro, porque sí que recuerdo haber leído o escuchado algo de él. Aunque a mi me suena que salía de una flor... o algo así.

Lo de hablar desde dentro de los animales si que lo recuerdo, pero solo eso.

Pero en general el cuento me ha decepcionado un tanto. No sé, me esperaba algo más grande del pequeño Pulgarcito.

¿Qué os ha parecido a vosotros? ¿Lo habíais leído antes?

El cuento original es del francés Charles Perrault, pero los hermanos Grimm tradujeron al alemán una parte del cuento y lo añadieron a su colección. En la versión francesa aparecen las famosas botas de Siete leguas.

Pulgarcito - Daumesdick, es el cuento número 37 del libro "Cuentos de la infancia y del hogar" escrito por los hermanos Grimm.
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Extraño, ¿verdad? No recordabas el cuento así, la versión que a ti te contaban cuando eras pequeño no se parece mucho a esto que acabas de leer... Pero he aquí, el cuento original escrito por los hermanos Grimm. Y lo mejor de todo es que este no es el único raro, la gran mayoría de las historias que conocemos son diferentes a los originales.

Un saludo!!




14 de marzo de 2016

Stimme - EFF



Título: Stimme
Grupo: Eff
Álbum: Stimme
Año: 2015

Hace poco escuché esta canción en la radio y desde la primera vez se me quedó en la cabeza, un auténtico Ohrwurm.
Tiene un buen ritmo y la letra me resulta curiosa, creo que nunca había escuchado una canción de un tema parecido.



Stimme

Hör auf die Stimme

Auf deinen Wegen, durch das Leben
Da kommen Kreuzungen, und du stehst
Du musst abwägen und überlegen, was du wählst und wofür du gehst
Die bösen Geister, und all die Quäler
Immer wieder, kommen sie zurück
Es wird nicht leichter, nein es wird schwerer
Du musst ihn meistern, den nächsten Schritt

Da wo guter Rat teuer, du grad lost und gebeutelt bist
War da nicht immer diese Stimme, die dir hilft und zwar immer

Hör auf die Stimme,
hör was sie sagt, sie war immer da, komm, hör auf ihren Rat
Hör auf die Stimme,

Sie macht dich stark, sie will dass du's schaffst
Also hör was sie dir sagt
Hör auf die Stimme
Hör auf die Stimme

Sag wirst du reden oder schweigen
Was wird passieren, was kommt danach
Willst du weggehen, oder bleiben
Du musst entscheiden, keiner nimmt's dir ab
Das ist ne Reise, ohne Navi
Alles offen und immer wieder neu
All die Prüfungen, ich glaub man schafft die
Bleibt man sich selbst so gut wie es geht treu
Da wo guter Rat teuer, du grad lost und gebeutelt bist
War da nicht immer diese Stimme, die dir hilft und zwar immer


Hör auf die Stimme,
hör was sie sagt, sie war immer da, komm, hör auf ihren Rat
Hör auf die Stimme,

Sie macht dich stark, sie will dass du's schaffst
Also hör was sie dir sagt
Hör auf die Stimme,
hör was sie sagt, sie war immer da, komm, hör auf ihren Rat
Hör auf die Stimme,
sie macht dich stark, sie will dass du's schaffst
also hör was sie dir sagt


Hör auf die Stimme
hör was sie sagt
Hör auf die Stimme
Hör was sie dir sagt
Da wo guter Rat teuer ist, du grad lost und gebeutelt bist
Hör mal besser auf dein Bauchgefühl, das führt dich auch zum Ziel

Ey glaub mir du bestimmst den Weg
und es ist ganz egal wohin du gehst
Den es wird immer diese Stimme
Die dir hilft, immer
Hör auf die Stimme,
hör was sie sagt, sie war immer da, komm, hör auf ihren Rat

Hör auf die Stimme,
sie macht dich stark, sie will dass du's schaffst
also hör was sie dir sagt


Hör auf die Stimme,
hör was sie sagt.

Hör auf die Stimme,
hör was sie sagt.



Voz

Escucha la voz
En tus caminos a través de la vida
Llegan cruces y te encuentras allí de pie
Tienes que pensar y sopesar, que opción eliges y por donde vas
Los malos pensamientos y los torturadores
siempre vuelen, regresan a tí.
No va a ser fácil, no, será difícil
Tienes que superarlo y dar el siguiente paso
Ahí donde cuesta dar buenos consejos, te encuentras perdido y todo va mal
no siempre ha estado esa voz que te ayuda, siempre


Escucha la voz,
Escucha lo que dice, siempre ha estado ahí, vamos, escucha su consejo.
Escucha la voz,
Ella te hace fuerte, quiere que lo consigas.
Así que escucha lo que te dice
Escucha la voz

Escucha la voz
Dilo, hablarás o callarás

Qué va a pasar, qué vendrá después
Te irás o te quedarás
Tienes que decirte, nadie lo hará por ti.
Esto es un viaje sin navegador
Todo está abierto y siempre hay algo nuevo
Los exámenes, creo que puedo con ellos.
Uno permanece como es, fiel a si mismo.
Ahí donde cuesta dar buenos consejos, te encuentras perdido y todo va mal
no siempre ha estado esa voz que te ayuda, siempre

Escucha la voz,
Escucha lo que dice, siempre ha estado ahí, vamos, escucha su consejo.
Escucha la voz,
Ella te hace fuerte, quiere que lo consigas.
Así que escucha lo que te dice
Escucha la voz,
Escucha lo que dice, siempre ha estado ahí, vamos, escucha su consejo.

Escucha la voz,
Ella te hace fuerte, quiere que lo consigas.

Así que escucha lo que te dice
Escucha la voz
Escucha lo que dice
Escucha la voz
Escucha la voz
Ahí donde cuesta dar buenos consejos, te encuentras perdido y todo va mal
Hazle caso a tu presentimiento, eso te llevará a la meta.

Hazme caso, tú haces tu camino
Y no importa a donde vayas
Esa voz que siempre te ayuda
Irá contigo

Escucha la voz,
Escucha lo que dice, siempre ha estado ahí, vamos, escucha su consejo.

Escucha la voz,
Ella te hace fuerte, quiere que lo consigas.
Así que escucha lo que te dice

Escucha la voz
Escucha lo que dice
Escucha la voz
Escucha la voz


¿Qué os ha parecido? ¿La habíais escuchado alguna vez?


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Si quieres escuchar y conocer más música alemana pásate por esta página: Canciones en alemán.

Un saludo!!


11 de marzo de 2016

Bebidas en Alemania

Ya hemos hablado en alguna ocasión de la pasión que le profesan los alemanes al agua con gas. No es solo que la compren y consuman a grandes cantidades, sino que han llegado incluso a inventar máquinas que crean el gas. Te compras una, la tienes en casa y así siempre tendrás agua con gas. Algunos me han dicho que les parece estúpido comprar agua sin gas cuando esa sale del grifo...

Algunas veces llegan hasta el gran extremo de que los restaurantes SOLO tienen agua con gas. Por suerte no me ha pasado con mucha frecuencia, pero de vez en cuando te llevas la sorpresa y al final acabas teniendo un poco de miedo al pedir Stilles Wasser.

En mi trabajo todos beben agua con gas, hace unas semanas se acabó y uno de mis compañeros casi muere de deshidratación... palabras suyas textuales. Y tenemos un grifo bien hermoso, pero sino es agua con gas no beben agua.

Aunque hay una opción alternativa para poder beber agua, los tés. Antes de llegar a este país no sabía que los alemanes eran tan súper hiper mega aficionados a los tés. Los tienen de toda clase, de millones de sabores diferentes. Hay para todos los gustos.

Al principio yo no era mucho de té. En España nunca bebía, así que no estaba acostumbrada, pero este invierno ha hecho días de muchísimo frío y yo veía a mis compañeros bebiendo el té calentito... al final caí y la verdad es que cuando las temperaturas rondan los 0 grados sientan muy bien. El de jengibre con miel es mi perdición.


Los hay para todos los gustos, una vez me encontré con uno muy especial, Spanische Fiesta Orange-Traube, es decir, Fiesta española, naranja-uva. Obviamente la curiosidad pudo conmigo. Sabía raro, tenía un fuerte regusto a uva, pero estaba tremendamente dulce. No me terminó de convencer del todo, tenía la sensación de beber algo así como té de vino, pero caliente.


Cuando voy a casa de alguien siempre me ofrecen algo de beber. Möchtest du etwas trinken? Tee? Wasser? Por lo general diría que un té, gracias. Pues el agua que me van a poner es siempre con gas. Pero por otra parte, los tés están hechos con agua a temperaturas volcánicas. El 99,9% de los alemanes tiene una tetera en casi continuo funcionamiento. Y claro, como no te vayas a quedar un rato largo en la casa puedes quemarte muy mucho la lengua en el intento de beber el té, y además queda feo dejarse un té a medias...

Y regresando al gas. El agua no es lo único que lleva estas burbujas. En Alemania se pirran por los Schorles, que vienen a ser, básicamente, zumos con gas. El de manzana es uno de los más bebidos, Apfelschrole, cualquier restaurante que se precie lo tendrá en su carta.

Les encantan estas cosas y hay millones de marcas diferentes con trillones de sabores distintos. Porque otra cosa no tendrá este país, pero en la variedad de las bebidas no les gana nadie. Lo que quieras. Y más si son con gas (cervezas incluidas).

Por tener tienen hasta una mezcla que nunca me he atrevido a probar, el Mezzo mix, coca-cola con fanta. Que eso no hace más que recordarme a los mejunjes que hacíamos de pequeños cuando juntábamos las sobras de todas las bebidas que había en la mesa. Personalmente no lo he probado nunca, no me gusta la sensación del gas, pero según dicen algunos valientes, esa mezcla está buena. ¿Alguien nos lo confirma?

Aunque de todas las bebidas de las que dispone este país lo que más me ha llamado la atención han sido los siropes. No sé si en el resto de España o en América latina será algo común, pero en mi región eso no se suele beber.


Por aquí existe una enorme variedad de siropes para echar en el agua (sin gas) e incluso he visto a algunos que se lo echaban en el café. Hay siropes de almendras, vainilla, cerezas, arándonos, sauco...
Una vez le pregunté a unos compañeros que estaban bebiendo uno de esos siropes que porqué lo hacían, su respuesta: No les gusta que el agua no sepa a nada.

Pero luego son estos mismos los que rebajan el zumo con agua porque sino tiene un sabor demasiado fuerte...

La verdad es que no termino de entender los gustos alemanes.

En este país hay bebidas para todos, incluso la gente "bio" tiene una gran variedad donde poder elegir. La marca más famosa es la Bionade. Diría que viene de la fusión de limonade y bio, pero no os dejéis engañar, aunque diga limonade también tiene gas.


Todos los supermercados tienen secciones de bebidas, pero si queremos dejarnos sorprender y encontrar algo nuevo lo mejor es ir a los supermercados en los que solo venden bebidas Getränkemarkt. Aquí podremos encontrar cualquier bebida que nos podamos imaginar, desde cervezas hasta zumos y schorles de todo tipo de sabores. Y además se pueden comprar cajas enteras.


Solo recordad una cosa, la gran mayoría de estas botellas tendrán Pfand, ¡así que no las tiréis!

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¿Curioso? ¿Interesante? ¿Descabellado? Los alemanes nunca van a dejar de sorprendernos, siempre habrá algo nuevo que descubrir. Si quieres conocer más "alemanadas", esas costumbres de los alemanes que nos resultan curiosas, échale un vistazo a esta página.

Un saludo!!


9 de marzo de 2016

Franzbrötchen


Los Franzbrötchen son unos panecillos dulces muy típicos del norte de Alemania, pero en especial de la ciudad de Hamburgo.

No se sabe con exactitud quien los inventó, donde o cuando, aunque se presupone que se comenzaron a realizar allá por el 1900. Algunos dicen que es una derivación de una especie de baguette que se hacía en aquella época y que se terminó tostando con azúcar y canela.
En cambio, otros dicen que su origen se remonta a principios del 1800 cuando las tropas de Napoleón ocuparon el norte de Alemania. Y que de ahí viene su nombre, pues se presupone que Franz proviene de francés.

Pero bueno, sea cual sea su origen, si alguna vez tenéis la oportunidad de probarlos, hacedlo. Son unos panecillos muy dulces y con un intenso sabor a canela, por lo que si os gusta este ingrediente os van a encantar. Y si podéis tomarlos calientes mucho mejor. Están muy buenos.

Yo solo los he encontrado en el norte de Alemania, pero quizás en las pastelerías de otras zonas del país también podéis comprarlos.


Franzbrötchen

Ingredientes:
Para la masa:
500gr de harina
40gr de levadura
70gr de azúcar
250ml de leche tibia
70gr de mantequilla (a temperatura ambiente)
Sal

Para el relleno:
200gr de mantequilla (bien fría)
200gr de azúcar
2 cucharadas grandes de canela

Preparación:
Echamos la harina en un recipiente grande, en el medio hacemos una hendidura y echamos la levadura, luego añadimos algo de azúcar y vertemos la leche sobre la levadura para que se disuelva.
Por los lados echamos la mantequilla, que debe de estar blanda, el resto del azúcar y añadimos una pizca de sal.
A continuación mezclamos desde el centro hacia los lados todos los ingredientes con una batidora amasadora (para ello utilizaremos las varillas en forma de espiral) hasta que tengamos una masa uniforme y no se pegue, este proceso puede durar unos 10 minutos.
Después lo cubrimos y lo dejamos en un lugar cálido durante 40-50 minutos, hasta que la masa haya tomado el doble de tamaño.
Luego volvemos a amasar bien y extendemos la masa con un rodillo hasta que tome un tamaño de unos 30x25cm, la superficie que utilicemos para ello debe de tener harina para evitar que se nos pegue.
A continuación cortamos en finas tiras la mantequilla del relleno y las ponemos en una mitad de la masa, luego lo tapamos con la otra mitad. Unimos bien los bordes doblándolos hacia abajo.


Volvemos a extender la masa hasta que tome las medidas de 30x50cm.
Nos imaginamos tres partes iguales y doblamos los dos bordes sobre el centro, uno después del otro, teniendo tres capas de masa una sobre la otra. Lo metemos en el frigorífico durante 25 minutos.


Volvemos a extender la masa sobre una superficie con harina hasta obtener una extensión de 80x40 y echamos un poco de agua por encima. Mezclamos bien la canela y el azúcar y lo esparcimos sobre toda la masa.
Después hacemos un doblez de 6cm del lado más largo y con ese mismo tamaño enrollamos toda la masa. Hay que tener en cuenta que el lado de unión entre los dos lados debe de quedar en la parte de abajo.
A continuación partimos la masa en trozos de 4cm de ancho, colocamos una cuchara de madera en mitad de cada trozo de forma paralela y presionamos con fuerza.


Luego colocamos los trozos en dos bandejas de hornear untada con un poco de mantequilla para que no se peguen. Los trozos deben de estar a un mínimo de 4cm de separación entre ellos.
La primera de las bandejas que vaya a ser horneada la dejamos en un sitio cálido durante 15-20 minutos y la segunda la meteremos en el frigorífico.
Precalentamos el horno y luego meteremos la primera bandeja a una altura media durante 25 minutos a 200°C.

Y cuando los saquemos estarán listos para comer. Hay gente que los prefiere fríos, a mi calientes me encantan.
Ahora solo falta un café y listo. Un gran desayuno casero. ¡Que aproveche!


Seguro que más de uno los habéis probado, ¿os gustan?
¿Alguna vez os habéis animado a hacerlos en casa? ¿Qué tal os salieron?

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La gastronomía alemana es muy variada, siempre queda algo nuevo que probar y saborear. ¿Te vienes a descubrir nuevos platos?

Un saludo!!


7 de marzo de 2016

Pronunciación - Logopedia

Hace tiempo leí que cuando alguien comienza a aprender una lengua extranjera, a no ser que lo haga desde muy pequeño, nunca va a conseguir hablar sin un acento que le delate.
Esto es debido a que no todos los idiomas tienen los mismos sonidos. Hay lenguas que tienen unos fonemas de los que otras carecen y algunas veces para la realización de ese sonido necesitamos utilizar músculos o partes de nuestro cuerpo que en nuestra lengua materna nunca o muy raramente usamos. Y por eso en algunas ocasiones somos, simplemente, incapaces de reproducir tal sonido.

A pesar de lo rico que es el español en lo que a vocabulario se refiere, en el tema de fonemas tenemos poco repertorio.
Por poner algún ejemplo, nosotros tenemos 5 vocales, 5 sonidos iguales, que siempre se pronuncian igual y tienen la misma duración.
En alemán, además de las vocales conocidas, también tienen las umlaut, ä, ö y ü. Y dependiendo de que vaya detrás de la vocal esta se pronunciará más o menos tiempo.
Luego están las reglas de acentuación, que difieren de un idioma a otro.
Y si a estas diferencias le añadimos que en ninguna escuela de idiomas nos van a enseñar una buena pronunciación, al final es complicado que uno aprenda a hablar correctamente.

En las academias se centran en la riqueza de vocabulario que vamos adquiriendo, en el conocimiento de la gramática que tenemos y en nuestra capacidad de hacernos entender, pero nadie presta atención a la calidad con la que decimos las cosas. Y muchas veces pienso que eso es un error gigante. No tiene sentido centrarse en el vocabulario o la gramática si cuando hablamos lo decimos tan a nuestra manera que nadie es capaz de entendernos.

La niñez ya nos queda un poco lejos, hemos crecido y tan solo hemos aprendido un idioma, ¿es el fin del mundo? ¿eso significa que nunca podremos aprender un idioma y hablarlo de forma correcta?
Hablar sin acento, nulo, diría que es algo muy complicado, hay que tener muy buen oído y practicar muchísimo, probablemente eso es algo que solo unos pocos privilegiados son capaces de hacer. Pero seguro que todo el mundo puede conseguir hablar cualquier idioma con un leve acento, que aunque delate nuestra procedencia no nos va a ocasionar ningún impedimento para tener una buena comunicación.

No me malinterpretéis, no me parece que hablar con acento sea algo malo, todos tenemos acento, incluso en nuestro propio idioma, pero si este es demasiado fuerte eso nos dificulta la comunicación y termina siendo algo un tanto (bastante) frustrante. Dices algo, no te entienden, lo vuelves a repetir, nada, pruebas un poco más alto, lo mismo, y uno empieza a perder la paciencia, a ponerse nervioso y eso hace que pronunciemos peor aún, un bucle sin fin del que es complicado salir.

Hace tiempo me hablaron de los logopedas, Según me dijeron con ellos se puede aprender a mover esos músculos orofaciales que no utilizamos en español y que tanto nos dificultan la vida.

Ya llevo más de tres años y medio en Alemania y aunque me manejo en el idioma bastante bien últimamente estoy tratando mucho con los dos grupos de edad más "peligrosos" en lo que a acentos extranjeros se refiere, es decir, niños, que no hacen más que preguntarme ¿y tú porque hablas tan raro? Y los ancianos, muchos de ellos duros de oído que se amparan en que "no me entienden" para no hacer los ejercicios que les mando.
Así que para curarme en salud, nervios y tiempo, decidí visitar a un logopeda para que me ayude a mejorar mi acento y pronunciación en alemán.

Hay muchas cosas que ya sé que no digo bien, pero por más que lo intente mis amigos alemanes o profesores nunca han sido capaces de explicarme de donde proviene la fuerza y el sonido para pronunciar tal letra. Llevo pocas sesiones con el logopeda y aún así ya he podido notar que he mejorado.

Hay muchísimas letras que aunque en español también las tenemos su pronunciación en alemán es diferente y ahí es donde vienen muchos de nuestros problemas. ¡¿Por qué diablos no entienden la "t"!? Una "t" es una "t", aquí y en China, pues no. En español y en alemán tienen pequeñas diferencias que crean el gran problema.

Una de las cosas que más me están gustando de estas clases con el logopeda es que estoy descubriendo el español, como lo hablo, porque no soy capaz de decir tal letra y porque cuando hablan los alemanes en español tienen un acento tan gracioso.

Hay muchas diferencias entre el alemán y el español, y en lo que ha pronunciación se refiere la mayor diferencia se encuentra en los músculos que utilizamos. Para hablar nosotros utilizamos mucho la lengua y ellos, por el contrario, usan más los labios.

En la primera clase hicimos dos ejercicios muy prácticos para comenzar a fortalecer esa musculatura que todos tenemos pero que solo unos pocos usan.

El primero consistía en ponerse un lápiz encima del labio superior, sujetarlo ahí y de esa manera intentar hablar. Tal como esto:


El primer intento resultó en fracaso absoluto, no es que no pudiese hablar, es que abrir la boca sin que el lápiz se suicidara era simplemente imposible.
Poco a poco y tras muchos, bastantes, casi demasiado, intentos, he conseguido poder decir unas cuantas frases sin que se caiga.
Dado que en alemán se usan más los labios este ejercicio me sale mucho mejor si hablo en ese idioma. Siempre que cambio al español e intento hablar así se cae casi al instante.

El otro ejercicio también lo usan los actores y cantantes para aprender a pronunciar de forma más clara. Consiste en hablar con un corcho entre los dientes.


Cuando lo realicé por primera vez me di cuenta de la cantidad de veces que le daba al corcho con la lengua, y en cambio el logopeda casi ni lo tocaba. Otra vez la diferencia entre el español y el alemán.
Intenté hablar sin tocar el corcho y mi voz cambió por completo, se volvió muchísimo más grave y el tono disminuyó, además hablaba desde el fondo de la garganta.
De nuevo, en alemán me resulta más sencillo, pero tras un par de minutos noto que la musculatura comienza a cansarse.

Estos serían los ejercicios introductorios para mejor nuestra pronunciación. Poco a poco os iré enseñando lo que voy aprendiendo y quizás vosotros también seáis capaces de mejorar vuestra pronunciación.

Si alguna vez tenéis la posibilidad de visitar un logopeda, creo que merece la pena que lo hagáis. También existen los cursos de pronunciación y los que son específicos para hispanohablantes suelen dar buenos resultados.

No consiste en hablar como un alemán, pero si reducimos el acento nuestra vida se volverá un poco más sencilla.

Más consejos para aprender a pronunciar bien:

- Pronunciación: Sch, st y sp.
- Pronunciación: Pronunciar todas las letras.
- Pronunciación: Umlaut.

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Todos aquellos que no hemos aprendido el alemán desde pequeños sabemos lo difícil que puede resultar este aprendizaje, pero no es imposible, eso te lo aseguro. Pincha aquí para ver todas las lecciones que ya hemos visto.

¡No desistas! Al final lo conseguirás.

Un saludo!!


5 de marzo de 2016

España en Alemania


Parece que últimamente se ha puesto de moda en el cine español lo de llevar los estereotipos hasta su máximo extremo, que si los apellidos vascos, los catalanes y las emigraciones.

De vasca o catalana tengo poco, pero de emigrante ya llevo unos años y por eso la película de "Perdiendo el norte" me hacía bastante ilusión verla.

La venden como una historia basada en casos reales y tenía curiosidad ¿Cómo habrán conseguido plasmar la realidad alemana en la gran pantalla? ¿Habrán sido capaces de resumir todos los problemas que uno se encuentra en este difícil proceso?
Son mil y una las posibles anécdotas a contar. En el blog hay un apartado donde solo pongo esas curiosidades sobre los alemanes.
Expectante me encontraba.

Empezó bien, nada más llegar a Berlín tienen un incidente "biciclista". Aún recuerdo mis primeros días en este país, hasta que me quedé con lo del carril bici me llevé más de un timbrazo.
Luego dejan bien claro que por mucho inglés que sepas y por mucha cualificación que uno tenga, sin alemán va a ser harto complicado encontrar un trabajo de lo nuestro.

Y ya. Para mí no hay nada más en toda la película con lo que me haya sentido identificada. La mayoría de las situaciones son graciosas, pero para nada se podría decir que es algo que nos pase en este país.

Como película de comedia está bien, echas la tarde del sábado.
Como muestra de la vida en Alemania deja muchísimo que desear.
Demasiados tópicos y estereotipos, muy predecible y muy poco fiel a lo que es la vida en este país.
Me gustaría conocer a las personas de las que se supone están basadas estas historias. Y donde han visto un camión de basura por la noche, porque en Alemania lo dudo mucho.

Quizás no me lo tomé como debería, una simple película de comedia española. Pero es que si en el mismo cartel escriben: Basado en miles de historias reales. Pues me espero historias reales que puedan ocurrir en Alemania, y para nada fue lo que vi...

Hay tantísimos momentos graciosos/bochornosos/curiosos que podrían haber contado, y hacen esto... Me decepcionó mucho.


Luego llegó la continuación, segundas partes nunca fueron buenas, siempre se ha dicho. Y aprovechando el tirón de la película decidieron hacer la serie.
Después de la decepción que ya me había llevado mis expectativas de ese Buscando el norte no eran muy altas.
Pero bueno, decidí darle una oportunidad.

Los primeros (el primero) capítulos me parecieron pasables. De vez en cuando se muestran algunas pinceladas y curiosidades de la vida en Alemania, como los muebles que dejan en la calle (Sperrmüll), que los alemanes orinan sentados o que es posible encontrarse un piso completamente vacío, aunque bueno, ellos al menos tuvieron hasta suerte, tenían cocina, yo me fui a uno que por no tener no tenía ni encimera. Pero quitando eso datos y alguna cosita más, hay muy poco que me recuerde a mis inicios en este país.

Para mi gusto todo está demasiado exagerado, menos el choque cultural, de eso hay poco. Las situaciones de la vida diaria que viven los personajes tiene muy poco que ver con la vida en este país y todo ha sido magnificado; los "roces" con la suegra, excursiones que se van de mano, relaciones a tres... Y todo ello elevado a la octava potencia. A lo largo de los capítulos ha dejado de ser la historia de un grupo de emigrantes en Alemania para ser la historia de un grupo de gente que bien podría estar viviendo en Madrid.

Siempre están con el "porque vosotros los españoles (introduzca aquí estereotipo trillado)" y "porque vosotros los alemanes (añada aquí alguna referencia a los cabezas cuadradas o la no quebrantación de las normas)".

Según lo que he visto en estos primeros cuatro capítulos y creo que serán los últimos, no es más que una serie cómica de humor fácil. Llena de estereotipos y situaciones de chiste forzado.

Han utilizado el gancho de Alemania para atraer espectadores, pero de Alemania tan solo tiene la grabación en Berlín y las pequeñas alemanadas que de vez en cuando meten.

Personalmente nunca me ha gustado ese humor fácil, así que si me quitan el factor "vida en Alemania" no queda nada en esta serie que me enganche. No sé si voy a seguir viéndola, pues a mi compañero de piso sí que le ha gustado, pero lo pongo muy en duda.

¿Vosotros habéis visto la película o la serie? ¿Qué os parecen?

Un saludo!!