Desde hace unos días España está en cuarentena, algunos lo cumplen más que otros, pero el mensaje de #quedateencasa está llegando a mucha gente, y las redes sociales están llenas con ese lema. Sin embargo, en Alemania, mientras Italia, España y Francia tomaban medidas drásticas, o se intentaba, por aquí seguíamos viviendo como si nada ocurriese. El fin de semana pasado, 14 de marzo, los parques estaban hasta arriba, las terrazas de los bares a reventar y todo el mundo paseando en la calle. Yo se lo decía a mi familia, esto va a explotar en unos días; y así ha sido. Los casos de infectados en Alemania han aumentando de una manera increíble, y aun así, las medidas del gobierno no llegaban.
Ayer, 18 de marzo, habló por primera vez Angela Merkel, al fin. Ahora mismo, 19 de marzo, tenemos más de 13.000 infectados en Alemania, y aunque se ha pedido a la población que se queden en sus casas, sean solidarios y miren por los demás, hay gente que pasa de todo.
Os dejo unos enlaces al mensaje de la canciller:
Texto del discurso de Angela Merkel en alemán.
Texto del discurso de Angela Merkel traducido al español.
Yo pertenezco a ese grupo de esenciales, según el gobierno, que debe estar en primera línea para ayudar. Soy fisioterapeuta y tengo que ir al trabajo sí o sí. No me quejo, pues me gusta mi trabajo, y si puedo ayudar, estaré contenta de hacerlo. Pero también tengo que mirar por mi salud, la de mis pacientes y mi familia. En Alemania existen unos centros de rehabilitación a los que van los pacientes recién operados para que reciban fisioterapia. Pues bien, esos centros llevan cerrados desde el lunes por ser un foco de infección y tener altas probabilidades de contagio. Según el gobierno esos pacientes recién operados no pueden ir a esos centros, sino a nuestras clínicas de fisioterapia, porque… No sé, ¿los fisioterapeutas de clínicas normales somos inmunes? ¿Tenemos anticuerpos contra el bicho este? ¿No lo transmitimos?
Texto del discurso de Angela Merkel en alemán.
Texto del discurso de Angela Merkel traducido al español.
Yo pertenezco a ese grupo de esenciales, según el gobierno, que debe estar en primera línea para ayudar. Soy fisioterapeuta y tengo que ir al trabajo sí o sí. No me quejo, pues me gusta mi trabajo, y si puedo ayudar, estaré contenta de hacerlo. Pero también tengo que mirar por mi salud, la de mis pacientes y mi familia. En Alemania existen unos centros de rehabilitación a los que van los pacientes recién operados para que reciban fisioterapia. Pues bien, esos centros llevan cerrados desde el lunes por ser un foco de infección y tener altas probabilidades de contagio. Según el gobierno esos pacientes recién operados no pueden ir a esos centros, sino a nuestras clínicas de fisioterapia, porque… No sé, ¿los fisioterapeutas de clínicas normales somos inmunes? ¿Tenemos anticuerpos contra el bicho este? ¿No lo transmitimos?
Eso hablo desde mi experiencia, en Colonia. Otros estados federados han tomado unas medidas diferentes.
Ayer traté a una paciente de 70 años con EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Vino a la clínica pues según su médico neumólogo no pasaba nada, “mientras que no vaya a grandes aglomeraciones, puedo hacer vida normal”, fue lo que le dijo el especialista… Cuando la vi entrar lo flipé. 70 años y con enfermedad crónica de pulmón, en enero estuvo ingresada por una neumonía que casi la mata, y sale a la calle, viene al fisio, por un masaje, ¡un masaje! Porque la señora dice que no quiere hacer ejercicios de fisioterapia respiratoria, que se cansa mucho y los masajes le vienen mejor.
De nuevo ayer, una paciente embarazada de 8 meses con dolores leves en las lumbares. Como todas las embarazadas, ¿no? Pues viene con una prescripción del médico, de nuevo, para un masaje.
Yo no lo entiendo, ¿qué piensan los médicos? ¿Qué hacen enviando a la clínica a pacientes de riesgo? Algunos de ellos por problemas que no son de gravedad.
Pero no es solo esto. Esta mañana he vivido en carnes propias la insolidaridad de la gente y lo egoístas que algunas personas pueden ser. Tenía una visita a domicilio, es una señora en silla de ruedas por esclerosis múltiple, su tratamiento es necesario, pero no imprescindible, sino la trato durante quince días no va a sufrir grandes complicaciones. Cuando llego a su casa me encuentro a su madre de 80 años en la cama, con fiebre… Están todos como posibles infectados, y mi paciente me ha dicho que la trate, que ella no lo tendrá, o si, no lo sabe, pero que da igual. Y yo no me puedo negar, pues debo proporcionar tratamiento a todos los que lo necesiten. ¿Lo mejor de todo? En la clínica se nos han acabado las mascarillas y los guantes, así que solo espero pillar un bicho leve y no contagiárselo a mucha gente, entre ellos, a ningún paciente de riesgo que siguen viniendo a la clínica, porque según el gobierno somos imprescindibles, pero no tenemos ningún tipo de protección y debemos seguir trabajando con pacientes de riesgo, o no, da igual, los que nos lleguen. Eso sí, debemos mantener un metro y medio de distancia. Y yo me pregunto, ¿cómo trato a un paciente recién operado desde un metro y medio?
¿Alguien me lo explica?
No creo que todas las clínicas de fisioterapia deban cerrar, pues soy consciente de que hay pacientes que nos necesitan, pero deberíamos estar ahí para los que lo NECESITEN, y sin correr el riesgo de infectarnos a nosotros, a nuestras familias y al siguiente paciente que venga. Pues como ya he dicho antes, estamos obligados a tratar, pero no tenemos ninguna protección.
Pero, por otro lado, esos pacientes que son de riesgo, ¿les merece la pena ser tratados y arriesgarse a coger el bicho? Te dejo el brazo perfecto pero a cambio te paso el virus. No sé…
Son tiempos duros para todos. Este bicho va a sacar lo mejor y peor de la gente. Solo espero que pase pronto, que no nos pongamos muy malos, pues con la protección que estamos recibiendo doy por hecho que lo voy a coger, y que todo vuelva a la normalidad… Aunque dicen que lo peor está por llegar.
Ya veremos.
Y ya iremos viendo qué medidas toma el gobierno alemán, porque esto se les va de las manos. En mi camino al trabajo he visto a bastante gente por la calle, paseando, niños en los parques, reuniones de ancianos, restaurantes abiertos… Yo lo entiendo, hace muy buen tiempo, algo que llevamos esperando desde hace semanas, pero como no se tomen medidas severas y se hagan cumplir, esto se va a alargar hasta el infinito. El daño económico ya está hecho, eso no se puede negar, entonces, ¿por qué no frenar la propagación del virus de golpe? Hacer las cosas a medias nunca da buenos resultados.
En fin.
Gracias a todos los que trabajan para que el mundo no colapse, más de lo que ya está. Gracias a los médicos, enfermeras, auxiliares, trabajadores de supermercado, camioneros, los que sea que se encarguen de que los generadores de electricidad sigan funcionando, los basureros que mantienen las ciudades limpias y otros muchos olvidados.
Saldremos de esta, solo espero que aprendamos algo de ello, y que de una vez se valoren esos trabajos invisibles, esenciales en épocas de crisis.
Cuidaos mucho, ánimo, y recordad #yomequedoencasa #ichbleibezuhause
Al igual que muchos otros, yo también trabajaré para vosotros, solo espero que en mejores condiciones y con protección.
Ayer traté a una paciente de 70 años con EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Vino a la clínica pues según su médico neumólogo no pasaba nada, “mientras que no vaya a grandes aglomeraciones, puedo hacer vida normal”, fue lo que le dijo el especialista… Cuando la vi entrar lo flipé. 70 años y con enfermedad crónica de pulmón, en enero estuvo ingresada por una neumonía que casi la mata, y sale a la calle, viene al fisio, por un masaje, ¡un masaje! Porque la señora dice que no quiere hacer ejercicios de fisioterapia respiratoria, que se cansa mucho y los masajes le vienen mejor.
De nuevo ayer, una paciente embarazada de 8 meses con dolores leves en las lumbares. Como todas las embarazadas, ¿no? Pues viene con una prescripción del médico, de nuevo, para un masaje.
Yo no lo entiendo, ¿qué piensan los médicos? ¿Qué hacen enviando a la clínica a pacientes de riesgo? Algunos de ellos por problemas que no son de gravedad.
Pero no es solo esto. Esta mañana he vivido en carnes propias la insolidaridad de la gente y lo egoístas que algunas personas pueden ser. Tenía una visita a domicilio, es una señora en silla de ruedas por esclerosis múltiple, su tratamiento es necesario, pero no imprescindible, sino la trato durante quince días no va a sufrir grandes complicaciones. Cuando llego a su casa me encuentro a su madre de 80 años en la cama, con fiebre… Están todos como posibles infectados, y mi paciente me ha dicho que la trate, que ella no lo tendrá, o si, no lo sabe, pero que da igual. Y yo no me puedo negar, pues debo proporcionar tratamiento a todos los que lo necesiten. ¿Lo mejor de todo? En la clínica se nos han acabado las mascarillas y los guantes, así que solo espero pillar un bicho leve y no contagiárselo a mucha gente, entre ellos, a ningún paciente de riesgo que siguen viniendo a la clínica, porque según el gobierno somos imprescindibles, pero no tenemos ningún tipo de protección y debemos seguir trabajando con pacientes de riesgo, o no, da igual, los que nos lleguen. Eso sí, debemos mantener un metro y medio de distancia. Y yo me pregunto, ¿cómo trato a un paciente recién operado desde un metro y medio?
¿Alguien me lo explica?
No creo que todas las clínicas de fisioterapia deban cerrar, pues soy consciente de que hay pacientes que nos necesitan, pero deberíamos estar ahí para los que lo NECESITEN, y sin correr el riesgo de infectarnos a nosotros, a nuestras familias y al siguiente paciente que venga. Pues como ya he dicho antes, estamos obligados a tratar, pero no tenemos ninguna protección.
Pero, por otro lado, esos pacientes que son de riesgo, ¿les merece la pena ser tratados y arriesgarse a coger el bicho? Te dejo el brazo perfecto pero a cambio te paso el virus. No sé…
Son tiempos duros para todos. Este bicho va a sacar lo mejor y peor de la gente. Solo espero que pase pronto, que no nos pongamos muy malos, pues con la protección que estamos recibiendo doy por hecho que lo voy a coger, y que todo vuelva a la normalidad… Aunque dicen que lo peor está por llegar.
Ya veremos.
Y ya iremos viendo qué medidas toma el gobierno alemán, porque esto se les va de las manos. En mi camino al trabajo he visto a bastante gente por la calle, paseando, niños en los parques, reuniones de ancianos, restaurantes abiertos… Yo lo entiendo, hace muy buen tiempo, algo que llevamos esperando desde hace semanas, pero como no se tomen medidas severas y se hagan cumplir, esto se va a alargar hasta el infinito. El daño económico ya está hecho, eso no se puede negar, entonces, ¿por qué no frenar la propagación del virus de golpe? Hacer las cosas a medias nunca da buenos resultados.
En fin.
Gracias a todos los que trabajan para que el mundo no colapse, más de lo que ya está. Gracias a los médicos, enfermeras, auxiliares, trabajadores de supermercado, camioneros, los que sea que se encarguen de que los generadores de electricidad sigan funcionando, los basureros que mantienen las ciudades limpias y otros muchos olvidados.
Saldremos de esta, solo espero que aprendamos algo de ello, y que de una vez se valoren esos trabajos invisibles, esenciales en épocas de crisis.
Cuidaos mucho, ánimo, y recordad #yomequedoencasa #ichbleibezuhause
Al igual que muchos otros, yo también trabajaré para vosotros, solo espero que en mejores condiciones y con protección.















