14 de septiembre de 2015

Lagos de pago

La estación de verano en Alemania suele ser algo relativo, durante algunas semanas hace un calorcito agradable y un par de días sueltos, y sin que nadie se lo espere, las temperaturas suben sin control.

En estos contados días de calor abrumador una acumulación de agua lo suficientemente grande como para que uno pueda sumergirse entero se convierte en el bien más preciado.

Los alemanes no tienen piscinas en las casas, sería el mayor desperdicio de espacio que pueda existir. Por esta razón las piscinas públicas se llenan, y cuando me refiero a que se llenan os digo que hay gente que hace cola durante más de dos horas para poder entrar... Que no sé que será más horrible, si quedarte en casa con la cabeza en el congelador o estar a escasos 5 metros del agua, oyendo y viendo como la gente se refresca, mientras que tú estas a la espera bajo un sol abrasador...

Está claro que la mejor opción sería el mar, pero desgraciadamente las costas alemanas son muy escasas.

Otra opción es el río, pero como uno viva en una gran ciudad el baño fluvial queda absolutamente descartado. Suele estar prohibido, y al menos en Colonia no es nada recomendable, el Rin tiene siempre muchísima corriente y además no suele estar precisamente limpio.

Así que si el mar está lejos, el río queda descartado y la cola de la piscina es kilométrica, ¿qué opción queda para refrescarnos? Los lagos.

En Alemania hay muchísimos de ellos, la mayoría de las ciudades tienen alguno cerca y son la salvación en los días de calor sofocante.


Durante este verano nos hemos escapado a alguno. Hemos intentado variar y no ir siempre a los mismos, hacer un poco de turismo lacustre.

Hay dos cosas que me han sorprendido, una para bien y es que suelen estar bastante limpios, la gente no deja sus restos "olvidados",  aunque no haya papeleras donde tirar la basura la huella del hombre no se aprecia demasiado.
Y para mal, me llevé una tremenda sorpresa al ver lagos vallados, donde uno tiene que pagar para poder acceder a las inmediaciones...

Me llamó muchísimo la atención. Es como ponerle vallas al campo. ¿¡Cómo vas a hacer a la gente pagar por bañarse en un lago!?

Un día de estos de verano fuimos a uno, no sabíamos que era de pago y mi indignación fue tremenda. Si no hubiese sido por los húmedos 45ºC que en ese momento teníamos me habría vuelto por donde había venido. Desde ese día siempre que vamos a un lago nuevo me aseguro antes en internet de si es "gratis". Que me parece increíble.

Quizás sea cosa mía, pero que me hagan pagar por bañarme en un lago me parece muy aprovechado. Algo así nunca lo viví en España, y eso que tenemos muchos más días de calor y muchos menos lagos que en Alemania...

Así que si vais a experimentar y descubrir nuevos lagos tened esto en cuenta, que luego no os llevéis la sorpresa.

Esto de pagar en los lagos también lo he visto en Austria, no sé si se hará también en otros países.
¿Alguna vez os ha pasado? ¿Alguna vez en España? Tengo curiosidad por saber si esto también lo hacen en nuestro país.

________

Si quieres informarte más sobre Alemania, como es la vida en este país o que es lo que se necesita para emigrar aquí pincha en este enlace: Emigrar a Alemania, seguro que encuentras algo que te pueda interesar.

Un saludo!!


10 de septiembre de 2015

08/15

El otro día escuché una expresión alemana que me dejó un tanto confusa, das ist 0 8 15 (null, acht, fünfzehn).
Me puse a investigar y para mi gran sorpresa he descubierto que es una expresión muy utilizada, tanto en Alemania, como en Austria y en Suiza.
Esta frase la usan cuando quieren decir que algo está muy en la media, que algo es normal, que no tiene nada de especial ni de interesante.

¿De dónde viene esta expresión?
Para llegar al origen hay que remontarse unos cuantos años atrás, hasta el 1908. En este año se construyó un arma la cual se terminó de mejorar en 1915, y de aquí sale el nombre del arma, ametralladora 08/15, Maschinengewehr en alemán, acortado como MG.


Esta MG 08/15 fue el arma que los soldados alemanes utilizaron durante la Primera Guerra Mundial.
Hay varias versiones del origen de esta expresión, pero esta es la que parece ser la más probable.
El proceso para aprender a utilizar esta ametralladora era muy tedioso, había que repetir una serie de ejercicios muchas veces durante bastante tiempo, y al final para los soldados acabó siendo una actividad muy monótona, sin ningún tipo de misterio.
Además la calidad de estas armas no era demasiado alta y solían dar bastantes fallos. Un arma mediocre al fin y al cabo.

Por eso los soldados terminaron utilizando el nombre de esta ametralladora cuando querían referirse a algo poco especial, algo normal.

Con el paso de los años la expresión fue calando en la gente y hasta fue utilizada como nombre para una serie de libros.
En el 1954 el escritor  Hans Hellmut Kirst publicó una trilogía con este nombre, 08/15. Las novelas se hicieron muy populares y a pesar del complot que se creó en contra de estos libros  acabaron siendo una de las sagas más vendidas durante unos años.


La trama principal es una crítica al ejército alemán, y a toda la corrupción que hay detrás de ella. Hubo muchísimos militares que estaban en desacuerdo con lo que en estos libros se decían, al igual que Franz Josef Strauß, ministro del gobierno de la época.

Ahora que sabemos de donde viene, ¿cómo se usa? Ya hemos visto lo que significa, pero tan solo se utiliza para describir una situación o un objeto, una persona no puede ser 08/15, pero por ejemplo lo puede ser una película.
Otro ejemplo donde se puede utilizar esta palabra:


También existe otra palabra que tendría un significado muy parecido, Schema F. Se utiliza cuando algo es muy rutinario y poco interesante.

¿Sabéis algún sinónimo de esta expresión en español? A mi solo se me ocurre "del montón", para nada tan sofisticado ni con tanta historia.

¿Habíais escuchado este 08/15 alguna vez?

________

El alemán es un idioma muy rico, tiene una gran cantidad de palabras y de expresiones que muchas veces desconocemos, pero para descubrirlas solo tienes que pinchar en este enlace: Peculiaridadesdel alemán.

Un saludo!!



7 de septiembre de 2015

Unsere Mütter, unsere Väter - Hijos del Tercer Reich



Nombre en español: Hijos del Tercer Reich
Nombre original: Unsere Mütter, unsere Väter 
Dirección: Philipp Kadelbach 
País: Alemania 
Año: 2013 
Género: Drama. Bélico. Segunda Guerra Mundial 
Capítulos: 3 
Duración: 90 minutos cada capítulo

Volker Bruch como Wilhelm Winter 
Tom Schilling como Friedhelm Winter
Katharina Schüttler como Greta Müller
Ludwig Trepte como Viktor Goldstein
Miriam Stein como Charlotte



En esta miniserie nos adentramos en una Alemania en plena guerra. Años 40, 5 amigos que han crecido juntos deben de emprender caminos muy diferentes. Wilhelm Winter es un militar, respetado por sus soldados. Su hermano pequeño Friedhelm debe de ir también a la guerra, aunque preferiría quedarse en la biblioteca leyendo libros y escribiendo poesías. Greta tiene el propósito de convertirse en una famosa cantante, la próxima Marlene Dietrich. Viktor trabaja con su padre en una sastrería, pero es judío, y las cosas cambian muy rápidamente para él. Charlotte decide ayudar a su patria presentándose como enfermera de guerra.

Todos ellos tienen claro que la guerra no durará mucho y que para Navidad podrán reunirse nuevamente en Berlín. Pero el conflicto bélico les pone muchas trabas para conseguir ese propósito.



Hacía mucho tiempo que no veía una serie tan buena. Muy bien ambientada y desde un punto de vista diferente al que estamos acostumbrados. Siempre se ha dicho que la historia la escriben los ganadores, pero no hay que olvidarse de la parte derrotada. En esta serie podemos vivir la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista alemán y conforme van pasando los minutos bien podemos apreciar que no fue ni mucho menos un camino de rosas.

La serie es muy corta, tan solo tiene 3 capítulos, pero cada uno de ellos dura 90 minutos. A pesar de lo largo de los capítulos nunca se hacen pesados, te dejan con ganas de seguir viéndola.

No sé como será el doblaje, prefiero ver todo en versión original. La serie está en alemán pero sino tenéis un nivel muy alto es posible que os perdáis bastantes cosas. Hablan mucho y muy rápido. Así que yo recomendaría que busquéis una en alemán con subtítulos en español.

Muy recomendada, es dura, pero sin duda merece la pena verla.



________

Desgraciadamente el cine alemán no famoso en el mundo entero, y debido a eso mucha gente se pierde grandes películas y series. Sino te quieres perder ninguna de estas obras pásate por esta página.


Un saludo!!




2 de septiembre de 2015

Los tres pelos de oro del diablo - Der Teufel mit den drei goldenen Haren

Erase una vez una mujer muy pobre que dio a luz un niño envuelto en la tela de la suerte. Se le predijo que con cuando cumpliese catorce años tomaría a la hija del Rey como esposa.

Unos días después del nacimiento el Rey llegó al pueblo y sin desvelarle a nadie su identidad fue preguntándole a la gente cuales eran las novedades, los cuales le respondieron:

— Hace poco ha nacido un niño con la tela de la suerte, ¡menuda fortuna! Y se ha predicho que cuando cumpla los catorce años tomará a la hija del Rey como esposa.

Al Rey no le gustó esta noticia y fue a hablar con los padres del afortunado niño:

— Vosotros sois gente pobre, entregadme a vuestro hijo, yo cuidaré de él y os daré lo que queráis a cambio.

Al principio el matrimonio se negó, pero ese hombre desconocido les ofreció mucho oro y pensaron que su hijo era un niño con suerte, ir con ese hombre le irá bien. Y al final le entregaron su hijo al desconocido.

El Rey colocó al niño en una caja y cabalgó con él hasta que llegaron a un profundo río. Allí tiró la caja con el niño dentro y pensó que con eso había liberado a su hija de un pretendiente inesperado.

Pero la caja flotó como si de un barco se tratase y por la voluntad de Dios ni una sola gota cayó en el interior de la misma. La corriente llevó al niño dos millas río abajo, hasta que quedó colgado en las astas de un molino.

Uno de los mozos que trabajaba en el molino vio la caja colgada y pensó que dentro debía de haber un gran tesoro. Cuando la abrió y miró en su interior vio un precioso niño, alegre y vivaracho.

Llevó al niño a los molineros y como ellos no tenían hijos se alegraron muchísimo.

— ¡Dios nos ha dado un regalo!

Y cuidaron al niño con cariño, que creció con salud y bien educado.


Ocurrió que cuando el chico ya había crecido un poco el Rey se encontraba por los alrededores, una tormenta le pilló en mitad de camino y pasó al molino a guarecerse. Cuando el Rey voy al chico le preguntó a los molineros que si ese guapo muchacho era suyo.

— No, es adoptado - dijeron - hace catorce años lo encontramos en una caja en el río.

El Rey se dio cuenta que ese niño era el niño de la tela de la suerte que había tirado al agua.

— Buena gente, ¿dejaríais que el niño le llevase una carta a la reina? Le daré dos monedas de oro como recompensa.

— Como su majestad desee - y mandaron al chico a prepararse.

En la carta el rey escribió:
"En cuanto este muchacho llegue con la carta debe ser ejecutado y enterrado. Y todo esto debe ocurrir antes de mi regreso."

El chico se puso en marcha, pero en el camino se perdió y al caer la noche llegó a un frondoso bosque. En la oscuridad vio una pequeña luz y la siguió hasta que llegó a una casita.

Al entrar a la casa vio a una anciana sentada al fuego, completamente sola. La mujer se asustó al levantar la vista y ver al chico.

— ¿De dónde vienes y a dónde vas?
— Vengo del molino - dijo el muchacho - y quiero ir al castillo, tengo que entregarle a la reina una carta. Pero me perdí en el bosque, así que si no le importa ¿podría quedarme aquí a pasar la noche?
— Pobre chico, has llegado a la casa de unos bandidos. Cuando lleguen y te vean aquí te matarán.
— Bueno, ya veremos - dijo el chico con confianza - no le tengo miedo a nada, además estoy tan cansado que no puedo seguir caminando.

Luego se tumbó en un banco y se quedó dormido.


Los bandidos llegaron al poco rato a la casa y le preguntaron a la anciana por el desconocido muchacho.

— No es más que un inocente chico. Se perdió en el bosque y cuando llegó le ofrecí cobijo. Tiene que llevarle una carta a la reina.

Los bandidos encontraron la susodicha carta y la leyeron. Y allí ponía que la vida del muchacho debía de acabar en cuanto llegase. Los hombres se compadecieron del chico, el jefe de los bandidos rompió la carta y escribió otra muy diferente. En la que ponía que en cuanto el muchacho llegase debería de casarse con la hija del rey.

Dejaron que el chico durmiese en el banco tranquilo hasta la mañana siguiente y cuando despertó le mostraron el camino a seguir.

La reina, al leer la carta, hizo lo que en esta ponía. Organizó un banquete de bodas y así el niño con suerte se casó con la hija del rey. Y como el chico era guapo y simpático, la princesa no puso ninguna objeción al casamiento.


Unos días más tarde el Rey regresó a su palacio y vio que la profecía se había cumplido. El niño con suerte se había casado con su hija.

— ¿Cómo ha podido pasar esto? En mi carta escribí una orden muy diferente.

La reina le dijo que eso era lo que ponía en la carta, pero el Rey quería verlo por si mismo. Al leer la carta se dio cuenta que alguien las había cambiado y le preguntó al muchacho que había pasado con el mensaje que le había confiado, y por qué había cambiado la cartas.

— No tengo ni idea - contentó el chico - debieron de haberla cambiado durante la noche que pasé en el bosque.

El Rey estaba furioso.

— ¡Esto no puede quedar así! Quien quiera casarse con mi hija deberá de ir al infierno y traer tres pelos de oro de la cabeza del diablo. Si me los traes podrás casarte con mi hija.

Con esta condición el Rey pensaba que se había quitado la amenazada de encima, pero el chico estaba muy seguro de si mismo.

— Tres pelos de oro te traeré. No le temo al diablo.

Luego se despidió y emprendió su marcha.


El camino le llevó hasta una gran ciudad. En la puerta de la muralla el centinela le preguntó cual era su oficio y que cosas sabía hacer.

— Yo sé todo - respondió el niño con suerte.
— Entonces puedes hacernos un favor - respondió el centinela - dinos porque de la fuente de la plaza del mercado antes salía vino y ahora no sale ni agua.
— Ya lo sabréis - dijo el muchacho - pero os lo diré cuando vuelva.


El chico siguió su camino hasta que llegó a otra ciudad. Allí el centinela volvió a preguntarle cual era su oficio y que cosas sabía hacer.

— Yo sé todo - respondió el muchacho.
— Si eso es cierto, entonces podrás hacernos un favor y decirnos por qué uno de los árboles de la ciudad, que antes daba manzanas de oro ahora no tiene ni una sola hoja.
— Ya lo sabréis - dijo el muchacho - pero os lo diré cuando vuelva.

El chico siguió su camino hasta que llegó a un río muy profundo, el cual debía atravesar. El barquero le preguntó cual era su oficio y que cosas sabía hacer.

— Yo sé todo - respondió el niño con suerte.
— Entonces puedes hacerme un favor - respondió el barquero - dime porque tengo que ir yendo y viendo de una orilla a otra sin que nadie venga a reemplazarme.
— Ya lo sabréis - dijo el muchacho - pero os lo diré cuando vuelva.


Al cruzar a la otra orilla encontró la entrada al infierno. Dentro todo estaba oscuro y tranquilo, el diablo no estaba en casa, pero su abuela estaba sentada en un sillón enorme.

— ¿Qué es lo que quieres? - le preguntó la mujer amablemente.
— Quisiera conseguir tres pelos de oro de la cabeza del diablo - respondió el muchacho - sino no podré conservar a mi mujer.
— Es mucho lo que pides. Cuando el diablo regrese y te encuentre aquí se te va a tirar al cuello. Pero me has caído bien, así que veré en que puedo ayudarte.

Luego convirtió al chico en una hormiga y le dijo que se metiese entre los pliegues de su falda.

— Ahí estarás seguro.
— Está bien - dijo el chico - pero hay tres cosas que me gustaría saber. Porque de una fuente de donde antes salía vino ya no sale siquiera agua. Porque un árbol que antes daba manzanas de oro ahora no tiene casi ni hojas. Y porque un barquero siempre tiene que ir de una orilla a otra y nunca es relevado.
— Eso son preguntas difíciles - respondió ella - pero quédate quieto y callado. Estate atento a lo que diga el diablo cuando le quite los tres pelos de oro.


Cuando le diablo llegó a casa esa noche se dio cuenta enseguida que el aire no estaba limpio.

— ¡Huelo a humano! ¡Aquí pasa algo extraño! - gritó el diablo y aunque buscó en todos los rincones no pudo encontrarlo.

La abuela le paró enfadada.

— Acabas de llegar y ya has descolocado todo. ¡Siempre tienes el olor de la carne humana pegado a la nariz! Siéntate ya en la mesa y comete la cena.


Al acabar de comer al diablo le entró mucho sueño así que se tumbó y apoyó la cabeza en el regazo de la abuela para que lo acariciase. No tardo mucho en quedarse dormido y cuando empezó a roncar la abuela aprovechó para arrancarle uno de los pelos de oro.

— ¡Ahh! - gritó el diablo - ¿Qué es lo que te pasa?
— He tenido un mal sueño y te he agarrado del pelo.
— ¿Y qué es eso que has soñado?
— Soñé que de la fuente de un mercado antes salía vino pero ahora ni siquiera sale un poco de agua. ¿Quién tendrá la culpa de eso?
— ¡Bah! Si los supiesen... En la fuente hay un sapo sentado debajo de un piedra, si lo matan el vino volverá a fluir.


La abuela volvió a tumbarlo en su regazo y siguió acariciándolo. Cuando el diablo comenzó a roncar le arrancó otro pelo.

— ¡Ahh! ¿Qué haces? -gritó furioso.
— No te lo tomes a mal. Lo he hecho en sueños.
— ¿Qué es lo que has soñado ahora?
— He soñado que en un reino había un frutal. Antes daba manzanas de oro y ahora casi no tiene ninguna hoja. ¿Qué es lo que habrá ocurrido?
— ¡Bah! Si los supiesen... Debajo del árbol hay un ratón que roe las raíces. Si lo matan volverán a tener manzanas de oro. Pero si continúa royendo durante mucho tiempo no habrá arreglo posible. Pero déjame tranquilo con tus sueños, si me despiertas otra vez te daré una bofetada.

La abuela le tranquilizó y lo volvió a recostar en su regazo. Cuando el diablo se quedó dormido y comenzó a roncar le arrancó el tercer pelo de oro.

El diablo se levantó de un salto, enfurecido y quiso cumplir su amenaza. Pero la abuela consiguió tranquilizarlo nuevamente.

— ¿Y qué voy a hacer si tengo pesadillas?
— ¿Qué es lo que has soñado ahora? - preguntó el diablo un poco curioso.
— He soñado con un barquero que se quejaba porque siempre tiene que navegar de una orilla a otra sin que nadie vaya a reemplazarle. ¿Quién es el culpable de eso?
— ¡Ahh! ¡Qué estúpido! Al siguiente que venga y quiera cruzar a la otra orilla tan solo tiene que darle el remo para que reme el mismo hasta el otro lado. Así el estará libre.

Como la abuela ya había conseguido los tres pelos de oro y las respuestas a las preguntas dejó al diablo dormir hasta que llegó el nuevo día.

Cuando el diablo se levantó y salió de la casa la abuela sacó a la hormiga de los pliegues de su falda y volvió a convertir al niño con suerte en humano.

— Ya tienes tus tres pelos y las respuestas del diablo debes haberlas escuchado.
— Sí, las escuché y me quedé con ellas.
— Pues entonces ya puedes emprender tu camino de vuelta.

Dándole las gracias a la abuela por su gran ayuda salió del infierno muy contento por todo lo que había conseguido.

Cuando se encontró con el barquero este le dijo que debía contarle como solucionar su problema.

— Primero llévame hasta la otra orilla y luego te lo diré.

Al llegar al otro lado le dijo lo que el diablo había dicho.

— Dale el remo a la primera persona que venga y quiera cruzar a la otra orilla, así serás libre.

El chico siguió su camino y llegó hasta la ciudad donde se encontraba el árbol sin frutas. Cuando vio al centinela le contó lo que el diablo había dicho.

— Matad al ratón que está royendo las raíces, así volveréis a tener manzanas de oro.

El centinela estaba muy agradecido y le dio como recompensa dos burros cargados con sacos de oro.

Después el chico llegó a la ciudad donde tenían problemas con la fuente y le contó al centinela lo que el diablo había dicho.

— Hay un sapo en la fuente, debajo de una piedra. Tenéis que buscadlo y luego matadlo. Así volverá a fluir el vino.

El centinela estaba muy agradecido por la ayuda y le dio otros dos burros cargados de oro como recompensa.

Unos días después el chico llegó hasta el palacio del Rey. Su esposa se alegró mucho de verlo y escuchó con atención todo lo que había ocurrido.

Luego le entregó al Rey los tres pelos de oro del diablo. Pero cuando el Rey vio los cuatro burros cargados con bolsas de oro se puso muy contento.

— Está bien, todos los requisitos han sido cumplidos, puedes quedarte con mi hija. Pero querido yerno, ¿de dónde has sacado tanto oro? ¡Eso es un gran tesoro!
— Conduje a través de un río - dijo el muchacho - y lo encontré en la otra orilla. Estaba allí tirado en el suelo.
— ¿Puedo ir yo también a por más? - preguntó el Rey ansioso.
— Todo cuanto quiera. Hay un barquero que te conduce a la otra orilla y así podrás traerte sacos llenos.

El Rey emprendió rápidamente el camino y cuando llegó al río el barquero le dejó subir. Remó hasta la otra orilla y cuando llegaron le puso al Rey los remos en las manos y saltó del bote.

Y así el Rey tuvo que quedarse remando como castigo por sus pecados.


— ¿Aún continúa remando?
— ¡Claro que sí! Todavía no ha ido nadie a relevarlo.





El título me suena, creo que alguna vez lo había leído, pero el cuento en si no me suena de nada.

Una historia llena de moralejas, ¿no os parece? ¿Cuáles dirías que son?
Hay gente que simplemente nace con buena estrella y siempre tiene suerte.
¿El destino ya está escrito?

Me ha sorprendido mucho esa estelar aparición del gran Caronte, el barquero de Hades, no me lo esperaba. Y creo que es la primera vez que vemos en alguno de los libros de los hermanos Grimm alguna mención a la mitología griega.



Aunque debo confesar que me ha encantado la parte de dejar al Rey remando... Desde el principio me cayó mal, además quiere matar al pobre niño, dos veces.
La avaricia rompe el saco...




¿Qué os ha parecido?

Los tres pelos de oro del diablo - Der Teufel mit den drei goldenen Haren, es el cuento número 29 del libro "Cuentos de la infancia y del hogar" escrito por los hermanos Grimm.
________

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado... pero aún quedan muchos más cuentos que leer, muchas historias por recordar y otras tantas por descubrir. ¿Te vienes? Cuentos de los hermanos Grimm.

Un saludo!!




31 de agosto de 2015

Saludos y despedidas

Cuando os presentan a alguien, ¿cómo saludáis? Es muy posible que por costumbre vayáis a dar dos besos, y por contra partida, y teniendo en cuenta que vivimos en Alemania, la otra persona os alargue la mano. Si no habéis avanzado mucho podéis disimular un poco el movimiento de cabeza y estrechar esa mano que os tienden sin que se note mucho, pero en muchas ocasiones ya es demasiado tarde y te quedas a medio camino, sin saber muy bien que hacer, todo un poco embarazoso.


Cuando se trata del primer contacto los alemanes siempre se estrechan la mano, igual que en las situaciones formales, ya sea en el trabajo, en la consulta del médico o en un banco. Y aquí no vamos a tener ningún problema, porque no creo que ningún español vaya a ir al banco y salude a la persona que le atienden con dos besos... eso no se hace ni en España.

Pero si nos encontramos en una situación informal, entre amigos, es muy posible que el inicio sea como lo que antes hemos comentado.

Por otra parte, cuando nos despedimos de algún alemán al que acabamos de conocer, pero con el que hemos pasado un rato largo, vuelve a ocurrir un momento un tanto extraño. Tú irás a estrechar la mano, como bien has aprendido y ellos te sorprenderán con un gesto totalmente inesperado.
Se acercarán a ti y se despedirán con un abrazo... invadiendo completamente tu espacio personal y tirando por los suelos todos esos estereotipos sobre la frialdad alemana.


Esto es algo que me ha parecido muy curioso, pues los autóctonos, ahí donde los vemos, se abrazan muchísimo. Cuando saludan o se despiden de alguien a quien conocen y tienen un cierto contacto, lo hacen mediante un abrazo y en la gran mayoría de las ocasiones no es un simple paso de los brazos por el cuerpo, es un abrazo de verdad, pecho con pecho.
Se supone que nosotros somos los de sangre caliente y ellos los horchatosos, pero nuestros dos besos me parecen mucho más fríos que un abrazo donde realmente tienes contacto con la otra persona, es mucho más cercano, más personal.
Al menos esto es lo que yo he vivido en la zona en la que vivo, no sé si en todo el país se comportarán de la misma manera.

Otra situación que probablemente hayáis vivido es cuando vais a saludar a alguien con dos besos, con alguien me refiero a un alemán u otro guiri. Ellos os devuelven el saludo de la misma manera pero os encontráis con el embarazoso momento de que vosotros comenzáis el movimiento para acercar la mejilla derecha y la otra persona lo hace justamente al revés... Ahí se produce un cruce peligroso, un tanto incómodo, donde no sabes exactamente muy bien a donde ir.
Nosotros lo tenemos tan interiorizado, siempre se empieza por la derecha, y no lo pensamos, pero en muchos países no están acostumbrados a darse besos en la mejilla y no saben muy bien como comportarse.

Otra cosa que me ha pasado muy a menudo es cuando conozco a alguien de América latina, allí se saludan con un solo beso y yo me quedó siempre a medias, dejo la cara esperando el segundo y me miran en plan, y esta que quiere... Poco a poco me comienzo a acordar de esto, pues muchas veces me han mirado de forma rara...

Personalmente no soy nada aficionada a dar dos besos, me parece una forma innecesaria de invadir el espacio de la otra persona, o el mío, más bien. Cuando conozco a alguien prefiero hacer como los alemanes, un apretón de manos y listo. Pero con un amigo me gusta lo de dar un abrazo, me resulta mucho más sincero que poner la mejilla contra la otra y hacer como que besas. Pero bueno, una tiene que adaptarse a las costumbres sociales.

Seguro que hay por ahí alguien que viva en un país donde se saludan de manera diferente a como está acostumbrado. ¿Alguna anécdota interesante que contar?

Un saludo!!



26 de agosto de 2015

Hacer cola

Hay una situación de la vida cotidiana alemana que me causa bastante confusión, hacer cola. Aunque para ser más exacta, lo que me confunde es la capacidad e incapacidad de los alemanes para hacerlas o no, según la situación en la que nos encontremos.
En un el supermercado todo va a ir perfecto, uno detrás de otro en un orden inmaculado.
Las colas del cine ya empiezan a tener un cierto caos, que bueno, uno va en grupo y no nos vamos a poner todos en fila de a uno. Pero aún así ahí se comienza a apreciar que algo falla en el orden alemán.

Aunque hay una situación que echa por tierra esa fama que tienen los teutones de gente organizada. A saber:
Las colas en el aeropuerto. Cuando llaman a embarcar. Se presupone que nos vamos a ir colocando uno detrás de otro formando así una bonita recta delante de la puerta de embarque. Los alemanes, por alguna razón que no soy capaz de entender, hacen como mínimo tres colas.

Primero hacen una cola única, recta, y en algún momento alguien decide que para que va a ponerse detrás del último, el lado del primero es igualmente válido, y así comienza una nueva cola.

Al final, al principio de todo se forma el inicio de tres colas que se van expandiendo. Y obviamente hasta que se separan se crea una aglomeración de gente, en plan embudo y de ahí ya se va ramificando todo.

Les he preguntado a un par de alemanes por este hecho misterioso y todos han afirmado en que así hacen las colas, pero nadie ha sabido explicarme cual es la razón de formar tal caos. Con lo fácil que sería ponerse uno detrás de otro. Esto me suena más a uno "tonto el último".


Algunos también habéis comentado en alguna entrada lo que os sorprende este hecho pero en una situación diferente, para subir al autobús.
Se ponen todos en una bonita línea, respetando los turnos, y cuando el bus aparece por el horizonte el orden se esfuma y todos intentan a subir en primer lugar.


Esto yo no lo he visto, quizás sea algo que se da por regiones, lo que yo he vivido es lo mismo que pasa en España, pues todo el mundo sabe que para subir al autobús hay que abalanzarse sobre el mismo como si fuese el último vehículo antes de la llegada del fin del mundo. Y si alguien quiere salir del autobús... mala suerte. Lo de dejen salir antes de entrar queda en bastantes ocasiones relegado a un viejo recuerdo, algo que nos decía nuestra madre cuando éramos pequeños.
Personalmente que no me dejen salir del bus, metro, tren o en una tienda, me pone muy nerviosa, pues yo siempre cedo el paso. Pero vamos, esto me pasa en Alemania y en España, maleducados hay por todas partes.

¿Habéis vivido alguna de estas situaciones o algo parecido?

Un saludo!!


24 de agosto de 2015

Düsseldorf


Düsseldorf es la capital del estado de Renania del Norte - Westfalia, ubicada en el suroeste del estado. La frontera con Holanda se encuentra a unos 50 km y Berlín a algo más de 570km.
Tiene una población de casi 600.000 habitantes y a pesar de ser la capital, es la segunda ciudad más grande del estado, por detrás de Colonia.

El Rin atraviesa la ciudad y la divide en dos partes. Aunque no es el único que río que pasa por la ciudad, el Düssel un afluente del Rin tiene su desembocadura aquí. De hecho fue aquí donde se realizó el primer asentamiento en el área de lo que ahora es Düsseldorf. Fue en el siglo VII por un grupo de pescadores. Y de ahí proviene el nombre de la ciudad, el pueblo del Düssel. Aunque no fue hasta el año 1135 cuando se tiene la primera mención escrita sobre esta ciudad.

A finales del siglo XII pasó a formar parte del Condado de Berg, y un siglo más tarde, el 14 de agosto de 1288 se le otorgó la categoría de ciudad.

Durante los siguientes siglos el florecimiento de la ciudad fue en aumento, llegando a ser incluso capital del ducado. Pero esto no duró para siempre, la capital fue trasladada a Múnich y este fue el principio de la decadencia de Düsseldorf. Esto, unido al inicio de las guerras napoleónicas, hicieron que la ciudad se sumiera en la pobreza.

A pesar del mal estado en el que se encontraba Düsseldorf, Napoleón vio algo en ella y la nombró de nuevo capital del Ducado.

Tras la derrota de Napoleón la ciudad pasó a formar parte del reino de Prusia.

Durante el siglo XIX sufrió un gran auge económico, se industrializó, y en poco más de 10 años duplicó su población. Aquí empezó la eterna pugna entre Düsseldorf y Colonia, rivalidad que a día de hoy aún se mantiene viva.

Por desgracia toda esta industria también tuvo su lado negativo, pues en las dos Guerras Mundiales quedó absolutamente destruida. Quedan muy pocos edificios que se hayan mantenido en pie.

En el año 1946, una vez acabada la guerra, fue nombrada capital del estado de Renania del Norte-Westfalia y de ahí comenzó una acelerada reconstrucción de la ciudad.



La plaza del mercado - Marktplatz

En esta plaza se encuentra una estatua Jan-Wellem, apodo de Johann Wilhelm von Pfalz-Neuburg , uno de los príncipes electores que gobernaron la ciudad.


En la plaza también está el Ayuntamiento - Rathaus, construido en 1573 en un estilo renacentista.



Iglesia de San Lamberto - St. Lambertuskirche

Es una iglesia de estilo gótico, su construcción se remonta al siglo XIV.


Lo más curioso de esta iglesia es la peculiar curvatura de su campanario. Tras un incendio tuvo que ser reconstruida y lo hicieron así... Se dice que cuando una mujer virgen se case en esa iglesia volverá a recuperar su forma original... aún sigue curvada...



Burgplatz

En esta plaza se encuentra el Schlossturm, era una de las torres de un antiguo palacio, del que ya no quedan más restos. Actualmente es un museo de navegación.



Rheinuferpromenade

El paseo en la orilla del Rin tal y como se encuentra ahora fue realizado en los años 90, dejándolo tan solo transitable para los peatones.



Königsallee

La Königsallee, popularmente llamada KÖ, es el bulevar más famoso de la ciudad, el equivalente a la Milla de Oro de Düsseldorf. Aquí podréis encontrar todas las tiendas de los diseñadores con más prestigio.


Es una calle muy transitada, se encuentra en el centro de la ciudad, y además se dice que la gente de Düsseldorf es muy pija... pero que voy a decir yo, vivo en Colonia...
Aunque a mi lo que más me gusta de esta avenida es el canal que hay en el medio.



El casco antiguo - Altstadt es en buena parte peatonal y conecta la mayoría de los lugares que antes hemos mencionado.

A lo largo de sus calles podremos encontrar un sin fin de estatuas repartidas.




Hofgarten

Son los antiguos jardines del palacio. Tiene 27.73 hectáreas, de las cuales 13 son extensiones de césped.





Eko Haus

Es un pequeño pedazo de Japón en mitad de Europa. Es un complejo de edificios de estilo japonés entre los que se encuentra un templo budista.


La comunidad de emigrantes japoneses es la mayor en toda Europa.



Medien Haffen

Es el antiguo puerto fluvial que quedó en desuso hasta que el arquitecto Frank Gehry construyó los tres primeros edificios que comenzaron una novedosa moda. Esta zona de la ciudad está caracterizada por los diseños tan peculiares de sus edificios.


Al lado se encuentra la Rheinturm, la torre de la televisión.


Dreischeibenhaus

En realidad este nombre es un apodo cariñoso, la casa de las tres rebanadas, puesto por la forma que tiene el edificio. El nombre oficial es Thyssen-Hochhaus y es un rascacielos de oficinas.


Fue construido entre los años 1957 y 1960. Tiene 98 metros de altura y un total de 22 plantas.


Si vais a Düsseldorf hay algo que debéis hacer, la cerveza es uno de los productos más famosos, la Altbier, Alt para los amigos. En cualquier restaurante al que entréis os la podrán servir. Tiene un sabor bastante amargo, pero probadla y ya me diréis que os parece.


Algo a tener en cuenta cuando vayamos a visitar la ciudad, los domingos está muerta. Todas las tiendas cierran, incluso las de recuerdos. Podréis pasear por las calles sin ningún problema, pero al no haber ambiente todo parece mucho más triste de lo que es.


Opinión personal: Yo cometí el error de ir en domingo... y como ya os he dicho todo estaba cerrado. La ciudad en sí me pareció bonita, pero estaba todo tan muerto que al final el conjunto en general no me gustó demasiado.
Pero los días de diario si que tiene vida y en si diría que es una ciudad agradable por la que pasear, al menos el centro turístico.


¿Alguna vez habéis visitado esta ciudad? ¿Qué os ha parecido?
Seguro que hay alguien por ahí que vive aquí ¿qué tal es la ciudad para residir?

________

Alemania es un país lleno de lugares con encanto que esperan ser descubiertas; grandes urbes, pequeñas ciudades y pueblos que parecen estancados en el tiempo. ¿Te animas a descubrirlas con nosotros? 


Un saludo!!